“No me gusta hablar de mí, siempre estoy anunciado a Jesús”: Padre Germán Méndez

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***En una entrevista a Hondudiario, el padre Germán, contó de su infancia,  adolescencia, de su vocación como sacerdote y de su peregrinar religioso, además dijo que su mejor experiencia es haber encontrado el amor de Jesús por medio de un Encuentro de Promoción Juvenil y en un mensaje a los jóvenes considera que los Emproístas pueden hacer del mundo un lugar lleno de amor y justicia para vivir.

Tegucigalpa, Honduras.
El padre colombiano, asesor espiritual del MEPJ Germán Méndez (Foto: Eddy Romero)

El asesor espiritual a nivel internacional del Movimiento Encuentros de Promoción Juvenil (MEPJ) el  padre, Germán Alberto Méndez Cortés (45), es uno de esos sacerdotes de la Iglesia Católica, que han inclinado su misión pastoral dirigida a los jóvenes, “quienes siempre necesitan de un amigo que los escuche o aconseje, que además les recuerde que: Cristo dio la vida por ellos y que si volviera a venir a la tierra la volvería a dar”.

Hablar del padre German Méndez, es sencillamente referirse a 1W6A9769un icono y de los más representativos del MEPJ, un grupo de jóvenes fundado en Colombia por el sacerdote español, José María Pujada Ferrer (QDDG) en 1964,  y desde entonces esta comunidad juvenil católica es conocida en al menos 15 países del mundo, Estados Unidos, México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Colombia, Perú, Chile, República Dominicana entre otros.

De una de sus visitas, recordó cuando estuvo por Honduras, el calor de su gente es encantador, me sentí como en casa, cuando regrese, para visitar los amigos quiero comer baleadas, me encantaron son muy sabrosas.

Su carisma y su amor por los jóvenes, lo ha convertido en uno de los sacerdotes más queridos por los EPJ, a los que también se les conoce como Emproístas y quienes trabajan por la evangelización del “joven por el joven”. Tras comenzar un nutrido y sincero diálogo con padre Germán, él nos aclara que nunca le gusto hablar de su vida, que su misión en la iglesia: fue la de anunciar a Cristo, hablar de Jesús fue mi mejor tarea. “Necesitamos hablar siempre de Dios”.

En una entrevista a Hondudiario, el padre Germán, contó de su infancia,  adolescencia, de su vocación como sacerdote y de su peregrinar religioso, además dijo que su mejor experiencia es haber encontrado el amor de Jesús por medio de un Encuentro de Promoción Juvenil y en un mensaje a los jóvenes considera que los Emproístas pueden hacer del mundo un lugar lleno de amor y justicia para vivir.

Mi infancia y adolescencia: una vida llena de bendición

El padre Germán, -como más se le conoce-, se caracteriza por llevar mensajes alegres y coherentes al evangelio, él mismo cuenta que esa dinámica de ver lo positivo en el caminar cristiano tiene un fundamento y una base, su infancia, adolescencia y juventud, “etapas en que admití, que Dios es maravilloso, además entendí que Dios, es un Dios alegre y misericordioso”.

Lo que más recuerdo de mi infancia es el calor de la familia, siempre fuimos unidos, aprendimos a dialogar, compartir, a comunicarnos y a pasar también los malos ratos juntos, siempre fui alguien de familia, no tuve muchos amigos de a afuera, en mi familia siempre estuvieron mis amigos, se convirtieron en mi mejor recuerdo.

De mi adolescencia puedo decir que la pase en familia, es la continuidad de mi infancia, siempre me vieron con un niño,  tome mucha dedicación por la lectura, me encanto leer, como también escribir poesía y cuentos cortos en ese entonces, además me gustó la cocina, disfrutaba mucho cocinar, no me gustaba tanto pasear, nunca   fui muy amigo para hacer turismo. Siempre quería estar en casa, íbamos a la iglesia y recuerdo el momento de la confirmación como algo importantísimo en mi vida.

En la universidad sólo saque las clases que me gustaban

 Mi primaria fue normal como la de cualquier joven o niño en Colombia, la secundaria fue importante para mí porque allí es donde ya se empiezan tomar decisiones, luego me puse a estudiar filosofía y teología, pues ya tenía en mente ser sacerdote, después estudie ingeniería y saque algunos cursos de pastoral, ecología y diseño gráfico.

Nunca saque las carreras en la universidad, sino que si a mí me gustaba una materia pues yo trataba de sacarla, me dedicaba a sacar las clases que me apasionaban, para tratar de aprender algo y aplicarlo en mi vida.

Yo aprendí mucho de la lectura, empecé a tomar mucho interés en leer más cada día, me sirvió tanto porque en la toma de decisiones no fui apresurado, mis decisiones fueron aceptadas por mi familia, siempre me apoyaron y eso fortalecía en mí el deseo de ser lo que quería ser, mi vida estuvo siempre en la búsqueda de Dios y encontrarme con él me hizo un niño, un joven y adulto que encontró la felicidad en su amor.

Siempre quise un hermano, pero la vida me  regaló a Juan Camilo, mi mejor amigo   

El  padre Germán, dijo que siempre tubo deseos de tener un hermano, la vida no se lo dio, pero si le regalo a un amigo, él es mi gran amigo de toda la vida, es un Emproísta con el que siempre nos hemos apoyado y hemos trabajado por mucho tiempo en el Movimiento de Encuentros de Promoción Juvenil”.

Juan Camilo Jaramillo;  ya no está activo en el Centro Guía de Medellín, porque ya paso a otra etapa de su vida, pero siempre lo recuerdo como un gran amigo, en el pude descubrir los valores más grandes de la verdadera amistad, yo siempre supe que el mejor amigo de toda mi vida es Jesucristo, porque es a quien yo busco a diario, pues aquí entre nosotros, mi familia admira y ve a Juan Camilo como un hermano y miembro más de la casa, a él le he visto crecer y desarrollarse como un buen cristiano.

El padre German. Desde que termino la secundaria, decidió el camino del sacerdocio, conoció a los pasionistas por medio de su familia, contó que  “les visitábamos, siempre queríamos estar cerca de ellos y cuando fue el momento de tomar una decisión acerca del sacerdocio,  siempre pensó  que sería con los pasionistas  pues les conocía desde que estaba niño. “Ingrese con ellos porque fueron los sacerdotes más cercanos a mi familia”.

Al inicio a mi papá no le gustó la idea de que yo fuera sacerdote

Al inicio a mi papá no le gustó mucho la idea de que yo fuera sacerdote, ya que algunos obispos de la zona pensaban que los pasionistas eran una vacación muy fuerte, que podría ser en otro momento, pero en verdad yo decidí que quería ser pasionistas. Estudie desde los 16 años hasta los 25 de mi ordenación en Bogotá en la Universidad Javeriana.

La primera experiencia como sacerdote fue en Medellín, curiosamente a nuestra Parroquia de Santa Gema donde ya estaban los Emproístas La razón por la que me enviaron allí es porque nadie estaba trabajando con el EPJ y pues ellos sabían que mi vocación era con los jóvenes, estuve ocho años donde también hice una obra civil muy grande, luego me trasladaron para otra parroquia y estaba formado jóvenes seminaristas.

A mis hermanas: Marta y Alba Ricio, a ellas les quiero mucho, viven en Bogotá, siempre están cerca de mi mamá, en mi familia hay cercanía, siempre que nos juntamos, la pasamos con nuestra madre, incluso a la cama de ella le llamamos la cama del pueblo, pues algunos fines de semanas todos estamos con ella platicando, desayunando y sabiendo cómo van las cosas en la familia, es un momento muy sagrado para mí.

El Encuentro de Promoción Juvenil fue y será mi mejor experiencia 

Realice mi EPJ en Bogotá, es el número 52, un poco precoz ya que acababa de terminar la secundaria, estaba en el rango de hacerlo, de tomar decisiones, era muy joven, pero ya mi decisión estaba tomada. Conocí a los Emproístas desde que tenía siete años, allí comenzó mi contacto con los EPJ, donde la vida me dio la oportunidad de conocer al Padre José María Pujadas en 1984 y me impresionó mucho su forma de ser, tanto que quería hacer el Encuentro lo más pronto posible, entonces antes de entrar a la comunidad pasionista, ese mismo año hice mi encuentro con Cristo.

Ya son 28 años de peregrinaje en EPJ, además 20 años como asesor espiritual, donde he tenido la maravillosa oportunidad de visitar todos los países donde los Emproístas tienen presencia, es bastante tiempo pero también lo suficiente, siempre he creído que puedo dar más. Así también los jóvenes, pueden dar mas por cristo.

Este camino a la par de los Emproístas, es una aventura que me ha dejado mucho aprendizaje, aprendí a ser guía dando mensajes de Cristo y asesor, escuchando  a los jóvenes, identificándome con ellos, llega un momento en que tienes que evaluarte pero no cuantitativamente sino cualitativa, he crecido y tenido oportunidad de mejorar en muchos aspectos de mi vida  en el contando con la juventud, pues el MEPJ es exigente y estamos creciendo.

Los Emproístas somos más que un grupo, somos una familia

A todos los países que he viajado, me han recibido bien, no podría decir que en un país me trataron mejor que en otro, a los Emproístas les veo tan distintos y tan iguales, en el amor, entrega, cada uno es tan hermoso en su país, son hermosos con sus cualidades y hasta con sus defectos, es que siempre están buscando a Dios en su vida, nunca he visto perores ni mejores Emproístas, todos buscamos y seguimos a Cristo.

Cada vez que llego a un  país estoy pensando en un Emproísta, en una familia, por eso somos una familia, claro, siento mucho afecto por los Centros Guías de Colombia, donde nunca he sido asesor, he realizado muchos Encuentros, siempre estoy a la orden para llegar a aquellos Centros Guías donde no hay un asesor, no importa si es cansado; por los jóvenes vale la pena hacer eso y más.

Tengo un afecto especial para todo aquellos que conformamos este maravilloso grupo, me alegra encontrarme nuevos rostros,  nuevos Emproístas y nuevos guías, es que no tiene precio encontrarlos en un EPJ, en un Encuentro Regional o una reunión internacional, me gusta tener relaciones distintas con ellos, no me gusta que mi relación sea masiva, sino personal. Me gusta hacer amigos, los jóvenes son mi familia, siempre estamos en contacto, ya que nos une una misma experiencia y esa es el encuentro personal que cada uno hemos tenido con Dios.

Jóvenes cuiden sus ambientes para que no tengan heridas en el futuro

1W6A1895Soy un romántico, me gustan los caminos más cuadrados que hay (difíciles), no me gusta la improvisación, además veo a Jesús en los rostros de los jóvenes, trato de seguirlo sinceramente,  quiero estar siempre a su servicio en la iglesia, es que yo me enamore de Jesús,

A los jóvenes siempre les estoy diciendo que traten de ser ellos mimos, que no se dejen imponer ningún esquema, no pierdan el deseo de vivir la juventud y de hacerlo de la manera más sana, que siempre cuiden sus ambientes para que  no tengan heridas en el futuro, quieran y amen los valores, porque con ellos se puede construir la verdadera felicidad, pero sean ustedes  mismos, y claro si es una juventud al lado de Jesús; será una juventud mucho más profunda e intensa que la que se encuentra en los que viven una vida simple y alejada de la iglesia.

Mis días comienzan con oraciones por los jóvenes, llevo una vida de estudio, todos los medios días, hago espacio para visitar el Santísimo, no me gusta dormir, en mis tardes siempre estoy leyendo o escribiendo, tengo una vida tranquila y me gusta lo que hago, todo es para el Señor; mientras todos hacen siesta, yo trato de hacer fiesta con el Señor. Practico la oración y me gusta dejar algo de tiempo por si los jóvenes necesitan algo, antes de dormir trato de escribir, o de responder correos electrónicos, a veces los jóvenes me escriben a las redes sociales y pues trato de estar para ellos, no importa el tiempo, la hora o la forma que sea.

Las cartas dirigidas para los jóvenes

Siempre estoy escribiendo, hago lo que los jóvenes me dicen, les hago trampa, yo veo las respuestas que sales de las reuniones de los Emproístas y las escribo ya desde otro ángulo y claro más ordenada, nunca fui tan creativo en una carta, solo he puesto lo que sale de la realidad juvenil, porque en los Emproístas he visto la dinámica de los verdaderos líderes cristianos, esos líderes que cada vez van tomando un papel más protagónico en la iglesia.

Yo recuerdo que fui a Venezuela en 1996, desde allí he venido trabajando en asesoría ya en Encuentro de Houston, Estados Unidos en 1999 ya tome el cargo de asesor de manera permanente, ha sido una experiencia muy enriquecedora donde enseñas, orientas y buscas de la forma que sea anunciar a Jesús como el centro de cada vida, cada día, los Emproístas están dando a conocer a Jesús y eso nos hace crecer como iglesia.

En mis cartas siempre estoy diciéndoles a los jóvenes que Jesús les ama mucho, siempre que lo escribo me llena el corazón, hay tantas formas por las que se puede descubrir el amor que Jesús tiene por nosotros, especialmente por los jóvenes. Cada vez que participo de un Encuentro, me siento plenamente feliz, sin embargo creo que hay mucho que podemos hacer por aquellos jóvenes que no conocen de Dios, nunca es tarde para hacerlo.

Queremos al Padre José María Pujadas en los Altares

Estamos trabajando con la introducción de manera seria por la causa del Padre José María Pujadas Ferrer, es un reto grande, es un sueño por el todos los Emproístas del mundo tenemos que luchar, hay que dar testimonio de los cambios que logramos por medio de la obra de Encuentros de Promoción Juvenil.

No nos cansaremos, seguiremos orando y pidiendo para que un día el padre José María pueda llegar a los altares, creo que trabajar por una causa así vale la pena, porque yo he visto como, él que vive un EPJ, se convierte, he sido testigo de ver como muchos jóvenes han tomado mejores decisiones, la conversión que logra esta maravillosa obra, viene siendo una bendición para nosotros los que amamos la iglesia católica

Debemos ser políticos, tenemos que influir positivamente en los ambientes donde estamos, especialmente debemos desarrollar un liderazgo coherente con lo que  nos pide Dios, si lo hacemos de esta forma lograremos cambios, transformaciones, además se supera la injusticia, porque la pobreza y la marginación en el mundo siguen siendo escandalosa, pero creo allí es donde debemos llegar a eso estamos llamados.

Esta es una tarea de los jóvenes, son los únicos que pueden construir la civilización del amor, están llamados a hacerlo, yo sigo creyendo que si se puede lograr un mundo mejor.

Nunca pensé que alguien me entreviste a mí, no soy merecedor de esas preguntas, soy muy sentimentalista, gracias por esto me siento bien, nunca antes había hecho algo así por mí, quiero decir que sigamos juntos fortaleciendo nuestra familia Emproísta, con pasión, seriedad y responsabilidad y abiertos a don de Dios que es el Espíritu Santo. No estoy acostumbrado a hablar de mí, siempre estoy hablando de Jesús de su legado, dijo entre lágrimas un conmovido Padre Germán Méndez.Hondudiario.

 

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