Un estilo de política para la paz

428 views

Radio Progreso

“La no violencia: un estilo de política para la paz”

descarga-1 Vamos a cerrar el año y de una manera u otra siempre hacemos un balance de lo que ha sido y una perspectiva de lo que queremos que sea el 2017. Y lo haremos de la mano del Papa Francisco quien ha seguido manteniendo un año más su liderazgo mundial al estar un paso delante de la mayor parte de los gobiernos e instituciones multilaterales que siguen aprisionadas por las redes del poder, sus fronteras geopolíticas, el control de las transnacionales o el sistema financiero mundial.

Para variar, Francisco encarna siempre la “audacia de lo imposible” pues disuena de los discursos y propuestas de cualquier gobierno que son incapaces de visualizar algo distinto a los caminos de “una guerra mundial por partes”, eliminar los millones de muertos, desplazados, una migración forzada o victimizar a los pobres, ancianos y niños. Entre nosotros eliminar la violencia de la pobreza, de la injusticia, de la corrupción, de la inseguridad ciudadana o simplemente hacer de la política un arma contra la ciudadanía gobernando a espaldas y en contra de la misma.

El lema del mensaje de este año es fuertemente indicativo de su propuesta ético-política: “la no-violencia, un estilo de política para la paz”.

1.- La dirige a todos los pueblos, naciones, gobiernos, jefes de estado, responsables religiosos y todos los sectores de la sociedad, no la restringe a los políticos y lo propone como tarea y exigencia. Es para todos aunque no todos tengan la misma responsabilidad socio-política e incidencia.

2.- Es una propuesta que tiene un fundamento ético-antropológico y teológico: “la imagen y semejanza de Dios en cada persona nos permite reconocernos unos a otros como dones sagrados”.

3.- Es algo posible, realizable, nada utópico, un modo de ser: “especialmente en las situaciones de conflicto, respetemos su «dignidad más profunda» y hagamos de la no violencia activa nuestro estilo de vida”.

4.- La no-violencia es un tipo de política que tiene que arraigarse en sentimientos y valores personales; en el nivel local, cotidiano hasta el orden mundial; ha de ser el estilo característico de nuestras decisiones, relaciones, acciones y de la política en todas sus formas.

5.- Es la respuesta a nuestro mundo fragmentado que asiste a una “guerra mundial por partes”: guerras en diferentes países y continentes; terrorismo, criminalidad y ataques armados impredecibles; abusos contra los emigrantes y las víctimas de trata; devastación del medio ambiente.

6.- La violencia no es la respuesta a nuestro mundo fragmentado y exige cambiar las prioridades político-sociales: lo destinado a la guerra y lo militar produce sufrimiento y emigración forzada; son recursos que se sustraen a los jóvenes, familias, ancianos y pobres.

7.- La violencia no tiene ningún fundamento bíblico, evangélico y cristológico. Es contrario a la voluntad de Dios, a la enseñanza de cualquier religión e iglesia.

8.- La no violencia no es desmovilizadora, refugio de lo privado e íntimo, naufragio de incapaces, desinterés o pasividad. La experiencia histórica ha demostrado que triunfó donde las armas y el ejército destruyeron y mataron.

9.- La justicia, la no-violencia y el compromiso por las víctimas van de la mano y no es “patrimonio exclusivo de la Iglesia y el cristianismo”, sino, más bien, “patrimonio de la humanidad”.

10.- La no-violencia exige la ética de la fraternidad, la relacionalidad y de la alteridad.

11.- El Jubileo de la Misericordia está íntimamente relacionado con la no-violencia ya que nos ha hecho tomar conciencia de las personas y grupos sociales que son tratados con indiferencia, que son víctimas de injusticia y sufren violencia.

12.- La construcción de la paz mediante la no violencia activa es una tarea permanente de la Iglesia. Es también un programa y un desafío para los líderes políticos y religiosos, para los responsables de las instituciones internacionales y los dirigentes de las empresas y de los medios de comunicación de todo el mundo.

Terminamos recogiendo una de sus sentencias: «¡Ojalá los hombres aprendan a luchar por la justicia sin violencia, renunciando a la lucha de clases en las controversias internas, así como a la guerra en las internacionales!». ¿Seremos capaces de ponernos al mismo paso que el Papa Francisco y liberarnos de nuestros parálisis ideológicas, políticas y culturales?

Honduras: los obispos lamentan el calvario de los emigrantes menores de edad

En 2016 más de diez mil menores de edad no acompañados hondureños han logrado cruzar la frontera entre México y los Estados Unidos

La Conferencia Episcopal de Honduras después de concluir la reunión ordinaria en Tegucigalpa ha expresado su preocupación por “el dolor” que viven muchos hondureños, especialmente los niños, “obligados a emigrar, vulnerables a la explotación y a la violencia durante su camino, mal pagados cuando llegan a su destino, y criminalizados por la arrogancia de aquellos que se aprovechan de su sudor”.

Por ello ha pedido a los políticos que se acerquen a la realidad del pueblo hondureño y den propuestas válidas para frenar la desigualdad, la exclusión y la corrupción en el país. Teniendo en cuenta también que el 2017 será un año con elecciones primarias en marzo y generales en noviembre.

Señalan que los candidatos para gobernar “deben estar cerca de la realidad de nuestro pueblo para analizar, proponer y ofrecer alternativas para superar la desigualdad y la exclusión, y deshacerse de la corrupción”.

Por su parte los obispos se han comprometido en “fortalecer” la Pastoral de la Movilidad Humana, para que los niños y adolescentes que emigran “vulnerables y sin voz”, reciban “el amor y la cercanía de toda la comunidad”.

Las cifras oficiales han hablan de 10.468 los menores de edad no acompañados hondureños que han logrado cruzar la frontera entre México y los Estados Unidos en 2016. Una cifra superior del 93,5 por ciento más que los 5.409 llegados a ese país en 2015.

Los obispos desean por lo tanto un Feliz Año a sus compatriotas, pidiendo que sean responsables del bien común, ”de informar sobre las propuestas y proyectos, de controlar lo que se promete y de no dejarse llevar por ofertas engañosas o por palabras que puede parecer mágicas”.

 

 

URL Corta: http://bit.ly/2hVpc8E

Compartir esta noticia...

Compartir esta noticia...