La injusticia de la justicia

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Radio Progreso

Lcachirolevamos una larga temporada que la realidad social está acaparada por lo que pasa más allá de nuestras fronteras. Y nuestra querida “catracholandia” parece convertirse cada vez más en una “cachirolandia” debido a lo que se nos dice, a lo que se nos promete, a lo que nos imaginamos y a lo que deseamos se haga realidad. Y no deja de ser curioso que sea el Viernes Santo el día elegido para dictar sentencia a Devis Leonel Rivera Maradiaga: “o lo crucifican por su larga carrera delictiva o nos crucifican juntamente con una justicia que se convierte en injusticia”.

Los medios nos recuerdan que “ordenó la muerte de 78 personas, conspiró para enviar más de veinte toneladas de cocaína a EE UU, lavó millones de dólares en contratos con el Gobierno y preso en Nueva York hizo temblar a poderosos de Honduras con escandalosas denuncias en los tribunales”. Para la justica americana “lo que hace interesante este caso es que es un pequeña ventana para ver como el crimen organizado y las élites están interconectadas en lugares como Honduras”.

Y es importante porque envía un mensaje de que la impunidad no es total, de que hay alguna rendición de cuentas en algún lugar, que existe un sistema que desea exigir cuentas incluso a los más altos poderes”.

Este ejercicio de una “justicia negociada” se pone de manifiesto cuando nos dicen que Devis Rivera se reunió 22 veces con fiscales estadounidenses para dar información y negociar su entrega cuyo resultado fue declararse culpables de los cinco delitos por los cuales son es acusados: asesinatos, liderazgo de una banda de narcotraficantes y conspiración para enviar drogas a EE. UU, entre otros.

El resultado de esta “justicia negociada” se la denomina usualmente como la del “pacto con el diablo”. Si bien los crímenes que Leonel Rivera admitió haber cometido acarrean una pena mínima de cadena perpetua todo dependerá, en última instancia, del juez Koeltl. Por otra parte su “acuerdo con la fiscalía firmado en abril del año pasado prevé la eliminación de los cinco cargos en su contra si dice la verdad, no comete más crímenes y testifica cuando el gobierno se lo pida”. El gobierno, a su vez, podía otorgarle una carta “5k1” que pide una reducción de la sentencia y eventualmente acogerle en el programa de protección de testigos.

Las noticias a modo de conclusión de telenovela, nos dicen que “este hombre ha admitido matar 78 personas, pero el juez, tiene total discreción a la hora de decidir su sentencia. En teoría podría salir caminando de la corte y luego obtener una nueva identidad. No hay que olvidar que él ya salvó de la cárcel al resto de su familia: su madre, su padre, una hermana y un tercer hermano viven hoy en EE. UU., presumiblemente bajo una nueva identidad, protegidos por el Gobierno estadounidense.

 

Estamos habituados a que sea la embajada de Estados Unidos USA quien nos dicte cátedra acerca de lo que es justicia y lo que no lo es. Y que allá, en declaraciones del embajador Nealon, se cumple aquello de que “quien quebrante la ley, sea quien sea, será castigado. EE. UU., es un país de leyes y del debido proceso; cuando se cruza la línea, cuando un hondureño comete delito, ya sea de narcotráfico, de lavado de activos, del crimen organizado, nosotros tenemos el derecho y la responsabilidad de investigar esos casos y castigar a los responsables, a los culpables”.

Lo que se desprende de todo esto es que la “justicia” no es tan neutral, independiente y uniforme como se dice. Los fuertes cuestionamientos de que está siendo objeto Míster Trump por parte de la ciudadanía, del mundo de la política, de la sociedad civil y hasta por los mismos republicanos son una muestra de ello.

Para nuestro caso, lo que queda en evidencia es la “injusticia de la justicia” porque es una “justicia negociada”, pactada, coludida, producto de los arreglos extrajudiciales, de la ley del más fuerte y de la conveniencia geopolítica. Y si le añadimos los fuertes intereses económicos y políticos que se acompañan al proceso nos confirma en nuestro escepticismo respecto al país de los muros y de la igualdad “de” y “ante” la ley.

URL Corta: http://bit.ly/2nsmr1x

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