Reformas a ley de tarjetas busca bajar tasas de interés y menos acoso a tarjetahabientes

411 views

***El proyecto enviado se basa en la obligación ineludible  del Estado de proteger, defender, promover, divulgar y hacer que se cumplan los derechos de los consumidores estableciendo reglas en las relaciones de consumo que se establecen en el mercado para la adquisición de bienes y servicios, disponiendo los procedimientos aplicables, derechos, obligaciones, las infracciones y sanciones en dicha materia.

Tegucigalpa, Honduras.

El proyecto de reforma de la Ley de Tarjetas de Crédito que fue enviada por el Ejecutivo al Congreso Nacional (CN) será un instrumento esencial para brindar un respiro a los hondureños que hacen uso del dinero plástico, tanto para consumo como para sus pequeñas y medianas empresas.

El presidente Juan Orlando Hernández urgió al Poder Legislativo que agilice la discusión del proyecto para beneficiar a los sectores de escasos recursos que tienen problemas con la mora causada por los intereses de las tarjetas.

El proyecto enviado se basa en la obligación ineludible  del Estado de proteger, defender, promover, divulgar y hacer que se cumplan los derechos de los consumidores estableciendo reglas en las relaciones de consumo que se establecen en el mercado para la adquisición de bienes y servicios, disponiendo los procedimientos aplicables, derechos, obligaciones, las infracciones y sanciones en dicha materia.

Asimismo se busca que con el proyecto se promueva el sano desarrollo del sistema financiero y así garantizar la protección de  los intereses del público, por lo que es necesario establecer la manera en que los emisores de tarjetas de crédito deben determinar el importe del pago mínimo que solicitan a los Tarjeta-Habientes en cada periodo mediante la incorporación de una fórmula que propicie que con cada pago mínimo se amortice parte del principal del crédito, a fin de procurar que las deudas sean cubiertas en un período razonable.

En la actualidad, Honduras es el país con las más altas tasas de interés en la región, es decir un promedio del 65 por ciento, en comparación con Nicaragua que tiene el 48.3 por ciento; Costa Rica con el 45.4 por ciento; Guatemala con el 45.2 por ciento y El Salvador con el 35.2 por ciento.

AJUSTE A LAS TASAS

Entre los puntos más apremiantes para la aprobación y que de esa manera el usuario sea beneficiado, figura la reforma al artículo 34 de la Ley de Tarjetas de Crédito, en el que se establece que la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) debe emitir las normas que sean requeridas en el contexto de ésta Ley.

Regulación que servirá para que las tasas de interés, cargos y comisiones cobradas a través de los contratos de tarjetas de crédito respondan a los mejores intereses de país en cuanto al financiamiento de sectores estratégicos, a la inclusión financiera con dignidad, a la competitividad del mercado y a las mejores prácticas y estándares técnicos que internacionalmente rigen la materia. Debiendo vigilar además que las primas de seguro y sus comisiones de intermediación cumplan el principio de equidad, suficiencia y moderación respecto al riesgo cubierto y parámetros de mercado.

El proyecto reza en ese sentido que “La CNBS  debe procurar que las tasas de interés de los contratos de tarjetas de crédito sean ajustadas gradual y progresivamente al promedio observado a nivel latinoamericano y asegurar que en ningún caso ni momento, la tasa de interés anual aplicada por los emisores en las operaciones de tarjeta de crédito, pueda ser mayor al promedio ponderado de la Tasa de Interés Nominal Activa en Moneda Nacional (TINA-MN) más veinticinco (25) puntos porcentuales, para las operaciones en moneda nacional…”.

Y que “…ni podrá ser mayor al promedio de la Tasa de Interés Nominal Activa en Moneda Extranjera (TINA-ME) más diecisiete y medio (17.5) puntos porcentuales para las operaciones en moneda extranjera; tomando como referencia en ambos casos los valores oficiales publicados por el Banco Central de Honduras”.

OTROS BENEFICIOS

Por otra parte, en la reforma al artículo 32, se introducen cambios referentes a que si existen servicios adicionales al crédito, el usuario deberá firmar por escrito que subscribe el mismo y no como se hace en la actualidad, cuando los cargos son hechos solo con la supuesta aceptación verbal del cliente.

Entre otras bondades del proyecto de reforma figura la adición del artículo 33-A, referido a los arreglos de pago a los que puede llegar el tarjeta-habiente.

“Cuando el Tarjeta-Habiente presente dificultades para hacer frente a las obligaciones de tarjeta de crédito, por morosidad o impago, podrá presentarse en las oficinas del emisor a fin de gestionar un arreglo de pago por cancelación de tarjetas de crédito, para lo cual el emisor deberá suscribir, en un plazo no mayor de cinco días”.

En ese caso, deberá ser documentado el traslado del saldo adeudado a la fecha a un préstamo personal y simultáneamente tendrá que cancelar todas las tarjetas de crédito que mantenga en la sociedad emisora, siendo que los gastos de cierre, administrativos, operativos y legales no pueden ser superiores al uno por ciento del valor a financiar y la tasa de interés nominal, sobre saldos insolutos, no puede exceder del 1.25 veces  la tasa promedio ponderada de las tasas anuales de interés nominales del Sistema Financiero Nacional publicada por el Banco Central de Honduras.

Y se hace la salvedad que no podrá ser otorgada una nueva tarjeta de crédito hasta que el deudor haya pagado al menos dos terceras partes del saldo del préstamo personal, siempre y cuando cuente con la capacidad de pago.

Pero también se hace notar en el artículo 48 que los usuarios podrán acudir  ante la Fiscalía del Ministerio Público (MP), la CNBS y la Dirección General de Protección al Consumidor o al Consejo Nacional Supervisor de Cooperativas (Consucoop) para presentar el respectivo reclamo.

Mediante Decreto Legislativo No. 106-2006 del 31 de agosto de 2006 fue  publicado en el Diario Oficial La Gaceta el 23 de octubre de 2006, se aprobó la Ley de Tarjetas de Crédito, el cual fue reformado mediante Decreto Legislativo No. 33-2013 de fecha 7 de marzo de 2013, publicado en el Diario Oficial La Gaceta el 5 de abril de 2013.

Las reformas propuestas son al artículo: 2, 4, 25, 30, 31, 32 y adicionando el Artículo 32-A, 33 y adicionando los Artículos 33-A, 33-B, 33-C y 33-D, 34, adicionando los Artículos 38-A, 38-B y 38-C, 43, 44, 48, 50, 55 y adicionando el Artículo 55-A, 57 del Decreto Legislativo No.106-2006 de fecha 31 de agosto de 2006.

En el artículo 38-A: Se prohíbe a los emisores de tarjeta de crédito:

  1. Cargar cuotas de préstamos, financiamientos o extra financiamientos de cualquier tipo en las tarjetas de crédito;
  2. Permitir excesos del límite de la línea de crédito autorizada mediante el contrato suscrito entre el Tarjeta-Habiente y el Emisor por consumos y retiros de efectivo permitidos por este, conocidos como sobregiros;
  3. Realizar cargos por rehabilitación de la línea de crédito por incumplimiento de pago;
  4. Aumento de la línea de crédito, sin consentimiento expreso del Tarjeta-Habiente y análisis de la capacidad de pago de éste;
  5. Cobrar nuevos cargos en concepto de comisiones por servicio que no hubieren sido incorporados al contrato o incrementar los cargos por comisiones ya pactadas, a menos que hayan sido autorizados expresamente por el Tarjeta-Habiente; y,
  6. Ofrecer cualquier producto o servicios financieros a los Tarjeta-Habientes por medio de mensajes de texto y llamadas telefónicas, sin previa autorización del cliente.Hondudiario.
URL Corta: http://bit.ly/2oVLbRk

Compartir esta noticia...

Compartir esta noticia...