Sacrifiqué muchas cosas por alcanzar mi sueños y no me arrepiento: Miguel Ferrera

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***En una conversación con Hondudiario, Miguel agradeció el apoyo que recibe de la empresa Herbalife, “es el resultado de mi esfuerzo y mi perseverancia, es como lo que estado buscando, ahora me toca luchar por ser mejor”. También habló de su infancia, adolescencia, ambas etapas le recuerdan a una época dorada que disfrutó mucho.

Por: Joel Perdomo

Tegucigalpa, Honduras.

Miguel Ferrera, es un atleta que ha venido haciendo cosas importantes para el país, sus luchas y logros  lo colocan hoy en un referente del Taekwondo en Honduras, ya que es el único taekwondista catracho que ha participado en dos Juegos Olímpicos y por si fuera poco es el numero 22 a nivel mundial. Hoy se declara un luchador que no descansará hasta lograr una medalla olímpica.

Es sin duda un luchador de primera, que ha tenido que desprenderse de todo para buscar sus sueños, la perseverancia es su mejor arma, para seguir escalando en un deporte que no goza de la popularidad de otros en Honduras, pero eso no es para Miguel un motivo que le impida codearse con los mejores del mundo.

Reconoce que en  este deporte hay jóvenes muy talentosos, no tiene el suficiente apoyo, pero tampoco es motivo para dejar de hacer lo que más te gusta, todos debemos saber que nada en la vida es fácil, el sacrificio es necesario en la vida, al final todo tiene una recompensa, que viene a ser como lo que soñabas, nada más que esta vez es real.

En una conversación con Hondudiario, Miguel agradeció el apoyo que recibe de la empresa Herbalife, “es el resultado de mi esfuerzo y mi perseverancia, es como lo que estado buscando, ahora me toca luchar por ser mejor”. También habló de su infancia, adolescencia, ambas etapas le recuerdan a una época dorada que disfrutó mucho.

Expresó que está soltero y que es una persona feliz,  que no está desesperado por casarse y que las posibilidades de empezar una nueva relación están abiertas, pero aclaró que ahora su prioridad es el taekwondo, porque su anhelo más grandes es el de conquistar una medalla olímpica para Honduras.

A sus 35 años, cree que hay Miguel para rato, que aún no piensa en el retiro, porque se cuida y esfuerza para seguir en este deporte que su más grande pasión, entre las cosas que puedo decir es que soy un atleta que ha cosechado más derrotas que triunfos, pero que eso me ha enseñado a levantarme una y cuantas veces me toque caer.

Los mejores recuerdos de mi infancia

Soy de Tegucigalpa, aquí nací en el Barrio El Manchen y me crie en el parque La Leona,  siempre he vivido con mi mamá, Rebeca Ferrera y mi hermana Osiris,  ella ha sido mi pilar y patrocinador número uno, desde que comencé a practicar deportes fue motivadora y mi más grande apoyo. Mis mejores recuerdos los tengo del Parque La Leona, que para mí es barrio más lindo de la capital.

Sin el apoyo y aliento de mi madre, no habría destacado en el deporte, ella me permitió crecer en esta disciplina, se costeó los gastos, practicar un deporte no es barato en Honduras, además invirtió mucho de su tiempo, mi mamá es de las que me acompaño desde niño en las competencias, es por eso que ese aliento siempre estuvo allí en los buenos y malos momentos.

De mi infancia recuerdo que fui muy inquieto, producto de ese imperactivismo que tenía fue que conocí los deportes, yo inicié practicando natación, pero a los 7 años empecé con el taekwondo, para mí era como mi sueño hecho realidad porque mi fantasía de niño, era ser ninja, cuando me ponían a tirar patadas me creía un Rafael, el personaje de la seria Tortugas Ninjas.

Yo tiraba patadas en la calle “me sentía Tortuga Ninja”

Esta disciplina a diferencia de otros deportes y las artes marciales, tienen esa filosofía del autocontrol y un orden disciplinario estricto, esto fue lo que me ayudó a mi poder controlar esa energía que tenía, pude canalizarla y eso es lo que me volvió un niño más tranquilo, mejoré mi rendimiento escolar bastante, estos resultados fueron los que motivaron a mi mamá para que siguiera practicando taekwondo.

Si practique otros deportes como basquetbol y volibol, cuando yo iba a entrenar yo salía de mi casa ya con mi uniforme, me sentía orgulloso de practicar artes marciales, yo tenía mucha emoción, en la calle iba saltando, pegándole pataditas a la pared, igual cuando regresaba, la gente se reía de mí, creo que llegaban a pensar que estaba loco, pero hoy estas anécdotas son mis mejores recuerdos.

Comencé muy temprano en el deporte, para mí era normal salir del colegio  y luego a entrenar, avanzaba en mis tareas y cuando llegaba la hora de entrenamiento, dejaba de hacer mis tareas y hasta que volviera venía a terminar, en fin siempre estaba cumpliendo con lo que me tocaba hacer, este deporte se convirtió en las prioridad número uno de mi vida.

Desde los 14 años integré la selección mayor de Taekwondo

Yo entre muy joven a la Selección  Nacional de Taekwondo, tenía 14 años, entrenaba dos veces al día en la mañana  y en la tarde. Eso no me permitió tener una vida sociable, a mis compañeros siempre les decía que no podía ir, cuando ellos organizaban alguna fiesta, la excusa era la misma “tengo que entrenar”, ellos siempre se estuvieron quejando de mí, inclusos a veces estaba la chava que me gustaba, pero ni así me animaba.

Me perdí muchas cosas en mi adolescencia,  no es que me arrepienta, pero tengo la dicha que muchas de esas amistades lograron entender que mi objetivo era prepararme para ganar en competencias de artes marciales, lo mejor de todo es que aún somos amigos, ahora que nos encontramos, nos reunimos y la pasamos bien, aunque las quejas continúan porque de repente me toca salir de viaje.

Sigo siendo el mismo de antes, pero sigo escalando

Ahora soy el mismo de antes, lo bonito de este deporte, es que te deja amistades y yo tengo muchos amigos a nivel del mundo, hoy tengo un compromiso serio con mi país, sueño y añoro, conquistar la primera medalla olímpica para Honduras, esa es mi ambición más grande y sé que para lograrlo tengo que ir paso a paso, voy escalando. Recuerdo que hace 12 años era una locura o algo imposible hablar de una clasificación olímpica de Honduras en taekwondo.

Pero yo lo logre y hasta he repetido, ya he ido a una segunda olimpiada y estoy apostando llegar a la tercera que en Tokio 2020. Dicen que es malo que uno como deportista se eche flores, pero he logrado cosas muy importantes para el país, alcance cosas que ningún otro deportista logró, tengo la dicha de ser un atleta olímpico que es la meta de todo deportista, ya son 27 años  de carrera, que hasta logré alcanzar el salón de la fama del taekwondo  y para mí es un privilegio y un verdadero honor.

Soy un atleta que me siendo orgulloso, pero no satisfecho y con decir esto no quiero sonar mal agradecido, pero aspiro a más, apuesto por mejores cosas y en eso se basan cada día mis esfuerzos. En el deporte nada es fácil, por ejemplo yo era el más pequeño de la escuela, eso quieras o no te afecta, en mi caso han sido más las veces que he perdido que las que he ganado, pero etapa de intentarlo de nuevo cuesta, porque pones a prueba tu capacidad de levantarte.

La perseverancia es parte de mi estilo de vida 

Admito que soy algo perfeccionista y caprichoso a veces, porque cuando alguien me dice que no soy capaz es como un reto para mí, es como que me está instando a hacerlo, mi entrenador me excluía de algunas cosas, decía que por pequeño que era yo,  mi actitud era la de entrenar con mayor intensidad cuando estaba en la casa, aprovechaba cada momento para aprender algo nuevo, entonces llegaba al día siguiente y le decía al entrenador que ya lo podía hacer.

La perseverancia para mi es clave, fue como mi estilo de vida, a mi nadie podía decirme que no puedo, porque ese era como un reto para demostrar que podía. Recuerdo que los doctores me dijeron que ya no debía seguir practicando deporte, porque me rompí los ligamentos de una de mis rodillas, sentía que el mundo se me venía encima, me decían que sólo podría practicar natación, es mi deporte complementario, pero no me llena como el taekwondo.

Al escuchar ese diagnóstico, le dije a la terapeuta en ese entonces, usted va ayudarme a volver a ser el mismo, fueron dos años de recuperación, me esforcé bastante, no fue fácil, pero luego fui al doctor quien me dijo “me quito el sombrero ante usted”, me felicitó, porque logré lo que me propuse, para mí era como volver a nacer.

Los Juego Olímpicos fueron mi mejor hazaña

Uno de los mejores momentos de mi vida fue cuando clasifique a los Juegos Olímpicos de Bejín en China, era la primera vez que este deporte reapretaba a Honduras, es sin duda una de las hazañas más grandes que he logrado, porque dos semanas antes nos decían que no lo íbamos a lograr, nadie creía en mí, entonces hacia un sueño realidad que tenía desde los 12 años, tras clasificar mi meta es una medalla, sé que puedo hacerlo.

Soy el referente en este deporte, sin embargo hay talento atrás del mí que viene creciendo en esta disciplina, yo trato de enseñarles todo lo que se, para que ellos aspiren a grandes cosas, actualmente estoy en el puesto 22 a nivel mundial de taekwondo, sobre mí sólo están dos países de habla hispana que son República Dominicana y México, de allí todos son países europeos y claro, Estados Unidos (EE.UU), estamos trabajando para mejorar este ranking.

Aún tengo energías y deseos de competir en Taekwondo

Tengo 35 años, pero seguiré hasta que el cuerpo aguante, creo que puedo competir a máximo nivel unos cinco años más, pero eso lo dirá el tiempo y las condiciones en que me encuentre, pero trato de cuidarme para seguir luchando por lograr mejores cosas en este deporte. Entreno con jóvenes de 23 años, soy mejor que ellos, con mi experiencia y el rendimiento físico es bueno, a veces superior a ellos que deberían tener más energía.

Estoy soltero, es uno de los sacrificios en este deporte, pero como dice un amigo, una persona puede estar contigo hoy, mañana ya no, mientras que los sueños estarán siempre,  lamento que a veces he tenido que romper con una relación, porque yo siempre le aposte por mi sueños y mis metas, aunque he tenido buenas personas, pero las cosas no han funcionado. Las posibilidades están, por si alguna buena mujer quisiera sacrificarse conmigo y viajar pues sería excelente para mí.

 Espero conocer una persona que valore lo que soy, lo que anhelo, la vida se trata de conocer y aventarse por algo que tú quieres, no soy alguien a quien las mujeres siguen mucho, eso es una ilusión, porque cuando tienes una relación seria, de nada te sirve las muchas pretendientes que podas tener. Soy un soñador mi vida ha sido el de alcanzar metas, soy perseverante y comprometido, me gusta la disciplina y tengo iniciativa, así soy en el deporte y en mi vida personal.  Hondudiario.

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