No a la división en la familia, luchemos por ella para salvar la sociedad: Padre Marlon Díaz

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*** En ese sentido, invitó a vivir una vida  familiar, con principios,  en medio de la paz y la misericordia, además pidió dejar de lado la división, la indiferencia y los conflictos en la familia.

Tegucigalpa, Honduras.

En el marco del mes de la familia, el párroco de la Iglesia católica de Talanga, Marlon Yanuario Díaz, dio un mensaje para promover la unificación familiar, dijo que es necesario caminar de la mano de Cristo, para poder entender que debemos de luchar incansablemente para salvar la unidad de la familia y con ello estaremos salvando a la sociedad.

Según el padre Marlon, no hay mejor camino que caminar en familia, porque es en ella donde se viven los mejores momentos de la vida, es aquí donde aprendemos las buenas prácticas, pero estas mismas no podrán perdurar si no se camina de la mano de Jesús y su Madre, la Virgen María.

En ese sentido, invitó a vivir una vida familiar con principios,  en medio de la paz y la misericordia, además, pidió dejar de lado la división, la indiferencia y los conflictos en la familia, como también hizo un llamado a todos aquellos hijos e hijas que abandonan a sus padres o abuelos, a quienes piensan dejarlos en un asilo, “no lo hagan, ese no es el mejor lugar para esos seres que dedicaron toda una vida en cuidarnos”.

El mes de agosto, es consignado por la mayoría de Diócesis de Honduras, para celebrar el mes de la familia y el matrimonio, es así que, el Movimiento Familiar de la Parroquia San Diego de Talanga, ha desarrollado varias actividades para promover a las familias a un estilo de vida cristiano al servicio de la iglesia.

San Diegotón Corriendo por mi Familia

“Gracias a quienes se han dado tiempo para acompañarnos en la primer San Diego Marathón 2017, acá en nuestra querida ciudad de Talanga, para inaugurar el mes de la familia. Gracias al trabajo y compañía de todos los medios de comunicación, quienes han sido un aliado de la parroquia en esta actividad”, dijo inicialmente el padre Marlon.

Consideró que “en esta fiesta de la transfiguración del Señor, debemos meditar un poco, en este lema que hemos escogido para el San Diegotón, “Corriendo por mi Familia”, es importante que elaboremos una reflexión profunda entorno a lo que muchas veces en nuestras familias y cómo podemos dejar que el Señor Jesús sea el centro”.

“En el seno de nuestras familias nadie es descartado, todos ocupamos un lugar importante porque tenemos el mismo valor, es como una madre que quiere a todos sus hijos por igual, allí es donde se aprende a pedir permiso, a decir gracias, muchas veces hacemos la cosas por obligación, nos cuesta ser agradecidos con nuestros cercanos por las cosas que hacen por nosotros”.

Es lastimosos ver familias divididas por simples herencias

No se debe perder de vista la gratitud en la familia, es allí donde se alimenta el cuerpo y el alma, es en la familia donde nos enseñan a decir gracias y la otra palabra que no puede desaparecer en nuestra vida es el perdón, no podemos esperar el perdón en otras personas, sino hemos aprendido a perdonarnos entre familia, porque si nos cuesta vivir el perdón al interior del núcleo familiar.

Es lastimoso saber que hay familias peleadas y divididas hasta por herencias, pensando que cuando se mueren se lo van a  llevar a la tumba, no debemos permitir que el mal se introduzca en nuestras familias, es necesario pedirnos perdón, porque es allí donde aprendemos de la agresividad, pero no todo termina allí, porque cuando hay alguien agresivo en la familia, es claro que con el cariño lo podemos manejar.

No puede ser que a estas alturas, haya familias divididas y enemistadas, problemas que a veces es por temas insignificantes, hoy no nos podemos dar ese lujo hermanos, en este nuevo tiempo dedicado a la familia y al matrimonio, no podemos seguir peleados con seres de nuestra misma sangre e hijos de un solo Dios. Nuestros padres nos enseñan  gestos de cortesía, nos ayudan a construir la cultura de la buena vida.

Estamos llamados a defender la vida de la Familia

Es que no debemos olvidar que es en la familia donde nos enseñan que a  nadie se le debe hacer daño y es donde aprendemos a reconciliarnos cuando nos disgustamos, es que en todas las familias hay peleas, pero estas tienen un problema, pero lo difícil no es solo el conflicto, lo que pasa que no somos capaces de pedir perdón por nuestras fallas y nos dejamos llevar por la soberbia. Es la familia la primera escuela de vida, donde niños y jóvenes  aprendemos a revalorar la relación con Dios.

Estamos llamados a defender la vida y cuando la vida de las familias se encuentre en peligro, debemos levantar las voces hermanos, para que podamos siempre defenderla, porque es la familia el hospital más cercano, porque allí nos cuidan y nos quieren, donde nos cuidamos el uno del otro y a quienes tenemos enfermos en casa, es cuando nos damos cuenta de las necesidades, porque debe haber alguien que esté pendiente de los medicamentos para que sean aplicados a la hora correcta.

El mejor asilo para nuestros padres y abuelos es la “familia”

Pero hay un tema aún más importante en este nuevo tiempo, hermanos, quiero decirles que la familia es el mejor asilo, no pensemos en enviar a nuestra gente solo porque ya  es canoso o porque tiene unos cuantos años, no puede ser que nuestros viejitos se conviertan en un estorbo, no olviden que la familia es el mejor asilo que podemos tener, no hay  otro mejor lugar, no se debe enviar a nuestros adultos a los asilos externos cuando tenemos uno en casa porque es aquí donde se siente mejor y recibirá las mejores atenciones como lo merecen.

Los adultos tienen experiencia, por eso nos ganan, en  estilo de vida y en sabiduría, pero no hay que seguir pensando que los asilos sieguen siendo el mejor lugar para ellos, es que se les olvidó que cuando estuvieron pequeños, fueron ellos los que lo cuidaron. Es que es en la familia donde se mezcla el sudor paterno y la leche materna, allí la mamá es capaz de amamantar a sus hijos, pero también el papá es quien con el sudor de su frente trabaja para convertirse en el bastión de su hogar.

Necesitamos revalorizar la presencia de Cristo en cada una de las familias, lo que la iglesia siempre les ha pedido es que seamos una comunidad doméstica, porque es en la familia donde se forma una pequeña iglesia donde Jesús puede ser el centro, es aquí donde se encauza la ternura y la misericordia; no olvidemos el llamado del Papa Francisco, quien nos invita a que nunca perdamos de vista el hecho de tratarnos con delicadeza, cordura y misericordia, debemos olvidar las ofensas y conflictos al interior de la familia.

En la familia es donde se construyen los verdaderos valores

Es en el núcleo familiar donde tenemos muchas manos que construyen y no destruyen, por eso es que es necesario que salvemos la familia y estaremos salvando la sociedad, porque con ello tendremos un mundo distinto, empecemos a caminar en  familia, dejemos el pesimismo y la negatividad, ya es tiempo de dejar que la luz sea Cristo, dejemos que  viva al interior de nuestra familia, porque es un tesoro ver como se camina con Dios en el corazón.

 Todos debemos saber que no hay hijos, madres ni padres perfectos, pero intentamos perfeccionar nuestro camino familiar con la ayuda y misericordia de Dios, debemos ser ejemplo y no permitamos que quienes se encargan de dividirnos, nos alejen de Dios, todo se logra poco a poco, es un proceso en el que debe haber paciencia, tolerancia y paz, seamos ejemplo y fermento de unidad, en la iglesia, en la ciudad y en toda Honduras.Hondudiario.

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