Acompaño a Luis en sus luchas “por convicción y no por obligación”: Anna Lucía de Zelaya

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*** Doña Anna, habló de sus propuestas, anhelos y sueños; dijo ser la mujer que más conoce a Luis Zelaya; reveló que toda su familia es nacionalista, pero que hoy le toca remar y acompañar a su esposo, quien busca hacer de Honduras un país con oportunidades para todos. “A Luis lo acompaño por convicción, no por obligación”, dijo a Hondudiario. 

Tegucigalpa, Honduras.

Anna Lucía Acosta de Zelaya, es la esposa del candidato presidencial del Partido Liberal Luis Zelaya, tiene 47 años, es una mujer preparada y comprometida con Honduras, que nunca se imaginó que un día podría tener grandes posibilidades de convertirse en la Primera Dama de la Nación, “he crecido en un ambiente político, pero jamás pensé que incursionaría en un escenario político como ahora”, sostuvo.

Doña Anna es una dama muy preparada y  enterada de los problemas que atraviesa Honduras, en temas económicos, políticos y sociales, además sabe fundamentar cada una de sus propuestas y las de su esposo, es segura de sí misma, y no titubea para decir las cosas, quien considera que “Honduras necesita un presidente honesto y serio como Luis”.

En una amplia entrevista a Hondudiario, doña Anna, habló de sus propuestas, anhelos y sueños; dijo ser la mujer que más conoce a Luis Zelaya; reveló que toda su familia es nacionalista, pero que hoy le toca remar y acompañar a su esposo, quien busca hacer de Honduras un país con oportunidades para todos. “A Luis lo acompaño por convicción, no por obligación”, dijo.

Soy una mujer que busca la solución de los problemas

Soy de Tegucigalpa, mi padre se llama Manuel Acosa Bonilla, fue funcionario público y es nacionalista, de hecho el fundador del Partido Nacional (Manuel Bonilla) es mi bisabuelo, pero ahora el camino es el Partido Liberal, que aparte de acompañar a Luis, es un tema de convicción que me inspira a trabajar por la gente de este país.

Mi madre se llama Anna Lucia, igual que yo, ella y mi padre me apoyan, siempre hemos sido una familia unida, claro, a mi papá le hubiese gustado que Luis, trabajara dentro del Partido Nacional, porque ese es su partido, pero él lo entiende, porque Luis siempre ha militado por el lado liberal.

Soy  una hondureña más que sueña con un mejor país, que quiere y ama a este país, que tengo el deseo de fortalecer los núcleos familiares, creo que es una familia sólida, es como la mejor garantía para una sociedad que sueña con mejores oportunidades, soy decidida y disfruto acompañar a mi esposo, en su anhelo de ver país transformado y diferente.

Me considero una mujer comprometida, con los problemas sociales, que aparte de señalarlos busco la manera de solucionarlos, yo creo en la mujer porque es un pilar importante para Honduras, si logramos empoderar a la mujer, en una mejor participación política, con el respeto a sus derechos, tendremos más prosperidad y desarrollo.

La gente debe votar por Luis Zelaya, porque es un hombre en el que se puede confiar, su trabajo por Honduras no ha comenzado ahora, hace mucho tiempo que inició con esa labor por la educación de este país, es un buen líder que tiene toda la capacidad de gobernar en beneficio de las mayorías.

Quiero continuar trabajando por las familias de Honduras

Hay candidatos que si no llegan al poder no se preocupan por los demás, deben de ganar un puesto para empezar a conocer la realidad del pueblo, es por eso que es necesario que hablemos de propuestas, pero que sean, sería y sobre todo viables y que no sean discursos tradicionales y trillados.

Desde hace 10 años estoy trabajando con el tema de las familias, tengo dos maestrías en orientación familiar y otra en matrimonio y familia,  ambas en universidades de España, es por eso que mi labor ha sido enfocada en este tema, porque he sentido que en las familias hay muchos vacíos y nadie se preocupa por ellos.

 Todos los problemas en la familia son similares, no importa de qué parte del país seas o cuál es tu nivel educativo, todo pasa por un tema de formación y orientación, entonces por eso es que quiero hablar de mis propuestas, lo que busco es continuar con ya he venido haciendo hace algunos años atrás.

El problema de maras y pandillas, la migración y otros problemas sociales, que se nos han salido de control , tienen sus bases en la desintegración familiar, es razón  y consecuencia  de este tema, es por eso que me preocupan las familias de Honduras, porque es allí donde debemos empezar a cimentar los cambios que queremos.

Trabajar en la familia es como un tema de prevención, los países desarrollados siguen creciendo porque ellos le han puesto atención al tema familiar, en la medida que se fortalece la familia, en esa misma medida lograremos crecer como país y hacerle frente a los problemas sociales como el de las maras y pandillas.

El actual gobierno ha hecho cosas buenas pero también malas  

Siento que el Partido Nacional no ha actuado bien, su actuar no refleja los valores que ordinariamente se han mantenido en mi partido, el nacionalismo necesita una renovación sobre todo por la falta de institucionalidad, con el Estado de Derecho le han hecho mucho daño al país, como país hemos tocado fondo. Este partido necesita un nuevo liderazgo.

Todo ha sido a causa de forma y manera en que ha gobernado el Partido Nacional y todo pasa por el tema de falta de institucionalidad, además la violación de los derechos, sobre todo de los periodistas con el 335-B, vimos lo de la criminalización de la protesta, el 1.5 por ejemplo, muchas de estas políticas lo único que promocionan es la represión.

Indistintamente del partido que seamos, estamos rechazando todo este tipo de medidas,  ya no queremos más corrupción. No todo es malo, hay buenas acciones, como el impulso al turismo, la iniciativa de los parques es muy buena, la gobernabilidad del sistema educativo con los 200 días de clases.

Sin embargo ha sido mediadas muy aisladas, en el tema de educación estamos todavía lejos de lo que sería una educación de eficiente y de calidad, no solo se trata de los 200 días, porque no es un tema de cobertura; estamos mal evaluados en el indicie de calidad educativa, los progresos siguen siendo muy bajos, además que falta mucha capacitación docente.

El tema de la salud no ha sido atendido, porque no ha habido una verdadera voluntad política, no se ha hecho un esfuerzo articulado y  se siguen haciendo esfuerzos aislados, en la apertura de centros de atención médica, aquí han querido privatizar y no de centralizar la salud,  no se ha atendido como se debe el tema de la corrupción en este sector.

Es una pena que nadie de una respuesta jurídica ni judicial, todavía nadie ha pagado por el desfalco del IHSS, ni si quiera hemos tenido una respuesta médica, no han mejorado las atenciones, entonces este un tema que políticamente no resulta tan atractivo para quienes nos gobiernan y han tenido la oportunidad de gobernarnos. Igual la educación no es prioridad.

A Luis y  a mí nos frustra la injusticia y la impunidad

Con Luis llevamos 20 años de casados, lo conocí cuatro años antes de casarnos, en total tenemos 24  de estar juntos, tenesmos tres hijos (Lucia, Valentina y Luis Manuel), entonces puedo decir que soy la persona que más lo conoce a él,  cuando Luis decide incursionar en política no fue ninguna sorpresa para mí, porque este era un tema que ya lo veníamos hablando un buen tiempo atrás.

Con Luis coincidimos que el país necesita un giro de 90 grados, el tema de la corrupción nos ha golpeado mucho en todo los sentidos, ha dejado un impacto negativo, la malversación de fondos, el descalabro del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) a los dos nos indignó muchísimo.

La injusticia nos inquieta, Luis vivió muy de cerca el caso de Kevin Solórzano, él le dio clases, entonces cuando te das cuenta que la ley no es pareja para todos, te causa mucha indignación, él ha dejado de tocar este tema porque cree que se politizó el caso de Kevin y eso no es así, ese es un caso que él apoyó desde el inicio.

Uno nunca logra dimensionar lo que implica, meterse en la política, no es fácil, a nivel de familia te afecta mucho porque es absorbente, pero sigo creyendo que vale la pena, porque ahora que Luis está liderando, veo a un Partido Liberal mucho más beligerante, unido, y que ha crecido con la inclusión de gente nueva que ha venido a revitalizar al liberalismo.

En cada recorrido que me ha tocado hacer, veo como la gente tiene mucha esperanza en el trabajo que está haciendo el Partido Liberal, bajo el liderazgo de Luis, la gente tiene un desencanto por este gobierno, es por eso que están ansiosas de un cambio, de un verdadero cambio, entonces el hecho que Luis nunca fue político, es allí donde está la diferencia.

La familia es la sacrificada, no se pasa el mismo tiempo que pasábamos antes, hemos tenido que hablar con nuestros hijos, porque claro, ellos reclaman, entonces han logrado entender que esto es un proyecto de país, y que como familia hemos decidido asumirlo, porque queremos que las cosas cambien en Honduras.

Luis Zelaya es la mejor opción para un país que necesita soluciones

Hay razones del país, para que la gente vote por Luis Zelaya, el entorno y de las circunstancias que estamos viviendo,  lo han convertido en la única opción para los hondureños, es momento de recuperar la democracia, institucionalidad y la honestidad sobre todo, él es único que ofrece un verdadero combate a la corrupción.

El Partido Liberal con Luis, se ha fortalecido, su liderazgo en grandes instituciones de Honduras, le dan ese recorrido que hoy le permite tener una mejor visión, porque hoy por hoy, el problema más grande que tenemos, es la falta de empleo, eso va más allá, incluso que la violencia, porque ya como que este país se acostumbró a vivir en inseguridad y violencia.

Necesitamos un cambio en los programas sociales, por ejemplo, la Bolsa Solidaria, jamás sacará de la pobreza y desigualdad que tenemos, es un programa que se politizó, lo volvieron electorero, y mientras se politicen los programas, nunca se va a lograr acabar con los índices de pobreza, pero en realidad la gente lo que necesita es una oportunidad

Hablo de oportunidades de estudios de calidad y de buenas oportunidades de empleo, eso es lo que nos permitirá mejorar el estilo de vida de los hondureños, necesitamos reorientar la educación en aprendizaje bilingüe ye n carreras más técnica y productivas, es necesario equilibrar la demanda y oferta en las universidades del país.

El plan de gobierno es que abala a Luis Zelaya, sus propuestas van más allá de lo normal, por ejemplo, nadie habla de salud, el problema es que se ha descuidado el tema de la salud a nivel de departamento y de municipio, es por eso que necesitamos fortalecer los hospitales regionales, para que sus ciudadanos sean atendidos en su propia comunidad.

La estructura para atender los problemas de salud ya está vieja, hay que hacer cambios, es necesario una reestructuración completa, los hospitales colapsan, porque no hay centros médicos que cumplan con las necesidades en los pueblos, los hospitales siguen siendo muy pocos para atender a la gente que viene del interior en busca de atención médica.

La niñez, mujeres, discapacitados y los adultos necesitan mejor atención

Estoy enfocada en trabajar por  y a la par de la mujer, en empoderamiento económico, asimismo la niñez y adolescencia, trabajarlo a tiempo, sin permitir que los niños caigan en caminos que no benefician en nada la país, las instituciones que trabajan por los niños han quedado en instituciones como de quita categoría, se necesita levantar ese perfil institucional.

Tengo entre mis proyectos trabajar por la gente discapacitada, tenemos el 15 por ciento de la población con discapacidad, según la Organización Panamericana de Salud (OPS); los jóvenes en buscan del sueño americano, regresa con discapacidades, todo porque este país no les dio la oportunidad que necesitan para llevar el sustento a casa.

Además la violencia nos sigue dejando personas discapacitadas, es evidente que nadie está haciendo algo por la discapacidad, cuanto todos sabemos que si es un sector que puede ser atendido y que podemos convertir  a estas personas en seres humanos útiles y productivos para la sociedad, pero no podemos seguir viendo este tema con un tema de caridad.

De igual manera el adulto mayor, ya no podemos dejar a las personas abandonadas y sufriendo, debe haber un presupuesto digno que permita atender y mejorar la calidad de vida de estas personas, es que todos podemos quedar discapacitados, dodos vamos a ser viejos un día, para ese estado de vida vamos, es por eso que hay que mejorarlo.

Si atendemos los niños, las mujeres, los discapacitados y los adultos, lograremos mejorar, no se trata de una obligación, es que es un tema de derecho, que debe ser promovido y dirigido desde el gobierno, de repente si hay programas, pero estos no son suficientes, porque seguimos viendo niños, jóvenes y adultos abandonados sin oportunidades.

He visitado países donde he logrado ver como con programas tan sencillos logran dar cobertura a todo este tipo de problemas, pero claro, debe haber voluntad política para poder atender estos sectores, ¿Quién dice que a una persona discapacitada no se le puede dar un trabajo?  O a una madre soltera por ejemplo, todo esto es lo que queremos hacer.

Los hondureños jamás debemos perder la esperanza y la fe

En Honduras los niveles de impunidad siguen haciendo de este país, un territorio apto para delinquir, hay buenas leyes pero no hay capacidad investigativa y judicial, de que nos sirve una legislación que no pasa de la teoría, es necesario terminar con esas malas costumbres, esas son las responsables de que sigamos teniendo todo tipo de atropello.

Quiero decirles que no todo está perdido, tengamos esperanza y fe, elijamos nuestras autoridades en función de los principios y valores, todo comienza desde un buen comportamiento en la vida privada, para eso poderlo testimoniar en la vida pública, porque nadie se estrena con la vida pública, entonces sigo creyendo que nadie puede dar de lo que no tiene.

Hay desencanto en los últimos 10 años,  sin embargo hay hondureños que si luchamos por un mejor país, con convicciones, principios y valores, que no nos dejamos llevar ofrecimientos que solo son promesas, entre más recorro Honduras me doy cuenta que somos más los que queremos un gobierno transparente y que rinda cuentas.

El destino del país está en las manos de todos los hondureños, el 26 de noviembre la historia puede cambiar, es allí donde todos tenemos que pronunciarnos, no se vale la indiferencia ese día, hay que analizar a cada candidato y ver quien propone lo mejor, nadie debe elegir por nosotros, no nos quedemos en anonimato, porque el silencio y la apatía de todos le sigue haciendo daño a este país. No puede haber indecisos en un país con tantas necesidades.Hondudiario.

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