Análisis de la Super Nintendo Classic Mini

311 views

***Todos los detalles sobre la versión miniaturizada de esta popular consola de 16 bits, que regresa a las tiendas veinticinco años después de su lanzamiento.

Tegucigalpa , Honduras 

La nostalgia por los videojuegos clásicos ataca de nuevo. Este viernes llega a las tiendas de todo el mundo la Super Nintendo Classic Mini, una réplica miniaturizada de una de las consolas más queridas de todos los tiempos que puede conectarse a las pantallas actuales mediante conexión HDMI. La Vanguardia ha tenido la oportunidad de probarla en profundidad durante las últimas semanas.

Como pasó con la anterior NES Mini, lo primero que sorprende es el tamaño reducido y el peso casi inexistente de la máquina, que es una cuarta parte más pequeña que el modelo original. La calidad de los acabados y de los materiales está a un gran nivel, y aunque consola en mano prácticamente parece una pequeña carcasa vacía, en su interior alberga veintiún juegos y algunas funcionalidades que no estaban disponibles en la máquina original.

Nintendo ha tomado buena nota de algunas de las críticas que recibió NES Mini, por ejemplo, el hecho de que solo incorporara un mando de control. Esta Super Nintendo Mini incluye dos mandos que, nuevamente, son una réplica exacta de los de la consola original. Se trata de una novedad que, sin duda, agradecerán aquellas personas que pensaban jugar a títulos para dos jugadores como Super Mario Kart o Street Fighter II Turbo.

De la misma manera, la compañía japonesa ha procurado que los cables de los mandos fueran unos centímetros más largos que los de NES Mini, pero igualmente siguen siendo demasiado cortos para aquellas personas que decidan disfrutar de la consola en un televisor de dimensiones considerables. Asimismo, la consola vuelve a incorporar el cable USB, pero no el adaptador a la corriente necesario para jugar si nuestra pantalla no goza de conector USB, en cuyo caso puede sustituirse por un simple adaptador de móvil.

Entre las nuevas funcionalidades de esta Super Nintendo Mini está la posibilidad de rebobinar los cinco últimos minutos de juego para así reemprender la partida desde el punto que queramos. Es una interesante añadido que facilita las cosas a aquellas personas que, quizá, no estén acostumbradas a la dificultad de los juegos de hace un cuarto de siglo. Se trata de una opción que se une a la posibilidad, ya estaba presente en la NES Mini, de crear hasta cuatro puntos de guardado para cada juego.

En lo que respecta a la visualización, la consola permite disfrutar de estos juegos clásicos a 720p y lo cierto es que muchos de ellos siguen luciendo espectaculares en pantalla grande. Nuevamente, incorpora tres filtros de imagen que permiten desde emular el aspecto de un televisor antiguo hasta disfrutar de la resolución original en todo su esplendor, algo a lo que se han añadido una serie de marcos opcionales. Se nota que Nintendo no se lo ha pensado a la hora de reutilizar elementos de NES Mini, de hecho, la tecnología detrás de ambas máquinas es básicamente la misma.

Esta réplica de “el cerebro de la bestia”, que así es como se presentaba Super Nintendo cuando llegó a España en 1992, funciona exactamente como debería. Los menús son intuitivos, alegres y responden con precisión y rapidez mientras se salta de un juego a otro. Sin embargo, más allá de la experiencia de usuario, los auténticos protagonistas de la función son los veintiún juegos incluidos en la máquina.

La selección está formada en su mayoría por auténticos imprescindibles no tan solo de la máquina, sino de toda la historia del videojuego. Además de los dos citados anteriormente, no faltan clásicos como Super Mario World, The Legend of Zelda: A Link to the Past, Super Metroid, Donkey Kong Country, Yoshi’s Island, Kirby Super Star, F-Zero o Star Fox. Tampoco se han descuidado algunos clásicos de otras compañías como Secret of Mana, Super Castlevania IV, Super Ghouls ‘n Ghosts, Mega Man X o Contra III (aquí conocido como Super Probotector).

Otro de los grandes atractivos de la selección de juegos es disfrutar por primera vez de una serie de títulos que nunca llegaron a publicarse en el viejo continente. Es el caso de tres juegos de rol japonés como son EarthBound, Final Fantasy III y Super Mario RPG: Legend of the Seven Stars. Sin embargo, la estrella de la función es Star Fox 2, la secuela del innovador juegos de naves en 3D que nunca llegó a ver la luz y que, tras años en la sombra, al fin se comercializa de forma oficial.

Aun teniendo prácticamente medio lustro a sus espaldas, los veintiún títulos de esta pequeña consola forman una colección tan imprescindible como disfrutable hoy en día. Quizá se echa de menos la inclusión de algún juego más cercano al público europeo, o también más presencia de títulos para dos jugadores, pero aún con esto el nivel de la recopilación sigue siendo altísimo. No hay duda de que Super Nintendo Classic Mni se convertirá en uno de los regalos más populares de las próximas Navidades, lo será por pura nostalgia, pero también por la enorme calidad de unos juegos cuya vida es eterna.La Vanguardia/Hondudiario 

URL Corta: http://bit.ly/2fzXQZN

Compartir esta noticia...

Compartir esta noticia...