La tragedia de Half-Life 3

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Tegucigalpa , Honduras 

Después de que el principal guionista abandonara la compañía y publicara en su blog un resumen del argumento, muchos lo dan por perdido para siempre

Gordon Freeman, natural de Seattle, graduado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y con un postgrado en física teórica, era un empleado más en las punteras instalaciones de investigación de Black Mesa.

Un tipo callado, inteligente, con unas grandes gafas, perilla, pasión por las palancas y con nociones de defensa personal, pues el trabajo en el que participaba entrañaba ciertos riesgos.

Nadie, ni el mismo, seguramente, habría previsto que escaparía del cataclismo que tuvo lugar en Black Mesa, tras el cual estuvo años en paredero desconocido.

En ese tiempo, se convirtió en un extraño mesías para una tribu de alienígenas muy poderosos con capacidades de quebrar el espacio y el tiempo y en el principal rostro de la Resistencia humana tras la Guerra de las Siete Horas tras la cual comenzó la invasión y posterior dictadura de los Combine sobre la Tierra.

Tras escapar por los pelos en demasiadas ocasiones del enemigo y conseguir destruir el principal portal del enemigo, Freeman desapareció otra vez.: poco después del fallecimiento de Eli Vance, talentoso físico, líder de la Residente y padre de Alyx Vance, una de las personas más cercanas al Dr. Freeman.

Esto podría valer como resumen de la saga de videojuegos Half-Life, cuya historia principal consta del juego original homónimo, de Half-Life 2 (2004) y de dos Episodios (2006 y 2007) extra.

A juzgar por los hechos que tuvieron lugar el pasado viernes, esto es todo lo que veremos de una de las franquicias de videojuegos que con más fuerza cautivaron a la comunidad de jugadores durante años y años: Marc Laidlaw, el guionista de Half-Life 3, juego que no se ha sabido nunca si ha estado en desarrollo por completo o qué, ha subido a su blog personal una sinopsis del guión del juego un año después de dejar la empresa, en la que trabajó más de 20 años.

Los nombres de sus personajes han sido ligeramente alterados, pero está claro lo que ha hecho.

Si Half-Life revolucionó el concepto de los videojuegos de disparos en primera persona en 1999 y Half-Life 2 fue toda una lección de que se podía contar una historia de un modo diferente en un juego de dicho género, Half-Life 3 es la demostración de que Valve y la industria del videojuego han cambiado.

Valve es una empresa que durante muchos años ha sido idealizada por los jugadores. Por un lado, han dado al mundo clásicos como los ya citados Half-Life, Counter Strike, Portal o DOTA 2. Por otro, es la empresa tras Steam, la mayor plataforma de distribución digital de videojuegos en PC.

Y por último, siempre la ha envuelto un aura de misterio y una filosofía de trabajo que gustaba.

Pongamos un ejemplo: Portal nació como el proyecto de unos universitarios a los que Valve se acercó porque les gustó su idea de un juego en el que eres una rata de laboratorio que vence a una máquina usando un arma que crea portales para teletransportarte.

Pongamos otro ejemplo más: Counter Strike nació como un mod (una versión modificada de otro videojuego) de Half-Life. A Valve le gustó tanto el juego que cogió a los modders (los amateurs que montaron todo el juego), los contrató y los puso a crear un juego a partir de sus mods.

Hoy, Counter Strike es uno de los videojuegos online de disparos más jugados de la historia.

Su juego más importante del momento, DOTA 2, tiene un origen similar.

En la actualidad, Valve se dedica principalmente a gestionar los miles de juegos que se venden en Steam, y por los que se lleva un buen porcentaje de cada compra; y a lanzar contenido para DOTA 2 y Counter-Strike: Global Offensive, dos juegos con una gran afición (juntan a y un negocio en el mundo de los eSports que ya quisieran otros.

¿Qué pasa con el desarrollo de videojuegos más tradicionales, esos con principio y final y una historia? Eso es lo que se llevan preguntando años los fans de la compañía, que ven que el objetivo de Valve es seguir rentabilizando su motor (Source, uno de los más versátiles de la industria) y los videojuegos multijugador por los que puede seguir cobrando por pequeñas dosis de contenido dentro de su propia plataforma, que de por sí es muy rentable.

Ahí radica la tragedia de Half-Life 3.

El primer juego de la saga fue el pistoletazo de salida para Valve, que demostró que podía competir con id y Quake sin despeinarse.

El segundo juego fue el inicio de algo incluso más grande, Steam, pues era necesario instalar este, por entonces, invasivo y problemático programa para poder jugar a ese juego tan bueno y del que todo el mundo hablaba.

Half-Life 3 es víctima de sí mismo, del éxito de sus primeras encarnaciones y de la empresa que ayudó a nutrir.

La industria del videojuego ha cambiado, y Valve junto con ella, y ya no queda hueco para un juego que no se puede emitir por streaming, en torno al cual no hay una competición y que se juega sólo.

Pero no culpemos a los muchos y magníficos videojuegos que se juegan de esa manera.

Tampoco a Valve, que sólo ha hecho lo que haría cualquier empresa: seguir ganando más dinero.

Si se puede culpar a alguien, es al capitalismo, pero eso no sirve de nada.

Así que simplemente lloremos a Half-Life 3 un poco más y sigamos haciendo memes de Valve a costa del juego.

Aunque perder la esperanza es lo único que se hace, y tras el lanzamiento de The Last Guardian (juego que en barbecho durante 10 años) y el desarrollo de Shenmue III y el remake de Final Fantasy VII (juegos que llevan años siendo exigidos por los jugadores y que finalmente se están haciendo), con Half-Life 3esto ya pinta totalmente imposible. El Mundo/Hondudiario 

URL Corta: http://bit.ly/2fOLugu

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