El recuento de votos confirma la victoria de Peña Nieto

El Movimiento Progresista había demandado el martes pasado el recuento de la totalidad de los votos, aduciendo irregularidades en las actas de 113,855 de las más de 143 mil casillas. La autoridad electoral resolvió ese mismo día que serían cada uno de los 300 comités distritales los que resolverían caso por caso la procedencia legal de la solicitud de los partidos de la Revolución Democrática, del Trabajo y Movimiento Ciudadano, que respaldan la candidatura de López Obrador y que han acompañado su reclamo de que la elección del domingo estuvo plagada de irregularidades, destacadamente por compra de votos.
El recuento distrital que inicia el miércoles siguiente a una elección es un procedimiento legal y ordinario. En él, cada uno de los comités distritales del IFE, junto con representantes de los partidos políticos, procede a revisar las actas de las casillas que les correspondan. El artículo 295 de la ley electoral establece que “el Consejo Distrital deberá realizar nuevamente el escrutinio y cómputo (de los votos) cuando:
I. Existan errores o inconsistencias evidentes en los distintos elementos de las actas, salvo que puedan corregirse o aclararse con otros elementos a satisfacción plena del quien lo haya solicitado;
II. El número de votos nulos sea mayor a la diferencia entre los candidatos ubicados en el primero y segundo lugares en votación; y
III. Todos los votos hayan sido depositados a favor de un mismo partido”.
Al denunciar irregularidades en 80% de las casillas, primordialmente aritméticas, el Movimiento Progresista solicitó el martes que se recontara “voto por voto, casilla por casilla”, que fue el reclamo de López Obrador en 2006, cuando la elección entre el candidato de la izquierda y el hoy presidente Felipe Calderón se resolvió por apenas el 0,56% de los votos (alrededor de 250 mil sufragios). En aquella ocasión se recontaron 11,800 casillas, es decir 9% de las que fueron instaladas. Esta vez el recuento fue de más de la mitad de los votos.
“El IFE dejó pasar una oportunidad histórica de limpiar la elección, nada perdía con abrir las 143 mil casillas en el país. Eso hubiera generado una condición de tranquilidad en todos los electores. No hubo voluntad política”, dijo el miércoles Ricardo Monreal, coordinador de campaña de López Obrador, quien había adelantado que si el cómputo distrital confirmaba los resultados dados el domingo por el IFE impugnaría legalmente la elección.



