Siguenos en Twitter Siguenos en Twitter RSS

Posturas que favorecen la concepción












Lo primero es acertar con el día óptimo para conseguir el embarazo. Lo segundo, elegir una buena postura (conviene probar varias). Si tu pareja y tú estáis intentando conseguirlo, estas pautas os ayudarán.
Tegucigalpa, Honduras
Es fundamental elegir bien el momento para que la concepción sea exitosa.

La ventana fértil para que puedas quedarte embarazada se reduce a cinco o seis días por ciclo. El pico de fertilidad coincide con la ovulación (14 días antes de tu siguiente regla, si tu ciclo es de 28 días). Aunque el óvulo sólo sobrevive unas 24 horas, los espermatozoides pueden aguantar hasta cinco días.

Conviene que comiences a tener relaciones una semana antes de la ovulación. Para saber cuándo sucederá la próxima, consulta la calculadora de días fértiles de www.crecerfeliz.es o adquiere alguno de los métodos que se venden en farmacias.

En cuanto a las posturas más propicias, básicamente se buscan aquellas que favorecen una penetración profunda; no sólo porque los espermatozoides tendrán menos camino que recorrer hasta encontrarse con el óvulo, sino también porque facilitan el orgasmo femenino, cuyas contracciones ayudan al semen a alcanzar el útero.

Abstente de utilizar lubricantes. Y cuando se haya producido la eyaculación, quédate tumbada boca arriba unos 15 minutos, mejor elevando ligeramente las caderas.

Variaciones del misionero
Partiendo de la postura clásica del misionero (el hombre tumbado encima de la mujer, mirándose cara a cara), prueba a rodear su cintura con tus piernas o incluso a colocar en su hombro una de tus pantorrillas.

Postura Indra

Pide a tu pareja que se coloque de rodillas; tú túmbate boca arriba y colócale los pies juntos a la altura de su pecho. Durante el coito él debe dejar caer su peso hacia adelante, de manera que tus muslos descansen sobre tu torso.

Del arco o la caña
Ponte tumbada boca arriba con las piernas flexionadas y en esta postura levanta la pelvis arqueando tu espalda. El hombre tiene que estar situado de rodillas frente a ti y debe sujetarte por las caderas para establecer tanto el ritmo como la profundidad de la penetración.

Postura del galgo
Colócate a gatas apoyándote sobre las manos. Tu pareja, que estará de rodillas detrás de ti, debe penetrarte en esta postura. Para ayudarse puede cogerte a la altura de las caderas. Si os resulta una posición muy cansada podéis seguir tumbados, poniendo un cojín debajo de tu pelvis.

De la amazona
El hombre debe estar tumbado boca arriba en la cama y la mujer colocada a horcajadas y en cuclillas sobre él, preferiblemente dándole la espalda. Situada en esta posición podrás ser tú la que controles la profundidad de la penetración.

Postura al borde de la cama
Túmbate boca arriba, apoyándote sobre los codos y dejando los glúteos justo en el borde de la cama. Tu pareja tiene que colocarse de rodillas en el suelo, asegurándose de que su pene se encuentra a la altura de tu vagina. Además, para conseguir el máximo grado de penetración puedes rodear su cuerpo con tus piernas.