Secar bien los pies y no abusar de esmaltes de uñas evita los hongos



1.- aparición de rugosidades en las uñas.
2.- aumento de la sudoración y maceración interdigital.
3.- tener la piel escamada en esa zona.
4.- detectar un cambio de color en uñas y/o dedos.
5.- aparición de mal olor y/o pequeñas ampollas.
Para evitar su aparición se ha elaborado un decálogo con recomendaciones básicas:
1.- No abusar de los esmaltes de uñas y, si se utilizan, cambiarlos con frecuencia. Al no dejar transpirar la uña se convierten en un foco generador de hongos.
2.- Secar bien los pies después del baño, especialmente entre los dedos, ya que las zonas húmedas son proclives a su aparición.
3.- Es recomendable utilizar un calzado transpirable.
4.- Nunca se debe de caminar descalzo por lugares públicos como piscinas o spas.
5.- No compartir el cortaúñas ni otros utensilios de higiene podológica como limas, los hongos son contagiosos y se pueden propagar de esta forma.
6.- Usar calcetines de fibras naturales porque absorben mejor la humedad.
7.- Cambiar los calcetines con frecuencia, principalmente si están húmedos.
8.- Evitar utilizar un calzado realizado materiales sintéticos y que sea ajustado.
9.- Es aconsejable no compartir toalla para secar los pies.
10.- Lavar los pies con un jabón ph neutro.
Es importante concienciarse de la importancia de cuidar los pies en verano y evitar la propagación de una dolencia muy común y molesta como son los hongos a través de comportamientos básicos de higiene corporal que eviten las circunstancias que favorecen su desarrollo como son la humedad y el calor.


