Un vaso de gaseosa contiene más de cinco cucharadas de azúcar



Estas bebidas poseen gran cantidad de fructosa y glucosa, azúcares simples que hacen daño al metabolismo, porque llegan más rápido al torrente sanguíneo y elevan el porcentaje de colesterol en la sangre, afectando las arterias, explicó la nutricionista Rosa Salvatierra.
“Además, estas bebidas tienen colorantes y aditivos que resultan perjudiciales para la salud y causan problemas alérgicos y hasta cancerígenos. Esto conlleva al sobrepeso y la obesidad, asociados a males como hipertensión, diabetes y otros factores de riesgo”, manifestó la experta.
Las bebidas azucaradas están asociadas también a la malnutrición, así como alteración de los dientes y a problemas intestinales como diarrea y flatulencia en algunos niños.
Por ello, Salvatierra señaló que lo recomendable es no agregar la gaseosa en demasía a la alimentación y consumir preferiblemente frutas frescas y jugos naturales, además de optar por el consumo casero de miel antes que de azúcar.
Comentó que no se necesita añadir demasiada azúcar a la alimentación diaria, pues ella se encuentra en casi todo producto (pan, pastas, frutas). Además, el azúcar no tiene ningún valor nutricional, más que el de proveer calorías.


