Unos pies para toda la vida...



A menudo, usamos tacones demasiado altos, hormas muy estrechas o puntas excesivamente afiladas que nos pueden provocar lesiones irreparables.
Conviene probarse los dos zapatos, ya que es posible que un pie sea más grande que el otro.
Además, tenemos que tener en cuenta con cuál de lo siguientes tipos se identifica nuestro pie:
• Pie griego. Se puede ver en las estatuas de la época clásica. El segundo dedo es el más largo después del gordo, mientras que el tercero mide más o menos lo mismo y el cuarto y el quinto son más pequeños.
• Pie polinesio o cuadrado. Es el que se observa en los cuadros de Gauguin. Los dedos son prácticamente iguales y se encuentran a la misma altura.
• Pie egipcio. Visible en las estatuas de los faraones, el dedo gordo es el más largo y los otros le siguen por tamaño y en orden descendente. Es el tipo de pie más delicado y, por tanto, el que requiere mayores cuidados.



