Democracia secuestrada por los rentistas

1419 views

 

Por . CentralAmericaData.COM

SJ509- SAN JOSÉ (COSTA RICA), 26/01/2015.- El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, participa en una rueda de prensa hoy, lunes 26 de enero de 2015 en la casa presidencial de Costa Rica en San José. Los desacuerdos sobre el futuro de la propia Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la independencia de Puerto Rico marcaron hoy el fin de las reuniones técnicas de la tercera cumbre de esa instancia, que se celebrará el miércoles y jueves próximos en Costa Rica, EFE/Alejandro Bolívar

El rentismo se define como la conducta de personas, de grupos sociales, de profesionales o de empresarios, que logran ingresos económicos por encima del valor de los bienes o servicios que eventualmente producen.
Un artículo de opinión en Nacion.com reseña certeramente la degradación del quehacer político y económico de Costa Rica, y señala «clientelismo, corporativismo, amiguismo, compadrazgo, tráfico de influencias, conflicto de intereses, capitalismo de amiguetes», como características actuales de la sociedad costarricense.

Como lo señala el editorialista, este no es un problema nuevo, y nosotros agregamos que tampoco es exclusivo de Costa Rica, sino que parece un virus que afecta a las democracias en forma global, pero especialmente a las de América Latina, con especial incidencia en aquellas naciones caracterizadas por haber alcanzado altos niveles de calidad en la práctica de la democracia, a su vez traducidos en relativos altos índices de desarrollo social y de distribución del ingreso. Estamos hablando específicamente de Uruguay y Costa Rica, aunque es un fenómeno creciente también en otras naciones.

En estos países pareciera haber una relación causa – efecto directa en el proceso de alcanzar los beneficios de las prácticas democráticas -desarrollo económico relativo, bienestar social, igualdad de oportunidades, movilidad social- con la subsecuente degradación de esos beneficios y la alteración de las prácticas democráticas, hoy deformadas por el corporativismo que se apropia del poder y toma decisiones en función exclusiva de los intereses de sus integrantes, transfiriendo riqueza -arbitraria e injustamente- desde los sectores productivos a los grupos de rentistas.

«… Ejemplos específicos de rentismo abundan en Costa Rica: desde los sindicatos que demandan salarios más altos, pensiones juveniles, anualidades más gordas y otros privilegios a cambio de menos horas de trabajo o la negativa a someterse a la examinación de su desempeño, hasta las empresas exportadoras que presionan por un tipo de cambio artificial que les permita obtener más colones en la venta de su producción, las que cabildean para obtener privilegios en la forma de aranceles proteccionistas o arreglos cuasimonopólicos para sus mercados, o los autobuseros que amenazan con hacer un paro nacional para impedir la aprobación de una metodología tarifaria que vendría a corregir los errores de la que está en vigor.»

Es evidente que el rentismo progresa «… cuando los agentes económicos encuentran un gobierno receptivo a sus demandas y actúa para permitir la transferencia de recursos (riqueza) de los ciudadanos –usuarios y consumidores de los bienes y servicios– hacia los grupos de presión, sean estos sindicales o empresariales.»
El editorial en Nacion.com detalla los muchos casos que en Costa Rica llevan a esa transferencia de riqueza hacia las corporaciones, a través de cuasi monopolios, protección arancelaria, subsidios, convenciones laborales abusivas o tarifarios profesionales.

¿Cuán cierta es la calidad de una democracia donde en la práctica las decisiones son tomadas o forzadas por las corporaciones y los grupos de poder, y no por los representantes elegidos por los ciudadanos?

URL Corta: http://bit.ly/2bszwV6
RELATED ITEMS