La crisis de Corea agudiza la pugna entre China y Estados Unidos

10375 views
Coma

***Las tropas de Pekín y Moscú inician maniobras conjuntas en el Mar de China Meridional que incluyen, entre otros, ejercicios de “toma de islas”.

Tegucigalpa, Honduras.

La enésima crisis desatada en la Península de Corea con el quinto ensayo nuclear de Pyongyang ha conseguido agudizar la creciente pugna que mantienen China y Estados Unidos en Asia y en especial en el Mar del Sur de la China.

Aunque estaban planeadas con antelación, las fuerzas navales de Pekín y de Moscú han iniciado este lunes unas maniobras de ocho días en la disputada región marítima para afrontar “amenazas de seguridad comunes”, según palabras usadas por Wang Hai, un oficial chino en declaraciones a los medios locales.

Las prácticas marítimas contarán con la participación de 18 navíos -desde submarinos a cruceros y destructores-, y 21 aviones y helicópteros, según ha informado la prensa rusa. Éstos son los quintos ejercicios de este tipo que organizan las dos naciones pero los primeros que se realizan en ese espacio marino, cuyo control reclaman seis estados y territorios de la región.

Por si quedaba alguna duda del mensaje simbólico que pretenden enviar las dos armadas, las maniobras incluirán la “captura de islas”, ha precisado la marina china.

La rivalidad regional entre China y Estados Unidos pone en cuestión la efectividad de las nuevas sanciones contra Pyongyang que promueve Washington como respuesta a la reciente detonación atómica.

Después de que el secretario de Estado de Defensa de EEUU, Ash Carter, incidiera en la “responsabilidad” de China en la acción norcoreana al no haber implementado las medidas de presión adoptadas con antelación por Naciones Unidas, uno de los diario oficiales de Pekín, Global Times, replicó advirtiendo que si Washington y Seúl se aferran únicamente a las sanciones y su “imprudente amenaza militar… La sexta prueba nuclear de Corea del Norte puede que no tarde mucho”.

La misma tesis que mantuvo una portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Hua Chunying, que aseguró en una rueda de prensa que en realidad fue Washington quien “empezó el problema” de la Península coreana.

“Este conflicto no está ligado a China, sino a EEUU. Las sanciones no pueden resolver este problema por sí mismas”, enfatizó Hua.

Pese a condenar el último ejercicio militar norcoreano, Pekín ha recurrido a un lenguaje ambivalente sobre esta acción en un reflejo de su relación con Pyongyang, con la que mantuvo una estrecha alianza y a la que todavía le unen más intereses que diferencias de opinión.

La clara divergencia de posición quedó de manifiesto cuando EEUU anunció una nueva exhibición de parafernalia bélica -algo recurrente tras cada prueba nuclear- para las próximas jornadas, con el envío este marte a la Península de aviones B-1B, capaces de transportar armas nucleares, y del portaaviones Ronald Reagan a principios del mes, que participará en un ejercicio militar que tendrá por objetivo el ataque a “liderazgo norcoreano” y “bases” del ejército del mismo país, según ha informado la agencia surcoreana Yonhap.

Tanto Seúl como Tokio mantienen a sus tropas en estado de alerta máxima y esta primera capital ha advertido que Pyongyang podría realizar incluso un sexto ensayo nuclear “en cualquier instante” en la base de Punggye-ri, escenario de las pruebas atómicas.

El portavoz de Ministerio de Defensa surcoreano, Moon Sang Gyun, no ha ofrecido ninguna prueba o detalle concreto sobre la procedencia de tal información, aunque Yonhap ha dicho -sin identificar a sus fuentes- que los servicios de inteligencia locales habían detectado signos de que los norcoreanos habían concluido las preparaciones en un túnel de Punggye-ri.

Ninguna de las páginas especializadas sobre el conflicto norcoreano han alertado sobre tal extremo, pese a que normalmente suelen detectar movimientos que anticipan este tipo de acciones en Punggye-ri gracias a la vigilancia vía satélite.

Lo único cierto es que la quinta prueba nuclear parece haber contagiado a Seúl la retórica apocalíptica que usa habitualmente Pyongyang, donde sus portavoces militares hablan de reducir a “cenizas” la capital del país vecino. “Cada distrito de Pyonyang, particularmente donde se esconde el liderazgo norcoreano, será destruido por completo con misiles balísticos y obuses de artillería. La capital norteña será reducida a cenizas y eliminada del mapa”, aseguró el domingo un representante militar a la prensa local

Como anticipaban los analistas, la escalada ha reforzado también los llamamientos en Corea del Sur para desarrollar su propio arsenal atómico y así lo exigieron un grupo de 31 legisladores del partido gobernante.

“Lo primero que tenemos que hacer es retirarnos del Tratado de No Proliferación Nuclear”, ha idnicado Yoon Sang-hyun en declaraciones a Yonhap.

Al mismo tiempo, cimentará la decisión de Corea del Sur de desplegar el escudo antimisiles norteamericano THADD al que se opone Pekín de forma tajante lo que sumará más tensión a la disputa entre chinos y norteamericanos.elmundo.

URL Corta: http://bit.ly/2cqqW9U
Coma