Joven hondureña que escapó de la violencia necesita ayuda en EE.UU

912 views

****Ambas viven en un tráiler ubicado en una comunidad en Miami Shores, a la espera de legalizar la residencia de Eskarleth.

Tegucigalpa, Honduras.

Una madre es, por lo general, lo más sagrado en la infancia de cualquier ser humano. Perderla en algún momento de la vida es un duro trance.

Pero cuando el crimen trunca intempestivamente la vida de quien nos trae al mundo, el duelo se convierte en trauma y el miedo toca el alma. Un hecho de este impacto habita en Eskarleth Yoleny Hernández, hondureña de 15 años de edad, quien anhela la documentación para vivir asilada en Estados Unidos.

wb-en-hernandez-a-epf

Ella tenía 11 años de edad cuando su progenitora, María Santos Vásquez, fue asesinada por sujetos que pretendían obligarla a vender y a abandonar su casa, ubicada en la ciudad de La Entrada, en el Departamento de Copán, Honduras, en junio de 2012. El crimen fue perpetrado delante de su hermana mayor, Kiara Hernández –la única mayor de edad para aquel momento. A Eskarleth le tocó encontrar el cuerpo destrozado de quien era su amada narradora de cuentos infantiles.

Mirarla a los ojos es ver un desgaste prematuro, un conflicto interno que requiere alivio. ¿Qué sientes con lo que le pasó a tu familia? ¿Rabia, tristeza? La joven responde a el Nuevo Herald negando con la cabeza. Titubea unos segundos, para luego, con ademanes que reflejan no haber encontrado las palabras, rompe el silencio con ojos cargados de lágrimas, dejando escapar solo tres vocablos: “No lo sé”.

Nada volvería a ser igual para ellas, ni para sus hermanos –seis en total– ni para su padre, José Humberto Hernández. Primero estuvieron escondidos un mes en su tierra natal, y después huyeron a México. No se sintieron seguros ni estables económicamente en esa nación y se dirigieron a Estados Unidos, donde se entregaron a las autoridades de inmigración, en búsqueda de asilo.

Luego de cuatro meses retenidos, en diciembre de 2012 les brindaron números de casos –“Alien number”– y papeles transitorios mientras se ventilaba su caso. Su padre se alojó con ellos en un cuarto con un colchón en Hialeah, donde dormían los seis –uno de los hermanos de Eskarleth, con síndrome de Down, se quedó en Honduras, atendido por otros miembros de la familia.

Meses después de llegar a Estados Unidos, el señor Hernández consiguió oportunidades de proveer con lo mínimo a sus seres queridos. Aquejado por dolencias cardíacas, encontró el apoyo humano de su sobrina Elizabeth Hernández, quien ya se encontraba en Estados Unidos, y se convirtió en la guardiana de Eskarleth.

Ambas viven en un tráiler ubicado en una comunidad en Miami Shores, a la espera de legalizar la residencia de Eskarleth. El amor y la dedicación de Elizabeth por la joven la llevó a albergarla en su propia habitación, sin importarle los sacrificios que conlleva para ella su manutención, pues se gana la vida como trabajadora de limpieza. Se ocupa de que la adolescente también tenga momentos de reflexión, con la ayuda de un pastor cristiano de la comunidad.

La relación de la adolescente con su prima mayor, basada en el compromiso y la solidaridad en momentos extremos, motivó al personal de la institución Center for Family & Child Enrichment, Inc, especialmente a la trabajadora social Caridad Nieblas, a proponerla para recibir ayuda a través del Wish Book.

“Ella se entrega mucho para ayudarla y eso nos impactó”, señaló Nieblas. Esta organización presta ayuda a Eskarleth que pueda superar la pérdida de su madre.

El trauma no impide que la adolescente posea deseos de superación. Quiere convertirse en médico en este país y ha seguido sus estudios con firmeza. Además, le gusta el fútbol.

En 2012, año de la muerte de María Santos, Honduras registró 7,172 asesinatos, para una tasa de 86.5 homicidios por cada 100,000 habitantes. Los Hernández no tienen antecedentes por hechos impropios y han encaminado su caso con muy limitados recursos económicos. Elizabeth busca ayuda de profesionales para esclarecer el estatus legal de sus parientes.

CÓMO AYUDAR

Wish Book trata de ayudar a cientos de familias necesitadas este año. Para donar, pague de manera segura en MiamiHerald.com/wishbook. Para hacerlo con el teléfono móvil, envíe un texto con el mensaje WISH a 41444. Para información, llame a 305-376-2906 o envíe email a wishbook @MiamiHerald.com. El Nuevo Herald/Hondudiario. 

URL Corta: http://bit.ly/2gBXGgs