Al final todo queda

584 views

 

José Víctor Agüero Aguilar

 

sub-buzz-15773-1471343162-1Si hay momento que toda persona tendrá que pasar tarde o temprano es la muerte. Este episodio puede llegar en cualquier momento, el día, la hora, mes, año o las circunstancias nadie lo sabe, es cuestión de tiempo. Nadie podrá eludir esta realidad.

Aquí no cuenta si el individuo fue un intelectual o un iletrado, un multimillonario o un indigente, si vivió en una zona exclusiva o en un barrio marginal, si su ropa era ostentosa o andaba en harapos, ni su edad o si físicamente era una persona agraciada o no, al final todo queda.

Nadie puede ignorar que vivimos tiempos confusos dominados por la violencia, el odio y una superficialidad de vida impresionante. Muchas personas viven presas de la angustia y la ansiedad lo cual les hace perder su paz interna.

Pero hay otro grupo de individuos que su vida la centran en acumular bienes materiales con la falsa percepción de encontrar la dicha y felicidad, pero la realidad es otra, muchas personas en el orden económico lo tienen todo o casi todo pero en su interior se esconden sentimientos aflictivos, su desdicha es tal que algunos optan por tomar decisiones fatales.

El ejemplo anterior pone al descubierto que la vida es transitoria, es como la niebla que se desvanece. Cada día que pasa envejecemos, nos desgastamos y con ello se van los sueños e ilusiones, de ahí la importancia ineludible de poder establecer las prioridades correctas porque al final todo queda, absolutamente nada de lo que hemos podido acumular lo llevaremos a la tumba.

Los pocos o muchos títulos que usted pudo haber obtenido a lo largo de su existencia, el auto por el cual usted tanto se esforzó, su humilde o lujosa vivienda que Dios le permitió tener cuando usted parta de este mundo todo quedará. Esto no significa caer en el conformismo al contrario Dios exhorta al ser humano a  ser diligente y responsable en todo emprendimiento, si usted tiene la posibilidad de superarse, de estudiar, de invertir en negocios, de adquirir algún bien material sin que esto le haga perder la perspectiva correcta de vida, adelante.

El error radica cuándo el ser humano coloca en primer lugar otros escenarios que le hacen enturbiar su mirada, y es aquí cuando se comenten serios desaciertos, en la escala de valores invertida que se vive hoy en día, la familia no ocupa un lugar preferencial, al contrario es el trabajo y otro tipo de actividades que consumen nuestra existencia generando resentimiento y frustración entre cónyuges, hijos y padres por el poco tiempo que se comparte en el hogar.

Muchas veces no valoramos que el valor real de la vida no radica en lo que poseen las personas, hay otros elementos que marcan la diferencia, como la honestidad, el respeto, la solidaridad. Al final de nuestros días no seremos recordados por la marca de calzado, de camisa, loción, reloj o en el barrio o colonia donde usted vivió, sino más bien por su calidad de persona, piense por un instante en su núcleo familiar, como lo recordara su esposa, sus hijos, si fue una persona cercana o distante con ellos, son interrogantes que cada uno deberá responderse en su intimidad.

El tiempo pasa irremediablemente. Hoy es un buen momento para hacer una pausa y replantearse  como esta su vida, es usted una persona realizada o por el contrario se siente frustrado, resentido y amargado con medio mundo, si es así necesita ayuda y esta solo puede provenir de creador del cielo y la tierra Dios Padre.

Al final los trabajos, negocios, autos, títulos, vestuario y todo bien material quedaran nada podremos llevarnos, por eso es urgente rendirnos al señorío de Jesucristo, pedirle perdón por nuestros pecados, abrir nuestro corazón para que nos cambie y hagan nuevas personas con un propósito por el cual vivir y ser recordado, porque al final todo queda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

URL Corta: http://bit.ly/2nAFMOD