Ecuador: Segunda vuelta

1035 views

Alejandro Fierro y Gisela Brito 57f9b20d5519a

Embarrar la cancha

Quedan pocos días para las elecciones presidenciales en Ecuador. Las estrategias de campaña apenas van a variar. Por tanto, y con independencia del resultado final, ya se pueden extraer algunas conclusiones sobre la primera y la segunda vuelta en términos de análisis de estrategia electoral. Conclusiones que, además, pueden ser extrapolables a los procesos electorales latinoamericanos que se vislumbran en el corto y mediano plazo.

La agenda electoral del candidato neoliberal, Guillermo Lasso, se basó en la apelación al “cambio” para capitalizar el desgaste del oficialismo y la promesa-slogan de “1 millón de empleos”, en tanto en los sondeos de opinión, el desempleo encabeza las preocupaciones de los ecuatorianos. Pero, sin duda, lo más definitorio de su campaña ha sido la decisión estratégica de embarrar el terreno de juego. Combinando medias verdades con completas mentiras difundidas por su enorme potencia de fuego mediático, la derecha ha dibujado la imagen de un país carcomido por la corrupción y ha querido convencer al votante de que ésta debería ser su mayor preocupación.

Tanto el resultado de la primera vuelta como los diversos estudios cualitativos y cuantitativos que se vienen publicando en los últimos días, evidencian que se trata de una estrategia fallida. Las acusaciones masivas de corrupción pueden causar un efecto de desencanto con la clase política, pero apenas logran un tránsito de votos de un bloque a otro. A diferencia de lo que ocurre en Europa, el subcontinente latinoamericano tiene memoria histórica de los años del neoliberalismo. Conoce sus efectos devastadores y saben quiénes fueron los responsables. El candidato opositor, Guillermo Lasso, estará siempre asociado al feriado bancario de 1999, una quiebra en cadena del sistema financiero que fue la antesala de la salida del país de dos millones de migrantes.

Sería ingenuo pensar que la derecha ecuatoriana comete un error de cálculo. Es consciente de la insuficiencia de su estrategia. Sucede que no tiene mucho más que ofrecer. La trayectoria política de Lasso y sus escasas cualidades personales (carisma, cercanía, don de gente) explican el nivel de rechazo que genera en alrededor de dos tercios del electorado.

En el plano programático, la agenda neoliberal ya no es un misterio para nadie, máxime tras los ejemplos de Argentina y Brasil, donde Mauricio Macri y Michel Temer están desmantelando en pocos meses todo lo construido en la última década. Pero, aunque su recetario sea completamente previsible, no se puede permitir el lujo de explicitarlo. Sería perder la batalla antes de comenzar. Por eso recurre a la máquina del fango.

Lo peor que hubiera podido hacer Lenín Moreno habría sido sumarse a esa ceremonia de la confusión. Pero el candidato de Alianza PAIS se ha mantenido al margen de los intentos de arrastrarle a la ciénaga. Ha hecho bien.

En términos electorales, el argumento de la corrupción resultó efectivo para instalar en los últimos meses un clima de opinión adverso al oficialismo. Pero su efecto se amortizó en la primera vuelta. Ya no va a cambiar el sentido de ningún voto.

Para Moreno, en cambio, el objetivo primordial en esta elección es llegar a esa franja “blanda” del electorado que supone aproximadamente un 10% y que demanda soluciones concretas a problemas muy cotidianos relacionados con la economía doméstica, el empleo, la salud o la educación. Es un voto poco o nada ideologizado y que viene de respaldar en anteriores comicios a Alianza PAIS por la incuestionable mejora de su calidad de vida. Sin embargo, la percepción de que ese bienestar está amenazado como consecuencia de la crisis le hace replantearse su apoyo. Atrayendo a este sector, la victoria del candidato aliancista estaría asegurada.

A este grupo no se llega con campañas de desprestigio ni removiendo los peores estereotipos sobre la clase política. De hecho, las encuestas revelan su creciente fatiga ante la pugna partidaria. Demanda propuestas concretas y eficaces. Y esta realidad ecuatoriana es trasladable a otros países latinoamericanos, donde en contextos económicos regresivos la población reclama soluciones para no perder lo logrado en estos años. El pasado neoliberal les suena demasiado lejano.

Los procesos progresistas latinoamericanos han demostrado su eficacia a la hora de mejorar la vida de las mayorías populares. Nada hace pensar que no tengan la misma capacidad de hacer propuestas de futuro sólidas y factibles. Por eso es importante tener claros cuáles son los objetivos de una campaña y no caer en el lodazal que promueve la derecha.

Lasso es laso

La Red de Maestros de Ecuador ha suspendido el debate entre los candidatos a la presidencia Lenin Moreno y Guillermo Lasso en la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, donde se había previsto que explicase cada uno su programa de gobierno. ¿Por qué se ha suspendido el acto?

En Ecuador la derechona y el imperio quieren dar el escarmiento a quienes desde la Presidencia de Correa vienen cambiando la realidad social, aquella de hace más de 10 años que Lasso y sus amigos habían dejado: pobreza generalizada, robo de la economía hasta hacer desaparecer la moneda nacional, hambre en grandes sectores de la sociedad ecuatoriana, tanta que empujó a la emigración a millones de ecuatorianos y ecuatorianas… Lasso participó en el festín capitalista a costa del pueblo trabajador.

Semejante personaje, banquero y de la ultra eclesial, que miente públicamente hasta en sus condiciones económicas (lo que dice todo de sus verdaderos propósitos), pues se ha sabido que tiene un banco en Panamá como paraíso fiscal, ese Lasso se ha quedado públicamente “laso”, quiere decirse “desfallecido, sin fuerzas” al aproximársele el debate; el banquero sin fuerzas.

El banquero se ha negado a asistir porque para realizarlo se le pidió que renunciase a la incitación a la violencia, como viene incitando, y que renunciase a faltar al respeto a la institucionalidad, como viene faltando. ¿Qué le pasa a Lasso laso?

También se pidió a los dos candidatos, a Lenin Moreno y a Lasso, que declarasen 1º: que no tienen empresas fuera del país en paraísos fiscales; y 2º: que no están vinculados a casos de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht y la estatal Petroecuador, las dos bajo investigación.

Lenin Moreno presentó públicamente su declaración de honestidad.

Lasso se negó a declarar que no tiene sus negocios en paraísos fiscales, y que no se encuentra en la corrupción de la constructora Odebrecht ni en Petroecuador.

¿Para qué queremos más? Habrá debate si el señorito no tiene que enseñar sus cartas, ya se ha dicho que sus prensa silencia la trampa, porque en la honestidad no dispone de fuerzas. Es laso.

Lenin Moreno llama al pueblo ecuatoriano a la participación en la Revolución Ciudadana. Si el comienzo de la Revolución Ciudadana se sitúa en la Asamblea Constituyente que promovió Alianza País, con el Presidente Correa como mentor público, los cambios estructurales a los que Alianza País dio paso, son los que han tomado el título de “el buen vivir”, tan necesario para la mayoría, la clase trabajadora de Ecuador. Ahora Lenin Moreno llama a sostenerlos y a elevarlos.

A Lasso, según su propia negación a participar en el debate suspendido, le gustaría que la mayoría ecuatoriana desfalleciese, y le dejase continuar con el paraíso fiscal, la corrupción, que ahora se investiga, los insultos que dirige a la institucionalidad y las amenazas de violencia a las que no quiere renunciar.

URL Corta: http://bit.ly/2nsmn1D