“Lorendiana” el paraíso de los encurtidos y frutas fermentadas

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***Lorendiana existe desde hace 17 años y es el único lugar en Gracias, Lempira que comercializa estos productos.

Por:Gabriel Ortiz. 

Tegucigalpa, Honduras

En la ciudad de Gracias, Lempira, existe un lugar mágico, un paraíso culinario para todos los amantes de los ENCURTIDOS, ese ingrediente que le da un sabor extra a una gran variedad de comidas mayormente si es acompañado de la gastronomía hondureña.

“LORENDIANA” es un negocio que surgió a raíz de la variedad de productos que vienen de las comunidades aledañas a Gracias y no había una procesadora para poder comercializarlos de manera distinta.

Su fundadora es doña Diana Lorena Pineda Soriano, quien desde hace 17 años da vida a estos deliciosos encurtidos elaborados con una gran variedad de cultivos, más de 100 específicamente.

Productos como flor de izote, pacaya, jilotillo, chiltutos, pico de gallo, semilla de paterna, y todos los vegetales que se puede encontrar en el occidente del país, se embazan en este lugar.

Los encurtidos son preparados en vinagre, pero también, se hacen en salmuera o agua con sal.

Científicamente y de manera más teorica, los encurtidos son un tipo de alimentos que han sido sumergidos (marinados) en una solución de sal, y que fermentan por sí solos o con la ayuda de un microorganismo inocuo (como Lactobacillus plantarum), en el cual baja el pH y aumenta la acidez del mismo con el objetivo de poder extender su conservación.

Pero para los amantes de lo más dulce, en este lugar también se puede encontrar melocotones, ciruelas, piña, manzana, todos preparados en almíbar, o sea, el jugo de la fruta más azúcar.

En la sala de Lorendiana se encuentran más de 2 mil productos embazados, el proceso se hace en un taller ubicado en el mismo lugar, y aunque no hay un número específico de personas que trabajan en la procesadora, al día al menos 8 personas son parte de todo el proceso.

Los precios de los embazados oscilan entre 100, 135 y 185 lempiras cada uno.

Para los días calurosos, doña Diana también tiene la solución, en su negocio se encuentran una gran variedad de paletas heladas o pilones (para aquellos que los conocen por ese nombre), con un exquisito sabor natural a las frutas producidas en la comunidad.

En la ciudad es el único lugar donde se venden estos productos, aunque también se han exportado de manera informal hasta Estados Unidos, Europa, Canadá, Japón y Australia.

“Todos los días se llevan en encomiendas pequeñas”, explicó muy alegre Diana Lorena.

Por el lugar han pasado muchas personas, desde pobladores de la comunidad, hasta el presidente Juan Orlando Hernández, que por cierto es oriundo de Gracias, también embajadores.

“Hay gente que admira mucho este tipo de industria que ya está por desaparecer y son bienvenidos a este negocio”, dijo.

La amable emprendedora hizo una invitación a todas las personas que visiten la ciudad, a que puedan visitarla y conocer el universo de los encurtidos y fermentados.

“Siempre los espero, no importa que tan grande sea lo que compren o si solo quieren venir a conocer, estoy muy orgullosa de tener este negocio y de poder compartir todo lo que he procesado”, comentó.

Finalizó diciendo que “este negocio me representa como persona, me siento muy orgullosa y quiero compartir con todos ustedes lo que hago con amor”.

URL Corta: http://bit.ly/2LZUJsp

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