¿Por qué se abusa de la autoridad?

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Mario E. Fumero

  Sí todo efecto tiene una causa, y las malas acciones reflejan un mal de fondo ¿Cuál será la causa por la cual muchos líderes abusan de la autoridad y se comportan despóticamente, con soberbia y prepotencia, máxime estando en los caminos del Señor?

FALTA DE CONOCIMIENTO BIBLICO

            Es natural que los que ignoran a Dios y viven como “animales”[1] busque el poder, la soberbia y la grandeza, razón por la cual desarrollan la prepotencia que los lleva al despotismo, pero ¿Es posible esto ocurra en la iglesia del Señor? Jesús enfoco esta dualidad de conducta, entre los que tienen poder y autoridad en el mundo y los que serian los líderes de su naciente Iglesia, veamos su enseñanza:“Entonces Jesús, llamándoles, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ella potestades”. (Mateo 20: 25-27).

Esta enseñanza determina claramente que en la iglesia, todos somos hermanos, aunque algunos ejerzan una función de magisterio o de liderato. El ser autoridad no me coloca sobre los demás en “potestad”, sino en “servicio”, pero la ignorancia de las Escrituras, y a los conceptos errados de nuestra época produce estos fenómenos.

            El abuso de autoridad tiene su razón de ser. La principal causa radica en el “egoísmo humano” fruto del pecado original. El hecho de “querer ser más”, y la ambición poder nos lleva a buscar protagonismo, títulos y control. Cuando el egoísmo se enquista entonces se produce el orgullo. Este genera la soberbia la cual nos lleva a actitudes despóticas y altaneras.   Otra causa que origina el abuso de autoridad son los complejos y temores. Líderes cristianos desencadenan sus frustraciones pasadas con actitudes negativas. Por ejemplo: el caso de un pastor que vino de un hogar en donde el padre autoritario dejo huellas de resentimiento en el hijo, el cual no pudo exteriorizar su malestar, pues le tenía miedo al padre. Una vez adulto, desencadeno su frustración ejerciendo una autoridad radical y dominante tanto en su hogar, como en la iglesia. Cuando las personas traen un temperamento fuerte, y además arrastran modelos machistas o despóticos del hogar, lo más probable es que se desencadenen este tipo de actitud, máxime cuando no ha vivido en el Espíritu y no han llegado a una negación total de su “yo”. Los temperamentos flemáticos mezclados con coléricos y procedentes de marcos rígidos tienden a reproducir actitudes radicales en su forma de comportarse. El otro factor es el haber sido pobre y llegar a un ministerio bendecido, entonces apetece lo que nunca tuvo y desarrolla la ambición material, cayendo en las teología de la super fe, por lo que  condena la pobreza y trata de vivir ostentosamente. Lo terrible no es que viva lujosamente, sino que trate de justificar esos derrochas torciendo las escrituras. ¿Se ha preguntado como Vivian los primitivos cristianos frente a la opulencia del imperio romano? “Ellos no recibían ninguna remuneración económica por su posición. Como ya he dicho, no se les pagaba un salario. Los que servían como ancianos en la iglesia se negaban de las comodidades de la vida y vivían en pobreza. Sólo los herejes sacaban ganancias de su posición de liderato. Había muy poco que pudiera atraer uno a una posición de liderato en la iglesia sino sólo un anhelo honrado de servir a Dios”[2].

            Los deseos de grandeza y algunos problemas mentales, tales como psicopatías[3] o complejos, pueden llevar a algunos líderes a padecer de megalomanía[4], convirtiéndose en líderes autoritarios y dominantes[5]. Es fácil, si somos simple observadores identificar estas características de trastornos mentales, como por ejemplo el imponer siempre sus ordenes, el determinar que su visión es la única válida (complejo mesiánico), el mantener una obstinación irracional, el buscar y promover reconocimientos sin estar sujeto a nada ni nadie, el controlar a todos los que le rodean y mantener un perfeccionismo propio llevado a los demás, el ser dogmático en sus puntos de vista extra-bíblicos, el aislarse del grupo y formar en torno suyo una argolla de personas proclive a su punto de vista etc. El desechar a aquellos que discrepan de él etc. Este tipo de persona no acepta contradicción, por lo que desarrolla métodos impositivos. Cuando alguien puede opacarle o confrontarle, lo elimina con astucia. En realidad los grandes dictadores de la historia eran hombre con desequilibrios emocionales y con una gran inteligencia, por medio de lo cual manejaron las masas.

CAUSAS QUE IMPULSAN EL ABUSO

            Los que buscan el poder mediante títulos o actitudes de iluminado (complejo mesiánico), buscan por todos los medios “reforma y manipular el pensamiento de sus seguidores” a fin de, controlar, someter y programar a los in-cautos creyentes que por desconocer las Escrituras caen en una dependencia absoluta al capricho del líder o grupo (cuando es una secta). Para ello se hace uso de las siguientes herramientas:

  1. El uso del milagro – Ideología que imputa poder milagroso a los líderes o ungidos y/o a sus actividades, los cuales se adueñan de los dones y poderes espirituales, afirmando que son “los elegidos de Dios”.
  2. La proclama del misterio o doctrina del sigilo (pactos secretos) – Un secretismo absoluto que obscurece las prácticas y creencias reales de la organización, por lo cual aísla al adepto de todas las personas pensantes, o iglesias que se apoyan en la sola Palabra, para que no interrumpan su proceso de programación mental. Este concepto procede de sectas secretas como los Masones, Rosacruces, Ocultistas, Opus Dei, G-12 etc.… y se le denomina la “doctrina del sigilo”.
  3. La afirmación de una autoridad vertical- Por lo cual se les demanda a sus seguidores el someter su tiempo, talentos, cuerpos o propiedades al líder o grupo, e incluso, incursionan en la intimidad de las personas, para indagar sobre su futuro y así poder manipularles y programarles más fácilmente. Este líder le ofrece a la persona una seguridad o bendición siempre y cuando permanezca dentro de su grupo y a través de él[6].  No acepta ni comparte con otros ministerios su trabajo.

            La “Reforma del Pensamiento o programación psicológica” es una forma de adoctrinamiento eficiente, para lo cual acuden a textos bíblicos manipulados (fuera del contexto) y le añade una visión propia que se vuelve dogma. No existe en sus adeptos el con pleno conocimiento, pues anulan el libre albedrío, e ignoran lo que es las bases que regulan el ejercicio de la autoridad.

            Los términos “Lavado de cerebro o control psicológico” son actualmente técnicas populares y se aplican para referirse a la llamada: “Reforma del Pensamiento“. Una muestra de la manipulación mental, por medio de técnicas de presión psicológica, lo vemos en la obra del escritor ruso Fedor Dostoyevsky, en su novela “Los Hermanos Karamazov en donde se incluye un capítulo titulado “El Gran Inquisidor” en el que presenta una imagen de la esclavitud psicológica masiva a la cual muchas personas son sometidas[7], método este usado por la extinta Unión Soviética. En la actualidad este tipo de acciones se vuelven comunes en todos aquellos movimientos cuyo poder, visión, predicación o enseñanza descansa en un solo hombre que ocupa la punta de la pirámide. Esto crea actitudes sectarias y peligrosas en el ejercicio de la autoridad espiritual[8].    Existen estudios que evidencian el abuso espiritual de movimientos en donde la acentuación del poder radica en un hombre llamado apóstol, profeta, iluminado, mesías (ungido), etc. y esto ha producido escándalos y daños al cristianismo, principalmente a las personas que han estado sometida a este tipo de comportamientos, que no son ni bíblicos, ni lógico, ni humanos: Porque anulan el libre albedrío[9].

LOS RIESGOS DE LA JERARQUIZACIÓN

            No cabe la menor duda que la iglesia, una vez infiltrada del paganismo adopto los esquemas piramidales del mundo y junto a ello la sojuzgación de los discípulos a una cobertura que no nace del contenido Bíblico. De ello escribe Frank A. Viola lo siguiente: “El estilo de liderazgo jerárquico, si bien a menudo no es cruel, es perjudicial para el pueblo de Dios, porque reduce las relaciones humanas a asociaciones estilo comando. Con esto quiero decir que las relaciones se ordenan de acuerdo a una estructura militar del tipo cadena de mando. Estas relaciones son ajenas a la práctica y el pensamiento del NT. El liderazgo jerárquico está establecido en todas las esferas de la cultura pagana. Lamentablemente ha sido adoptado por la mayoría de las iglesias Cristianas hoy en día. Al resumir la enseñanza de nuestro Señor acerca de este estilo de liderazgo, se hacen evidentes estos marcados contrastes.

  • · En el mundo Gentil, los líderes operan sobre la base de una estructura social política, al estilo cadena de mando –una jerarquía.  En el reino de Dios, el liderazgo fluye de la mansedumbre y el servicio sacrificado.
  • · En el mundo Gentil, la autoridad está basada en la posición y el rango.  En el reino de Dios, la autoridad está cimentada en un carácter piadoso. Note la descripción que Cristo hace de los líderes: “será vuestro esclavo” y “sea… como el menor”. A los ojos del Señor, ser precede al hacer, y el hacer surge de ser.  En otras palabras, la función sigue al carácter. Los que sirven, hacen así porque son siervos.
  • · En el mundo gentil, la grandeza se mide por la prominencia, el poder externo y la influencia política.  En el reino de Dios, la grandeza se mide por la humildad interna y el servicio externo.
  • · En el mundo gentil, los líderes se aprovechan de sus posiciones cuando gobiernan a los demás.  En el reino de Dios, los líderes rechazan toda clase de reverencia especial y se ven a sí mismos como “el menor”[10].

 Estas son verdades comprobables y de ella emanan los abusos de autoridad.

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