LA LUZ QUE AGONIZA

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Por: Guillermo Fiallos A.

¡Qué título más nostálgico y dramático el que escogí para titular este artículo! No es de mi propiedad, sino que, emula una famosa película de Hollywood que estremeció al público en el año 1944; protagonizada por los extintos Charles Boyer, Ingrid Bergman y Joseph Cotten. En el filme, la maldad y la tortura psicológica ejercidas sobre la humanidad de una desvalida mujer, logran que las emociones se desborden al tiempo que un personaje obsesivo, ambicioso y cruel quiere apagar una luz que agoniza día tras día.

Pues bien, estamos en septiembre, mes de la Patria; sí, de esa Patria amada que muchos de los líderes políticos hondureños ensombrecen con sus ejecutorias egoístas, inmorales y plenas de ignominia.

Honduras, desde el punto de vista de su autonomía, independencia y autodeterminación administrada por sus políticos, es la Luz que Agoniza.

La Patria la tienen caricaturizada estos aprendices de dirigentes. Han manchado el nombre del país al inmortalizar sus infames actuaciones, que destruyeron el presente y erosionan el futuro de ésta y nuevas generaciones.

El deterioro ha sido a través de los siglos, en los que políticos han heredado de sus ancestros, taras y manías corruptas que continúan eclipsando el horizonte patrio.

Ellos, incapaces de autogestionarse, de administrar e impartir bien la justicia han recurrido a la intervención extranjera –elegantemente le llaman cooperación solidaria internacional–, al colocar la responsabilidad en entes foráneos para que investiguen, encausen y hasta casi que ejecuten la justicia. Organismos con genética extraña a la catracha han llegado y están floreciendo en medio de crecientes controversias y ataques.

Los políticos hace un tiempo atrás dieron luz a una criatura, la cual aunque nació aquí, se gestó en otras latitudes. Y no es que estamos en contra de estas organizaciones pues su ayuda es valiosísima; sino, nos da enorme tristeza e impotencia comprobar la incapacidad de los dirigentes hondureños para combatir con la institucionalidad ya establecida, la aberrante impunidad, la vergonzosa corrupción y la ancestral injusticia, que han llegado a constituir castas y clases privilegiadas, como son las de los políticos pertenecientes a todos los partidos. Han demostrado que no podemos auto gobernarnos ni encontrar por sí solos, el porvenir propio.

La Luz que Agoniza, es el Poder Judicial hondureño de casi todos los tiempos, pues necesitó de una prótesis extranjera tan poderosa y ergonómica, que lo hace aparecer como un organismo carente de materia gris.

… Y la muerte, la impunidad y el crimen siguen entronizados en la nación. La vida de inocentes continúa extinguiéndose mientras la proliferación de la maldad se reproduce aceleradamente.

La Luz que Agoniza es, asimismo, el Poder Legislativo de Honduras, pues sus miembros llegan más a vegetar que a trabajar. Se acaban de recetar una semana de vacaciones en honor a las festividades patrias. Y a nadie le importa que se vayan a pasear pues necesitaban un aperitivo vacacional previo a la Semana Morazánica que está a la vuelta de la esquina. ¡Descarados burócratas pues están cansados de pensar! Sin embargo, les tiene sin cuidado saber que este país lo que necesita es trabajo y no malos ejemplos y muestras de ociosidad.

Nuestros legisladores no tienen –en buen número de ellos– conciencia nacional: se burlan de pequeños inocentes de tierra adentro, quienes visitan esperanzados el Congreso Nacional –ese templo creador de la ley–, al jugar con su pobreza económica. Esos muchachitos que llegaron con gran ilusión para conocer el altar donde se promulgan las normas, recibieron el menosprecio de algunos de los honorables diputados al humillarlos con migajas lacerantes de apoyo financiero.

Los honorables, además, se aumentaron el sueldo sin justificación alguna. ¡Todos son iguales ante el dinero! ¡Qué poder de seducción tienen los billetes pues peor que las marejadas que inundan a Cedeño, se los llevó a todos sin excepción en ese desbordamiento ambicioso que ni salpicó sus voluntades y supuestas convicciones, pero que sí engrosó sus carteras y billeteras!

La situación no termina allí, pues precisamente en este septiembre, mes de nuestra independencia, varios de estos brillantes legisladores profanaron el símbolo patrio de la bandera –cual niños con sus crayolas–, al manchar su integridad pintándola grotescamente. ¡No hay excusa para tal insulto! En un país serio, ya hubieran renunciado o se les habría requerido judicialmente por mancillar uno de los símbolos sagrados. ¡Qué gran ejemplo son para la juventud!

La Luz que Agoniza, también, es el Poder Ejecutivo que, como el de todos los periodos presidenciales, sigue salpicado de corrupción y de violación a la Ley. No hay esperanza con todos estos gobiernos que tenemos y hemos tenido desde que volvimos a la “senda democrática”. Sus dirigentes sólo han pensado en su bienestar personal y familiar. Les ha importado un cero a la izquierda el porvenir patrio.

¡Y qué decir de los demás políticos que no están en alguno de los tres poderes u órganos del Estado…! Ellos, casi en su totalidad, representan también la Luz que Agoniza. ¡Cuánto tiempo perdieron para instalar un diálogo que urgía haber comenzado desde meses atrás! Se han lucido con sus poses narcisistas, de semi dioses del Olimpo al desnudar sus rabietas, pequeñeces y caprichos dignos de personajes malcriados, petulantes y prepotentes

Al fin se sentaron a conversar. ¡Ojalá salga algo bueno de tanto que calientan las sillas y hablan con su lenguaje pintoresco pretendiendo ser unos eruditos inalcanzables! Y mientras ellos están encerrados supuestamente para enderezar el destino de la Patria, hay otros que no están dispuestos a conversar pues lo que les gusta es la calle, el tumulto y la anarquía. Creen que con sus acciones virulentas y sus genes agresivos, se van a ganar la simpatía de un sector de la población.

La Luz que Agoniza son todos estos políticos que nos han llevado y conducen hacia el despeñadero, a crisis tras crisis que no nos permiten ver la salida al final del laberinto.

¡Cómo podemos tener optimismo en estas festividades patrias con estos líderes políticos que son anti testimonios, y a quienes nosotros mismos, erróneamente, hemos sostenido y mantenido décadas enteras!

Dios bendiga y proteja a nuestra Honduras.

URL Corta: http://bit.ly/2C4cl0L

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