SOLUCIONES EPIDÉRMICAS

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ESTO NO PUEDE SEGUIR ASÍ

SOLUCIONES EPIDÉRMICAS

La migración existe desde el comienzo de la vida humana, el hombre era inicialmente nómada, su desplazamiento de un lugar a otro, no tenía un lugar definido de llegada, únicamente bastaba que estuviera desocupado para asentarse en él, y le ofreciera condiciones para soportar los fenómenos naturales, era una dispersión que respondía a la búsqueda de mejores condiciones de vida.

La Biblia nos relata el éxodo del pueblo judío, comandado por Moisés, quienes huían de la explotación egipcia, también en La Odisea de Homero, escrita hace cerca de tres mil años; describe las penurias que sufre un migrante en su travesía, en el caso de la obra, relata cómo se enfrentó Ulises al ciclope Polifemo, a las sirenas y los hechiceros -después de terminada la guerra de Troya- para regresar a Ítaca, su casa.

En el pasado el Homo Sapiens, se bajó de los árboles y salió de las cavernas, pasó de nómada a sedentario cuando pudo satisfacer sus necesidades, y logró vencer el peligro de los animales y tener una relación armoniosa con la naturaleza. En la actualidad, podemos ver flujos migratorios en todos los continentes, personas que buscan mejores condiciones de vida –igual que sus ancestros-, otros que huyen de la violencia interna en sus naciones, de las guerras, la discriminación y otras anomalías que aquejan nuestros pueblos.

La historia de la migración en nuestro país, tanto de personas foráneas entrando, como connacionales saliendo, se suceden desde que Cristóbal Colon, descubre el nuevo mundo y los conquistadores migraron a las tierras descubiertas, después en la vida republicana, siguieron llegando migrantes a nuestro país, tal es el caso de Ingleses y otros ciudadanos que se ampararon en el primer tratado de inmigración que Honduras y países amigos firmaron en 1852, en la administración de don José Trinidad Cabañas.

Con este primer tratado y la emisión de una ley de inmigración en 1866, en la administración de José María Medina, los ingleses y posteriormente los estadounidenses -escapando de la Guerra de Secesión- se cobijaron en este Decreto ley. Honduras se convierte en país receptor de migrantes. Hoy, 166 años después del primer tratado, somos emisores o –expulsores- de migrantes.

La migración de nacionales ha estado ahí, desde siempre; pero estaba casi invisibilizada, solo se tenía información a través de noticias escuetas, especialmente noticias de cuando retornaban de manera voluntaria o forzada, cuando eran expulsados del país receptor; o del país de tránsito, o cuando en el camino enfrentaban obstáculos, no con ciclopes, sirenas o hechiceros como Ulises, sino atropellos a su dignidad e integridad física, sea por las autoridades o por el crimen organizado en el país de camino.

Esa migración que ayer estuvo casi invisibilizada, hoy aparece visible en las primeras planas de los diarios, no solo nacionales sino también internacionales, esas noticias desplegadas en los medios abordan la óptica de quienes ven la migración como un derecho humano, y su génesis; la falta de oportunidades, el desempleo y la inseguridad en nuestro país, y de los otros que la ven como una invasión a su territorio de personas indeseables.

Lo cierto es, que las caravanas migratorias han puesto al desnudo la fragilidad, la incapacidad y la desidia de nuestros gobiernos para dar respuesta a las necesidades más ingentes de los gobernados, solo ofrecen soluciones a las causas y no a los efectos de la migración. Estas caravanas de migrantes han puesto a pensar a los gobernantes, ojalá que no solo piensen, sino hagan un ejercicio intelectual y como el médico; hagan un estudio de la enfermedad del paciente, hagan un diagnóstico científico y propongan una receta efectiva.

Si las autoridades improvisan medidas sacadas de la manga para solucionar el efecto del problema y no las causas de la migración, obtendrán soluciones epidérmicas y temporales, que más bien agravarán la crisis, lo que podría llevar a que las caravanas ya no caminen hacia el norte, sino; a la sede de sus ministerios, y los resultados de esto los desconocemos, pues son impredecibles. –Esto no puede seguir así-

URL Corta: http://bit.ly/2D1z7qu

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