Preocupan altas tasas de sobrepeso y obesidad adulta en Honduras

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*** La obesidad es un problema de desequilibrio de nutrientes, que se traduce en un mayor almacenamiento de alimentos en forma de grasa, que los requeridos para satisfacer las necesidades energéticas y metabólicas del individuo, dicho de otra manera, es la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, la cual no es normal, siendo determinada por el peso de la persona.

Tegucigalpa, Honduras
Lic. Melissa Arias

La miembro del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Honduras, Melissa Arias, informó que al menos 50 son los casos que atiende mensualmente por desordenes alimenticios, traducido en una enfermedad crónica no transmisible multifactorial compleja como lo es la obesidad.

En Honduras, encuestas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre factores de riesgo de enfermedades no transmisibles realizadas a poblaciones adultas mayores de 20 años, evidencian que alrededor del 34 por ciento tienen sobrepeso y el 21 por ciento algún grado de obesidad, mientras que, en poblaciones jóvenes de 13 a 15 años, el 18.7 por ciento presentan sobrepeso y 5.4 por ciento obesidades.

Asimismo, la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (Endesa) evidencia en los últimos años un incremento en el país de sobrepeso, mientras que el Reporte Global de Nutrición revela que el 58 por ciento del total de las mujeres hondureñas tienen sobrepeso y 47 por ciento de los hombres enfrentan este problema.

Los datos de obesidad marcan mucho más esta tendencia entre géneros, pues 26 por ciento de las mujeres son obesas en el país; pero en los hombres el porcentaje alcanza el 13 por ciento del total.

La obesidad es un problema de desequilibrio de nutrientes, que se traduce en un mayor almacenamiento de alimentos en forma de grasa, que los requeridos para satisfacer las necesidades energéticas y metabólicas del individuo, dicho de otra manera, es la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, la cual no es normal, siendo determinada por el peso de la persona.

En ese sentido, Arias explicó a Hondudiario que “utilizamos lo que se llama el Índice de Masa Corporal (IMC) que es la relación del peso de una persona con su estatura, tenemos distintos rangos desde un IMC normal, un Índice que ya lo clasifica como un sobrepeso, una obesidad de primer grado, una obesidad de segundo grado, a una obesidad mórbida”.

“Lo normal es de 18.5 hasta 24.9, de 25 a 29.9 ya sería un sobrepeso, de 30 a 34.9 obesidad de primer grado, de 35 a 39.9 una obesidad de segundo grado y más 40 es una obesidad mórbida”, indicó.

“Lo malo del IMC es que no va diferenciar entre el exceso de músculo y el exceso de grasa entonces ya para determinar la grasa utilizamos lo que son los pliegues cutáneos o impedancia eléctrica para ver realmente la diferenciación entre el tejido de la composición corporal si es músculo o si es grasa” agregó la nutrióloga.

En relación a que la obesidad y el sobrepeso vayan ligadas a desarrollar otras enfermedades crónicas, como la diabetes, la experta detalló que van de la mano, ya que incrementa de manera considerable el riesgo de padecer enfermedades cardio metabólicas, de la presión arterial, un hígado graso, niveles de colesterol o triglicéridos elevados, además de problemas de circulación y espalda, entre otros, que subsecuentemente aumenten la carga de la enfermedad.

Por otro lado, uno de los factores causantes puede ser el hereditario, reveló Arias, y añadió que también existe una parte psicológica, “la parte emocional va bastante de la mano con lo que es la obesidad, la ansiedad, el estrés, puede funcionar de los dos lados o me quita el apetito o me lo abre, si empezamos a comer para tratar de controlar la ansiedad de una manera compulsiva pues se va a ver reflejado en el peso”.

“Porque el peso es una relación entre la cantidad de energía que yo consumo a través de mis alimentos y bebidas con la cantidad de energía que yo gasto, entonces si yo no estoy gastando la energía que estoy comiendo mi peso va ir para arriba”, puntualizó.

Para finalizar, Arias enfatizó que debe tomar conciencia de las consecuencias de sufrir la enfermedad, especialmente si hay algún antecedente ya en la familia de diabetes o hipertensión, porque eso incrementa el riesgo de llegar a padecer esas enfermedades, ya si se le agrega el factor mala alimentación y obesidad, incrementa aún más.

“Mi recomendación es no esperar a que aparezca una de estas enfermedades para realmente hacer un cambio en lo que es nuestro estilo de vida, comer mas saludable, mantenerse activo, evitar alimentos procesados, comida chatarra, que no aportan mayor nutrición más que un montón de calorías”.

“Si ya está afectando la obesidad a la salud pues ya buscar tratamiento con un profesional del Colegio de Nutricionistas para que le pueda ayudar a cómo deben alimentarse”, concluyó. OB/Hondudiario

 

 

 

 

 

 

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