El cambio climático, los combustibles y los efectos que tienen las emisiones de los vehículos

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El cambio climático que sufre nuestro planeta es el principal desafío decisivo para el desarrollo de nuestro planeta en este siglo XXI. El transporte de personas hoy en día es la principal razón de consumo de petróleo en el mundo, la fuente de emisiones de CO2 que más ha crecido, publica la revista digital .

Lo más preocupante es que el 30% de las emisiones de nuestros vehículos son gases de efecto invernadero. ¿Sabes qué son y qué efecto provocan en nuestro medio ambiente?

Los gases de efecto invernadero existen de forma natural en la atmósfera para regular la temperatura de la tierra, pero el aumento de los mismos provoca nocivas consecuencias. De todos los gases que provocan el efecto invernadero y hacen que aumente la temperatura de nuestro planeta cada vez más debido, el CO2 es el que más contribuye al cambio climático. Este nocivo gas supone un 80% de las emisiones totales y su principal fuente de emisión es la quema de combustibles fósiles como el petróleo, gas y carbón. Además hay que saber que los gases invernadero son de “larga permanencia”, lo que quiere decir que permanecen activos en la atmósfera por mucho tiempo.

Una de las fuentes de emisión de este nocivo gas es la circulación de vehículos. Los motores de combustión interna que utilizan combustibles fósiles para su funcionamiento, generan gran cantidad de CO2, además de otros gases como el monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, hidrocarburos no quemados, compuestos de plomo, anhídrido sulfuroso y partículas sólidas.

Esta contaminación, además de contribuir al calentamiento global, provoca problemas cada vez más graves y extendidos en la salud de los habitantes de las grandes ciudades.

No todos los vehículos emiten los distintos tipos de contaminantes en la misma proporción, ya que depende del tipo de motor que lleven y si consumen gasolina o diesel. Los vehículos de gasolina emiten principalmente monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, hidrocarburos y compuestos de plomo. Los vehículos que usan diesel emiten partículas sólidas en forma de hollín que da lugar a los humos negros, hidrocarburos no quemados, óxidos de nitrógeno y anhídrido sulfuroso procedente del azufre contenido en el combustible.

Por tanto la utilización de los vehículos, si no se trata de vehículos eléctricos 100%, siempre contamina la atmósfera, por lo que resulta crucial concienciar cada vez más insistentemente de la necesidad de reducir el número de vehículos y desplazamientos en este medio.

Sería además necesario que las fuentes de energía de las que se alimentaran los vehículos eléctricos fueran renovables. Las organizaciones ecologistas nos advierten del peligro de no utilizar energías verdes para alimentar este tipo de vehículos y sustituyendo así las energías fósiles y nuclear.

Con todo esto, solo podemos incidir una vez más en la necesidad de compartir coches para evitar el impacto del transporte personal en el clima. Respiro está además comprometida con la ONG ECODES a través de su proyecto Ceroco2 en la reducción de emisiones compensando las emisiones derivadas de la fabricación de nuestra flota así como del uso de la misma. Por ello, Respiro cuenta con el Sello CeroC02 2011. Hondudiario

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