Honduras en alerta de detectar infestaciones menores ante amenaza del gorgojo descortezador

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*** En el primer episodio que se consideró una epidemia se perdió el 28 por ciento de la cobertura de bosque pinar que había en ese entonces.  

Tegucigalpa, Honduras

La representante del Departamento de Salud y Sanidad Forestal del Instituto de Conservación Forestal (ICF), Yensi Yanez informó que durante el más reciente episodio epidémico de ataque del gorgojo descortezador, Honduras perdió más de 500 hectáreas de bosque de pino por lo que actualmente se trabaja en detectar infestaciones menores y no tanto en el tema combativo para evitar un nuevo ataque anormal de la plaga.

“Actualmente la estrategia que tiene ICF es ya no trabajar tanto en el tema combativo lo que queremos es detectar a tiempo todas aquellas infestaciones menores que consideramos epidémicas y hacer los controles oportunos”, indicó la experta.

“Que es lo que nos hemos concentrado desde el año 2017 donde ya empezaron a presentarse condiciones endémicas”, complementó.

Una plaga se le define como condiciones epidémicas, es decir que el comportamiento del insecto es de una manera anormal en el ecosistema, en Honduras históricamente solo se ha registrado una plaga de gorgojo descortezador de pino del género Dendroctonus frontalis.

Hay otras especies de descortezadores en los ecosistemas del país que también son endémicos del ecosistema, sin embrago estas especies nunca se han convertido en epidemias.

“Hemos registrado en el país, de los registros históricos que se tienen, cuatro condiciones epidémicas, siempre el insecto actúa en condiciones endémicas todos los años, siempre hay ataques, es normal, pero en condiciones anormales que las consideramos epidémicas tenemos 4 episodios”, declaró.

“El más reciente que se contabiliza de 2014 a 2017 se perdieron 511 mil 504 hectáreas”, acotó.

De igual manera, explicó que el gorgojo descortezador de pino Dendroctonus frontalis que se ha convertido en plaga en algunas ocasiones en el país, también actúa en condiciones endémicas que son condiciones normales y de momento las que se encuentran en el bosque no se les considera una plaga.

No obstante, detalló que al dispararse las poblaciones por detonantes o factores externos los bosques de pino corren el riesgo de ser devorados otra vez.

“Los factores climáticos, temperaturas, precipitación y también factores internos que ya tienen que ver con el manejo de los bosques de pino, las altas densidades en bosques que se refiere a la gran cantidad de individuos de árboles por unidad de área, entre más cantidad de árboles hay por área, son más vulnerables porque tiene menos acceso a luz y a nutrientes y otros factores propios del sitio de crecimiento como la altitud y la pendiente”, expuso la fuente.

Señaló que la altitud fue un factor que se identificó durante el último episodio que fue considerado como una plaga, ya que en las zonas más altas o en lo picos de los cerros  era donde comenzaban los ataques debido a que en estas zonas por acciones de las corrientillas el acceso a nutrientes es mucho menor en esos árboles, por lo que están mayormente expuestos y pueden ser afectados muchos más rápido por el gorgojo descortezador.

Otro de los factores externos que contribuyen mucho en el debilitamiento del bosque es la ocurrencia frecuente de incendios forestales lo cual debilita anualmente un bosque haciéndolo más propenso a ataques de insectos descortezadores.

Recordó que en el primer episodio que se consideró una epidemia se perdió el 28 por ciento de la cobertura de bosque pinar que había en ese entonces.

“Los dos intermedios no fueron ataques de gran magnitud, pero siempre se consideraron epidémicos”, agregó.

En el más reciente, del que ya se habló antes, hubo 6 departamentos o regiones forestales que maneja el ICF que fueron las más afectadas, siendo Gualaco y Juticalpa en Olancho, los departamentos de El Paraíso, Comayagua, Francisco Morazán y Yoro. OB/Hondudiario

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