Manuel Merino, diputado elegido por solo 5000 votos, asumió la presidencia de Perú

862 views

***Convertido en titular del Congreso, era el siguiente en la línea de sucesión tras la expulsión de Martín Vizcarra este lunes.

Tegucigalpa, Honduras

En medio de una profunda crisis política y económica, el presidente del Congreso, Manuel Merino, asumió este martes la presidencia de Perú en reemplazo de Martín Vizcarra, quien fue destituido el lunes por cargos de corrupción, por el Parlamento.

Tras jurar a las 10 de la mañana hora de Perú, Merino dirigió un mensaje con sus principales ejes de Gobierno.

El encargado de ponerle la banda presidencial fue el primer vicepresidente del Parlamento, Luis Valdez, en su calidad de titular encargado del Legislativo.

“Yo Manuel Merino de Lama juro por Dios, por la patria y por todos los peruanos que ejerceré fielmente el cargo de presidente para completar el periodo 2016 y 2021, defenderé la soberanía nacional, cumpliré y haré cumplir la Constitución y reconoceré, respetando la libertad de culto, la importancia de la Iglesia Católica”, exclamó tras ser recibido entre aplausos por parte de los asistentes a la ceremonia.

Merino será el tercer presidente del país andino desde 2016, lo que demuestra la debilidad institucional que atraviesa el país.

Ingeniero agrónomo y ganadero de 59 años, Merino era un político de segunda línea hasta marzo, cuando fue elegido presidente del Congreso.

En los comicios legislativos extraordinarios de enero había ganado una banca con solo 5.271 votos.

El nuevo mandatario dirigía hasta el lunes el Congreso, donde por 105 votos Vizcarra, que goza de enorme popularidad pero gobernaba sin bancada parlamentaria, fue removido de la presidencia.

Merino fue congresista entre 2001 y 2006 y entre 2011 y 2016 por una lejana y pequeña región del norte del país llamada Tumbes, en el límite con Ecuador, y es un desconocido para muchos peruanos.

El lunes Merino dijo a la televisora local América que respetará la convocatoria a elecciones presidenciales y legislativas previstas para abril de 2021.

Vizcarra fue destituido por “incapacidad moral permanente” luego de que los legisladores lo acusaron de recibir más de 630.000 dólares en sobornos por dos obras de infraestructura licitadas cuando era gobernador regional entre 2011 y 2014.

Los congresistas usaron una investigación inconclusa de la fiscalía en la que los investigados lo acusaron de recibir dinero sucio a cambio de una reducción en la condena. Vizcarra ha negado todos los cargos y afirmó que se va “con la frente en alto”.

La destitución de Vizcarra provocó protestas en varias ciudades del país, incluida la capital, donde cientos se reunieron en una plaza cercana al Parlamento.

Merino debería concluir su mandato el 28 de julio de 2021.

Manifestaciones

Centenares de manifestantes se congregaron este martes en el centro de Lima y marcharon hacia el Congreso en protesta contra la investidura de Merino.

Movilizados a través de las redes sociales, los manifestantes, en su mayoría jóvenes, se reunieron desde primera hora de la mañana del martes portando banderas y carteles en protesta por la destitución de Vizcarra y por la asunción de Merino a quien califican de golpista y usurpador.

El enojo de amplios sectores de la ciudadanía por la destitución de Vizcarra se vio reflejado durante la noche del lunes en el masivo apoyo recibido por un joven detenido por la Policía por darle un puñetazo en el rostro al legislador Ricardo Burga, del partido Acción Popular, uno de los que promovió la destitución presidencial.​

Una larga fila de presidentes

El cese de Martín Vizcarra como presidente de Perú añade un nuevo capítulo a la inestabilidad política que ha marcado el país sudamericano en estos últimos años.

Vizcarra se presentó en las elecciones de 2016 como el ‘número dos’ de la candidatura de Peruanos por el Kambio (PPK), encabezada por Pedro Pablo Kuczynski. La victoria de ambos en dichos comicios –por escaso margen frente a Keiko Fujimori– les llevó a asumir las riendas de Perú el 28 de julio de ese año.

El Gobierno de Kuczynski se tambaleó prácticamente desde sus inicios debido a las acusaciones sobre su presunta implicación en la trama de pago de sobornos a cambio de favores políticos, en el marco de las corruptelas de la constructora brasileña Odebrecht que han salpicado a toda la región y derribado gobiernos a su paso.

Las sospechas sobre Kuczynski llevaron a la oposición a presentar una moción de censura en diciembre de 2017, pero el presidente logró superar este primer escollo. El escenario cambió meses más tarde, cuando una nueva moción y las escasas perspectivas de Kuczynski de superarla llevaron al mandatario a dimitir el 23 de marzo de 2018.

Entonces, la sucesión estaba clara: Vizcarra, primer vicepresidente, asumió el cargo como presidente. Sin el respaldo de un partido político, su mandato ha estado marcado por un pulso constante con el Congreso que se hizo especialmente palpable el 30 de septiembre de 2019, cuando disolvió la Cámara para forzar la convocatoria de nuevas elecciones el 26 de enero de 2020.

La Justicia avaló su movimiento, pero no así una clase política cada vez más enfrentada a un presidente que ha estado literalmente solo desde mayo, cuando se confirmó la dimisión de Mercedes Aráoz como vicepresidenta. Aráoz llegó a ser proclamada presidenta en funciones por el mismo Congreso que Vizcarra había dado por disuelto.

Mociones contra Vizcarra

El paso de los meses ha empujado a Vizcarra por una senda similar a la que previamente ya había transitado Kuczynski. El 18 de septiembre, el presidente superó una primera moción de censura presentada por un presunto delito de tráfico de influencias, pero menos de dos meses han bastado para que el Congreso invalide su continuidad en el cargo “por incapacidad moral permanente”.

Vizcarra ha caído víctima de una trama de presunta corrupción que él siempre ha negado. Se le acusa de recibir 2,3 millones de soles (unos 543.000 euros) a cambio de contratos de obras públicas cuando ejercía como gobernador de Moquegua entre los años 2011 y 2014.

La Constitución peruana establece que el “impedimento temporal o permanente” del presidente implica automáticamente que algún vicepresidente, primero o segundo, asuma la jefatura de Estado, pero la ausencia de dichas figuras ha derivado en el ascenso del presidente del Congreso, Manuel Merino, miembro del partido Acción Popular.

Merino asume el cargo con un calendario electoral ya sobre la mesa, puesto que Vizcarra promulgó la convocatoria de elecciones generales para el 11 de abril de 2021, lo que implicaría por tanto que la sucesión presidencial tendría lugar el 28 de julio.

Detenciones

Una de las posibilidades que se ciernen ahora sobre Vizcarra es que, despojado ya de los galones presidenciales, se abra una nueva batalla en el ámbito judicial, una posibilidad recurrente tanto en el caso de los expresidentes como de líderes de la oposición en el país sudamericano.

El caso Odebrecht ha salpicado a los cuatro presidentes anteriores a Vizcarra: Alejandro Toledo, Álan García, Ollanta Humala y el propio Kuczynski, que fue detenido por un supuesto delito de blanqueo de capitales y está a día de hoy bajo arresto domiciliario.

Toledo está encarcelado en Estados Unidos pendiente de extradición, García se suicidó en abril de 2019 cuando iba a ser arrestado y Humala permanece en libertad provisional mientras continúan las investigaciones en su contra.

La cárcel también ha sido el destino de Alberto Fujimori, que gobernó Perú desde 1990 y hasta 2001, también destituido por el Congreso. Cumple una condena de 25 años de prisión por las masacres de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), en donde, amparándose en una supuesta operación antiterrorista, los militares asesinaron a una veintena de personas.

Fujimori llegó a beneficiarse de un indulto aprobado por Kuczynski, pero paso únicamente nueve meses en libertad, hasta que tuvo que volver a prisión después de que la Corte Suprema anulase el perdón presidencial. Clarín/Hondudiario

URL Corta: https://bit.ly/3naWlyu