*** Las catrachas explotaron las bandas como principal vía de ataque, enviando centros venenosos al área rival y apostando por el juego aéreo.
La selección femenina Sub-17 de Honduras inició su travesía en el Premundial de Concacaf con un empate 1-1 ante El Salvador, en un duelo vibrante disputado el pasado lunes.
Las catrachas, que buscan una histórica clasificación al Mundial de Marruecos, tuvieron que remar contra corriente tras verse abajo en el marcador desde los primeros compases del partido.
El encuentro arrancó con un ritmo intenso y, apenas al minuto 12, la selección salvadoreña sorprendió con un tanto tempranero. Maya Buerger capitalizó un descuido defensivo y, tras una precisa incursión en el área, batió con un remate certero a la arquera hondureña, desatando la algarabía en el banquillo cuscatleco.
Las salvadoreñas dominaron la posesión durante la primera media hora de juego, moviendo el esférico con criterio y ejerciendo presión en campo contrario. Sin embargo, la escuadra dirigida por Mario Abadía mostró resiliencia y empezó a inclinar la balanza.
Las catrachas explotaron las bandas como principal vía de ataque, enviando centros venenosos al área rival y apostando por el juego aéreo. En los últimos 12 minutos de la primera parte, Honduras generó dos oportunidades clarísimas para igualar, pero faltó definición que les privó de la anotación.
En el complemento, Abadía ajustó sus piezas y su equipo salió con una actitud renovada. Las catrachas imprimieron intensidad y dinamismo desde el pitazo inicial de la segunda mitad, ganando duelos individuales y mostrando mayor fluidez en la circulación del balón.
El esfuerzo tuvo recompensa al minuto 60, cuando la capitana Ferrera, con la camiseta número 2, ejecutó un tiro libre milimétrico desde la pradera izquierda. Su preciso centro encontró a Jazlyn Sánchez, quien, con un certero cabezazo y cierta dificultad con la salida de la arquera rival, mandó el esférico al fondo de la red para decretar el empate.
Con la paridad en el marcador, Honduras mantuvo el ímpetu ofensivo y encerró por momentos a la selección salvadoreña en su propio campo. La presión alta y el volumen de juego catracho exigieron al máximo a la zaga rival y a su guardameta, quien se erigió como figura al evitar la caída de su arco en varias ocasiones.
Tras los 90 minutos reglamentarios, el empate reflejó la entrega y el despliegue futbolístico de ambas oncenas. Este resultado deja buenas sensaciones en la selección hondureña, que ahora se enfocará en su próximo desafío. el 2 de abril, la H enfrentará a Estados Unidos, la favorita del grupo, en un reto mayúsculo en su camino hacia la ansiada clasificación mundialista. AB/Hondudiario