¿Existe algún riesgo si duermo con mi gato?

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*** Una decisión usual de algunos amos es compartir la cama con los animales. ¿Existe algún riesgo? En este espacio detallamos algunas consideraciones.

Tegucigalpa, Honduras 

Alimentarle, cuidarle, mimarle, jugar y complacerle tanto como sea posible es lo que hace un humano con su mascota. Es normal que la deje pasearse por los rincones de la casa e instalarse donde se sienta cómoda, incluso en la cama. Pero, ¿hay algún riesgo si duermo con mi gato?

Estos animales destacan entre los más frecuentes en los hogares, debido a que son inteligentes y cariñosos. Muchos hablan de la independencia felina. Sin embargo, con frecuencia los gatos buscan acurrucarse junto a los tutores o son los últimos quienes crean el hábito.

La práctica tiene defensores y detractores. Aunque un gato sano y educado no supone peligro, es conveniente precisar de qué maneras influye en el descanso de las personas.

Dormir con gatos tiene puntos positivos

Los Institutos Nacionales de la Salud refieren que la interacción con los animales disminuye los niveles de cortisol y la presión arterial. Es así como las mascotas reducen el estrés y la soledad de sus dueños, aumentan los sentimientos de apoyo social y mejoran el estado de ánimo.

Si duermes con tu gato obtienes beneficios como los siguientes:

  • Fortaleces la convivencia: compartir la cama favorece la relación entre el tutor y el animal.
  • Contribuyes al comportamiento de la mascota: el felino muestra actitudes positivas y afectuosas.
  • Fomentas la confianza: el compañerismo con los gatos es propicio para afianzar la seguridad emocional.
  • Fomentas la tranquilidad: defensores de esta rutina aseveran que el ronroneo les conduce a un estado de relajación, idóneo para conciliar el sueño.
  • Recibes abrigo: el calor que transmiten los gatos es ventajoso para el amo, en especial en épocas de frío. Esto se debe a que la temperatura corporal del animal es más elevada que la humana.

¿A qué riesgo me enfrento si duermo con mi gato?

Hay quienes manifiestan dudas ante los probables riesgos de compartir la cama con un gato. Las inquietudes tienen que ver con lo perjudicial que resulte tanto para el animal como para el propietario.

Lejos de mitos que hablan de la esterilidad producto de dormir con gatos o que dentro del organismo se formen bolas con el pelo de la mascota, existen condiciones necesarias de estimar antes de darle un lado en tu cama. A continuación, planteamos las contingencias que pueden presentarse.

Alergia

La Fundación BBVA resalta que la alergia a las mascotas es producida por proteínas halladas en su saliva, en la orina y en la caspa que desprende su piel.

En este caso, los alérgenos liberados por los gatos tienden a instalarse en el colchón, aunque cambies las sábanas. La consecuencia es la probabilidad de desarrollar alergias o asma.

Agresividad

De acuerdo con un trabajo divulgado la Revista Complutense de Ciencias Veterinarias, la agresividad gatuna es defensiva si siente miedo cuando siente seguridad. Mencionan que las causas comunes de dichos comportamientos responden a los siguientes eventos:

  • Sonidos de alta frecuencia.
  • Nuevos individuos en la casa.
  • Cambio de muebles o de domicilio.
  • Carencia de estímulos o de actividad física.
  • Visualización de otros gatos a través de la ventana.

No obstante, cabe la eventualidad de una reacción agresiva en la que el gato busque controlar la zona en la que descansa.

«Un riesgo si duermo con mi gato son los rasguños».

Alteración del sueño

Si bien a ciertas personas dormir con animales les proporciona un sueño más placentero, a otras les afecta la calidad del descanso. Así lo reseña la revista National Geographic, en la que se argumenta que estos seres tienen ciclos de sueño diferentes a los de los humanos; se levantan con frecuencia y cambian muchas veces de postura.

También es posible que despierte antes que tú y prefiera no dormir otra vez; lo que quizás obligaría a que te levantaras más temprano de lo que planeas.

Peligro de contraer una enfermedad

La Asociación Estadounidense de Médicos Felinos expone que los gatos pueden ser portadores de organismos infecciosos sin evidenciar signos de la enfermedad. Pero también es posible la zoonosis a la inversa; el humano infecta al gato.

Los más susceptibles a padecer malestares originados por los animales son los niños, las embarazadas y los pacientes con inmunodeficiencia. Las probabilidades son mínimas, siempre que cumplas con la medicina preventiva del gato.


¿Cómo evitar los riesgos si duermo con mi gato?

La revista Farmacia Profesional enfatiza que el bienestar gatuno depende del cuidado que reciben. En este sentido, es pertinente cumplir con condiciones que hagan más seguro para la salud compartir la cama con los gatos.

  • Limitar sus paseos: si el gato acostumbra a salir a la calle, aumenta el peligro de contagiarse de enfermedades. Evita la exposición de la mascota al exterior.
  • Cepillarle el pelo: peina al animal cada 2 días para deshacerte del pelo muerto y fíjate si la piel muestra problemas. Durante la rutina, examina el cuello, detrás de las orejas, en la ingle y las axilas.
  • Emplea protectores antiácaros: un modo de cerciorarte de que no habrá parásitos en la cama es aislando el colchón con una funda antiácaros. Estos cobertores los lavas con agua caliente y están listos para volver a usar.
  • Llevarlo al veterinario con regularidad: los controles veterinarios son ineludibles. Acude al consultorio 1 o 2 veces al año. El especialista es el encargado de vacunarlo y de proporcionar los desparasitantes.
  • Vigilar lo que come: los alimentos que ingiera el gato deben respetar los controles sanitarios. Proporciónale comida hecha con materia prima de calidad. Si le das carne cruda lo apropiado es congelarla antes. También puedes cocinarle un poco la proteína.

Descansar junto a las mascotas es una decisión personal

Planteados los pros y los posibles contras, dormir con tu gato es una decisión personal. Contemplando las precauciones, la experiencia no representa peligro. Por el contrario, dispondrías del afecto y el apoyo emocional que brinda la mascota.

Cuando el gato está recién llegado al hogar, permítete conocerlo y poco a poco ambos se adaptarán. En el proceso, es importante mantener la casa limpia, aspirar constantemente y cambiar la ropa de cama con regularidad. Mejorconsalud

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