CONSPIRADORES Y EL QUESO

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CONSPIRADORES Y EL QUESO

Por: Dr. Dennis A. Castro B.

El entendimiento secreto entre varias personas (militares, grupos armados y civiles), con el objetivo de derribar el poder establecido, es uno de los tantos significados de esa palabra.

Los objetivos de una conspiración son variados, así como los medios desplegados para la obtención de los fines. Los falsos testimonios, falsas pruebas, extorsión, así como los rumores, los secuestros, los atentados, los asesinatos, etc., nada de eso hemos sabido ha ocurrido en nuestro país.

En Honduras, no hay servicios de salud, en primer lugar, por falta de insumos en los 17 meses de gobierno, no se ha llevado a cabo “concursos” curriculares para selección de lo mejor, no ha tenido paz administrativa el encargado de turno de esa secretaría, comentar al respecto no es complot ni conspiración: es una realidad, no es falso testimonio.

Despidieron a mansalva, y no tenían los sustitutos por el mismo proceso curricular: resultado: no hay clases, no hay maestros, no hay útiles escolares, ni merienda escolar, sin embargo, se pavonean traidoramente con la banderita cubana en el pecho las autoridades de turno: los comentarios entre padres de familia no es complot conspirador es: una verdad.

Que grupúsculos de personas de un partido político, instigados hacen y deshacen en la nación sin tener freno de las autoridades de seguridad, es una verdad tan clara como los incendios forestales, que las cárceles son territorio de nadie, y fueron expulsados los últimos administradores, regresando a la más cuestionada secretaría de la nación con los resultados conocidos: es tan claro como el agua: un descarado tráfico interno de armas que no ocupa más de una neurona para saber quiénes trafican con ellas.

En derechos humanos ciudadanos, los básicos para subsistir como seres humanos andan por la banda lo dicen los informes de Naciones Unidas, y de cualquiera oficina amateur sobre el tema: no es conspiración comentar al respecto, que no hay inversión pública ni privada a niveles aceptables, está clarísimo, que hay derroche del dinero público no ocupa lentes, etc.

Todos queremos el éxito del gobierno por el cual se votó, pero los grandes conspiradores son aquellos que han, demuestran y siguen con la incompetencia, exhibicionismo, abusos, nepotismo vergonzoso y falta de una directriz clara en beneficio de la mayoría ciudadana.

Y, en materia de relaciones con el mundo, mi primer y último país es Honduras, mi primer nación amiga desde siempre. Estados Unidos de América, porque allá trabajan y viven no menos de un millón y medio de hondureños, negarlo solo lo puede hacer un trasnochado drogadicto.

La nación nos pertenece a todos, los problemas son de todos, los dineros del Estado son de todos, el gobierno se autoproclama representar a los 10 millones de hondureños cuando le conviene, pero en la práctica pareciera hacernos creer que es el gobierno es de un grupo para decidir la vida de la inmensa mayoría por rumbos inconsultos con todos.

Éxitos Xiomara todos queremos tu éxito, pero la primera que debe detener la autoconspiración eres tú misma limpiando tu gobierno del servilismo estéril, de incapaces, y escuchando más al pueblo que decidió otorgarte su sagrado voto, sal del ostracismo en el que te tienen y háblale a la población con tu sencillez y muestrales que eres una catracha de valor y abnegación, no ocupas más que la palabra que salga del corazón de quién eres, tu sentido común y no la que pretenden algunos que seas.

Lo que escuchas querida Xiomara, es la voz del pueblo, que se pronuncia a través del gemido diario de falta de gobernabilidad, y que te hacen creer que “otros conspiran por tu gobierno”, cuando lo que existe es la autoconspiración; revisa a tu alrededor y encontrarás desde un judas, hasta quien ya te desconoce igualito a los de aquella última cena. Alto, detente, escucha, y mira a tu alrededor que aún hay hondureños que pensamos y queremos tu éxito administrativo del barco Honduras, que se encuentra en aguas turbulentas. Limpia el barco, que si nos hundimos: seremos todos, pero antes veras a muchas ratas salir corriendo después de comerse el queso. ¡Saludos!. Dr. Dennis Castro Bobadilla

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