El Chelsea gana la Champions y toca el cielo de Oporto

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

***Un tanto de Havertz llevó a la gloria a su equipo y destapó las carencias de una alineación rara de Guardiola, condenado por los mucho espacios que dejó atrás.

Tegucigalpa, Honduras

El Chelsea tocó el cielo en Oporto, lugar eterno para un equipo que se sobrepuso a cualquier pronóstico para atar la segunda Champions de su historia tras ganarle la final al City. Del recuerdo de futbolistas legendarios como Terry, Lampard y Drogba ha pasado a jugar con jóvenes brillantes que se rebelaron en Do Dragao frente al City. De la mano de Tuchel, entrenador que desató a un Chelsea que con esta iguala las Copas de Europa que tiene el United.

El 0-1 de Havertz le bastó para amarrar la final más importante de su historia junto a la de Múnich en 2012. Un triunfo que encumbra al entrenador alemán, nuevo jerarca de Europa después de ponerle remedio a la derrota que sufrió el año pasado en Lisboa con el PSG. En cinco meses hizo del Chelsea a un equipo reconocible, de autor. Y en Oporto reivindicó por una noche que es más que el City. Abramovich, también de enhorabuena, contabiliza otro éxito para enmarcar.

El City quedó a merced de un instruido Chelsea, notablemente superior en un primer tiempo en el que dominó casi todas las escenas. Sufrió Guardiola otro ataque de intervencionismo al borrar del mapa a Rodri y a Fernandinho y el equipo quedó desamparado, expuesto a las carreras de Werner y de Havertz. Tampoco jugó Cancelo y sorprendió que interviniera Sterling de entrada después de que el internacional inglés no cuajara un buen final de temporada.

Frente a un Chelsea tan macizo, pensó Pep en ensanchar la cancha con extremos al uso para abrir a un rival que parece estar hecho a base de cemento. A cada pérdida del City hubo respuesta del cuadro de Londres, fugaz al galope. Ocurre que tiene a Werner, jugador con pies de barro. Tuvo dos oportunidades meridianas, sobre todo la primera, desquiciado por su deficiente definición que obligó al Chelsea a repetir una y otra vez un plan que le estaba surtiendo efecto.

Intimidó Tuchel con su propuesta pero el City también se asomó a Mendy. Solo una vez y media. Un tiro de Foden bloqueado por Rüdiger y un resbalón inoportuno de Mahrez. El resto fue cosa del Chelsea. Aprovechó que la zaga de Guardiola olvidó abrocharse para trazar tres pases: de Mendy a Chilwell y este a Mount, que descubrió un pasillo interior para que Havertz sorteara con una pizca de suerte a Ederson y anotara al filo del descanso un 0-1 más que merecido.

Buena respuesta del Chelsea al contratiempo de Thiago Silva, que tuvo que retirarse por problemas musculares. Se animó el City tras el descanso, aunque no contó con Kanté, el futbolista con más tentáculos del mundo. Capaz de estar en todas partes para ir anulando poco a poco a todos sus enemigos. En medio de la batalla cayó De Bruyne tras un choque frontal con Rüdiger. Se fue con un moratón en el ojo y entre lágrimas, desconcertado por la mala fortuna.

Entró Gabriel Jesus en su lugar y poco después Fernandinho por un intrascendente Bernardo Silva. El City subió las revoluciones, apremiado por el reloj. Y Azpilicueta asumió su condición de capitán para sacar la bota para impedir el empate de Gündogan. Al contragolpe pudo matar el Chelsea, pero el recién incorporado Pulisic ajustó más de la cuenta. En el intercambio de golpes el City estuvo mejor en el segundo tiempo, más cerca del empate. Guardiola fue a por todas.

Agüero al escenario. Protagonista de las mejores noches de la historia del City, saltó a falta de quince minutos para intentar darle la vuelta a las cosas en su despedida. Contraatacó Tuchel con la carta de Kovacic, otro futbolista para atornillar al equipo. El entrenador alemán no le pidió un último esfuerzo a sus jugadores. Se lo pidió a la grada, que contribuyó con su granito de arena para aportar el impulso necesario para ganar la Champions. El City y Guardiola perdieron su primera final. Mundo Deportivo/Hondudiario

URL Corta: https://bit.ly/3yQeB6C
¡Escanéame!
Coma