Kamala Harris viajó por primera vez a la frontera tras críticas a su gestión migratoria

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***El presidente le encargó a Harris en marzo abordar las causas de la huida masiva de centroamericanos y mexicanos a Estados Unidos. 

Tegucigalpa,Honduras

La vicepresidenta, Kamala Harris, viaja este viernes por primera vez a la frontera entre Estados Unidos y México, una visita muy esperada tras las crecientes críticas tanto de republicanos como de demócratas a su gestión de la respuesta del Gobierno a la crisis migratoria.

Harris se desplazó hasta El Paso, Texas, acompañada por el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas; el senador demócrata por Illinois, Dick Durbin; y la representante demócrata Verónica Escobar, que representa el distrito de la visita.

El presidente, Joe Biden, que tampoco ha visitado la frontera desde que llegó a la Casa Blanca, encomendó a Harris en marzo encargarse de la respuesta del Gobierno a la crisis migratoria. Hasta ahora ella se ha enfocado más en las causas que provocan la llegada masiva a Estados Unidos de miles de personas procedentes de Honduras, Guatemala y El Salvador a través de la frontera mexicana.

Al llegar al aeropuerto en Texas, Harris dijo que “Lo importante de esta visita es llegar aquí después del trabajo que hicimos en Guatemala y México. Este no es un plan nuevo, pero la realidad es que tenemos que lidiar con las causas y tenemos que lidiar con los efectos. Estar en Guatemala y estar en México, y hablar con México como socio de nuestra nación, se trataba de abordar las causas y llegar a la frontera se trata de ver los efectos».

Harris acudió al centro de procesamiento de El Paso de la Patrulla Fronteriza en la mañana, donde se reunió con siete agentes. También visitará organizaciones activistas que abogan por los inmigrantes, pero sin embargo, queda fuera de su programa recorrer el centro de detención de migrantes en el puesto militar de Fort Bliss, que ha levantado las críticas de activistas por las supuestas condiciones inseguras y las acusaciones de abuso hacia algunos de los miles de niños alojados allí.

Cuando miembros de la prensa le preguntaron a Mayorkas por qué no se incluía la visita a este centro, la vocera de Harris, Symone Sanders, respondió que «la administración se está tomando esto muy en serio. Extremadamente en serio», y agregó que el presidente y la vicepresidenta «le han dado instrucciones al secretario [del Departamento de Salud y Recursos Humanos Xavier] Becerra para que haga una investigación exhaustiva».

Alza histórica de detenciones

En mayo se alcanzó un récord que rompió el anterior de marzo de 2000: más de 180,000 personas detenidas por la Patrulla Fronteriza.

Cuando se le preguntó a Mayorkas sobre el reciente anuncio de que el Gobierno de Biden busca anular el Título 42, excepción legal que había usado la Administración Trump para frenar la entrada de migrantes argumentando riesgos por la pandemia del coronavirus, Mayorkas dijo que esa anulación es decisión de una autoridad de salud pública y que «la decisión de continuar o no, y por cuánto tiempo, se basa en los datos de salud pública». Añadió que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC en inglés) están «revisando eso de manera intensa y constante».

Como parte de su estrategia por atajar el flujo de indocumentados, Harris visitó Guatemala y México a principios de junio para tratar con sus respectivos presidentes posibles soluciones económicas y humanitarias que mejoren las condiciones de vida de los habitantes de Centroamérica y México para que así no tengan que migrar.

Pero el tajante mensaje que Harris envió desde Guatemala a los inmigrantes (“No vengan a Estados Unidos”) generó malestar hasta entre las filas demócratas. La representante por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez lo describió como “decepcionante”, pues criticaba que Estados Unidos fuera uno de los causantes de esa migración (al, según la representante, desestabilizar la región de manera militar y lucrarse por ello) y que luego se desentendiera cuando los perjudicados buscaran una mejora a la precaridad de sus vidas.

Conversaciones con la Patrulla Fronteriza

Harris arribó al Centro de Procesamiento Central de El Paso en la mañana y habló con siete miembros del equipo de la Patrulla Fronteriza (CBP en inglés) sobre las operaciones en la frontera, las instalaciones allí y sobre un nuevo sistema para procesar a los migrantes y así acelerar el proceso de migración.

Este proceso antes se hacía en papel y «era mucho papeleo», le dijo a Harris un oficial de CBP. El nuevo sistema es computarizado, el cual logrará que el procesamiento de los migrantes sea mucho más rápido, según el oficial.

Gloria Chavez, fefe de CBP del sector de El Paso, le mencionó que este sistema les ayudará a saber a los migrantes desde el principio la fecha en la que tienen programado su juicio en la corte y el lugar donde se llevará a cabo.

«Esto es un cambio radical para nosotros, en cuanto a procesamiento y en cuanto al flujo de personas. Nuestro objetivo aquí es procesar lo más rápido posible para que podamos llevar a la persona a su próximo paso de migración», dijo Chávez.

“Han hecho un progreso increíble en tan solo unos meses y obviamente este es un sistema complicado. Han estado a la altura del reto, felicidades», le respondió la vicepresidenta.

Lucha de visitas a la frontera

Los republicanos han aprovechado la ausencia de Harris y de Biden en la frontera para tachar al Gobierno de débil en materia de seguridad fronteriza, con el objetivo de reavivar una potente arma política contra los demócratas de cara a las elecciones de medio término de 2022.

Además, el viaje de Harris ocurre apenas cinco días antes de que también visite la frontera el expresidente Donald Trump, quien estará acompañado por el gobernador de Texas, Greg Abbott, y un grupo de congresistas republicanos.

“Tras meses de ignorar la crisis en la frontera sur, es una buena noticia que hayamos conseguido que Kamala D. Harris vaya por fin a ver la tremenda destrucción y muerte que han creado, como resultado directo de que Biden acabara con mis políticas fronterizas», señaló Trump en un comunicado.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, recordó el miércoles que Harris ya había anticipado “desde hace tiempo que estaría abierta a ir a la frontera en el momento apropiado… No queríamos hacer la visita en un momento que fuese perjudicial”.

La decisión de viajar únicamente a El Paso también ha sido criticada, incluso por miembros del Partido Demócrata. El representante por Texas Henry Cuellar la calificó como «políticamente segura», ya que, en su opinión, el grueso de la actividad en la frontera se produce más al sur, según declaró a The Associated Press.

Cuando se le preguntó al respecto en la mañana de la visita, Mayorkas dijo que recomendó El Paso «porque es uno de los sectores más activos» en toda la frontera «y que le brinda a la vicepresidenta la oportunidad de ver la gama completa» de desafíos que enfrenta el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) «y el gran trabajo que hacemos en el frontera».

Promesas electorales

El presidente llegó a la Casa Blanca con una serie de promesas relacionadas con la inmigración y en sus cinco meses de Gobierno ha cumplido varias de ellas, como comenzar a reunificar a menores separados de sus familias en la frontera por la Administración Trump o dejar de financiar la construcción del muro con México.

Biden también anunció esta semana la ampliación de los criterios para solicitar asilo, permitiendo que miles de personas puedan entrar en Estados Unidos para iniciar los trámites. De esta forma da una segunda oportunidad a los solicitantes cuyas peticiones fueron denegadas o desestimadas por cortes de inmigración bajo el programa ‘Quédate en México’, creado en 2019 por Trump.

El Gobierno también mostró su respaldo este mes al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), que protege de la deportación a los ciudadanos que entraron en Estados Unidos de forma ilegal siendo niños de la mano de sus padres.

El programa, que ampara a unas 650,000 personas, está pendiente de que un juez federal de Texas se pronuncie sobre su legalidad después de que nueve estados argumentaran el año pasado que es inconstitucional.

Biden también ha avanzado en una reforma migratoria que abra la puerta a regularizar a millones de personas sin papeles, aunque varios sectores le recriminan que se acaba el tiempo para alcanzar un acuerdo con los republicanos. Telemundo/Hondudiario

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