Empleados no son un simple medio de enriquecimiento ajeno, recuerda Iglesia Católica

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

*** Bajo esa premisa, señaló que todos los seres humanos tienen derecho a un trabajo digno y lamentó que los ambientes de trabajo no están exentos de “abusos y envidia”.

Tegucigalpa, Honduras

El arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, aplicó el mensaje bíblico a la relación entre empleadores y trabajadores  basado en la parábola de Jesús sobre “Los obreros de la viña” y recordó que el buen trato al recurso humano mejora los resultados de la empresa.

“La economía moderna está retomando en su análisis científico: el buen trato al recurso humano mejora los resultados de la empresa o entidad”, dijo el líder espiritual.

Añadió que la “Iglesia no se cansa de recordar la irrenunciable dignidad del trabajo humano y que cada trabajador es un fin en sí mismo y no un simple medio de enriquecimiento ajeno”.

Parte del texto bíblico narró que “el Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña”.

La lectura continúa explicando que los trabajadores entraron a labores en diferentes horas, pero todos recibieron igual salario.

“Entonces se pusieron a protestar contra el amo: Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros que hemos aguantado el peso del día y el bochorno. Él (amo) replicó a uno de ellos: Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos?, finalizó la parábola.

Bajo esa premisa, señaló que todos los seres humanos tienen derecho a un trabajo digno y lamentó que los ambientes de trabajo no están exentos de “abusos y envidia”.

“Para los cristianos las personas no son solo valoradas por sus fuerza de trabajo o por su capacidad de influencia política, sino por su dignidad misma de hijos e hijas de Dios”, reflexionó.

La enseñanza terminó con un mensaje de esperanza y promoviendo “el gozo auténtico, como el de la Virgen María, es hacer la voluntad de Dios, no quedar desesperados y si fe en la plaza del olvido”. PC/Hondudiario

En nuestra Portada...

Coma