En Honduras convergen “fenómenos migratorios” sin atenderse con estrategias claras

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*** Más de 200.000 migrantes en situación irregular han ingresado a Honduras en lo que va de 2024.

 

Tegucigalpa, Honduras

 

El portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones en Tegucigalpa (OIM), Ismael Cruceta, analizó que Honduras “tradicionalmente” es un país con mucha migración, pero en la actualidad “confluyen” diferentes “fenómenos migratorios” dentro del territorio hondureño, es decir, migración en tránsito y también personas que son forzadas a abandonar el país.

Cruceta denotó que del país huyen los hondureños y al mismo tiempo miles de migrantes de otras nacionalidades atraviesan el territorio, lo que deriva en la falta de estrategias o los procesos de generación de medios de vida para las personas en situación de vulnerabilidad.

“Tenemos personas migrantes hondureñas que salen y que son retornadas también al país, en lo que va de año, unos 14,000 estaban aproximadamente personas hondureñas han sido retornadas”, indicó Cruceta en entrevista con Hondudiario.

La fuente especializada explicó que existe migración interna de personas, sobre todo movimientos del campo a la ciudad, de áreas rurales a urbanas y, “aunque en menor medida”, personas de otras nacionalidades que se quedan en Honduras radicadas.

Cruceta detalló que en lo que va del año, aproximadamente 14,000 personas hondureñas han sido retornadas al país. Además, explicó que dentro del país también hay una significativa migración interna, especialmente movimientos de áreas rurales a urbanas. Aunque en menor medida, también hay personas de otras nacionalidades que deciden radicarse en Honduras.

Migración regular y segura

Desde la OIM, se promueve la idea de que la migración, cuando se realiza de manera ordenada, regular y segura, puede ser beneficiosa tanto para las sociedades de origen, destino y tránsito, como para las propias personas migrantes. Cruceta subrayó que la migración puede impulsar el desarrollo económico, social y cultural de las sociedades involucradas.

Más de 200.000 migrantes en situación irregular han ingresado a Honduras en lo que va de 2024, una cifra que supone más del doble que en el mismo período de 2023, según datos del Instituto Nacional de Migración (INM).

Entre el 1 de enero y el 19 de mayo, 201.024 migrantes habían entrado a Honduras, lo que representa 100.977 extranjeros más frente a los 100.047 que ingresaron en el mismo período de 2023, revelan las cifras.

La gran mayoría de los viajeros son venezolanos (93.133), cubanos (32.751), ecuatorianos (13.368) y haitianos (13.025), seguidos por los colombianos (9.723) y chinos (6.994), según el INM.

El Instituto de Migración indicó además que el 96,8 por ciento (194.518) de los inmigrantes ingresaron a Honduras por los municipios de Danlí y Trojes, departamento de El Paraíso, fronterizo con Nicaragua.

“La migración es un derecho humano; todas las personas tienen derecho a salir de su país de origen y establecerse en otro país”, afirmó Cruceta. Sin embargo, enfatizó que la migración irregular presenta numerosos riesgos y desafíos para los migrantes. “Para nosotros lo importante no es frenar la migración en ningún caso, pero sí sensibilizar sobre la admiración irregular y que la gente sepa cuál son los riesgos asociados a la migración irregular y a que se expone siempre de la ruta migratoria irregular”.

Reducir la migración forzada

Cruceta también mencionó la necesidad de generar medios de vida en Honduras como una estrategia para reducir la migración forzada. “Si las personas en situación de vulnerabilidad tienen medios económicos para desarrollarse en el país, es probable que decidan quedarse en Honduras y no se vean forzadas a emprender una ruta migratoria irregular”, aseveró.

El análisis de la OIM pone en relieve la complejidad de los flujos migratorios en Honduras y la importancia de abordar los factores económicos y sociales que impulsan la migración, promoviendo al mismo tiempo canales migratorios seguros y ordenados.

“Desde la OIM creemos que la migración cuando se hace de manera ordenada, regular y segura beneficia tanto a las sociedades de origen de destino de tránsito como las propias personas migrantes, es decir que la migración puede ser un impulsor del desarrollo económico del desarrollo social, cultural”, reiteró.

No obstante, consideró que la idea debe “ir acompañada de un proceso de generación de medios de vida en el país, es decir, si las personas en situación de vulnerabilidad tienen medios económicos para desarrollarse en el país, la gente va a decidir quedarse en Honduras probablemente no va a tener que verse forzada a tomar la ruta migratoria”.

Hondureños retornados

En los primeros meses del 2024, fueron deportados y retornados a Honduras más de 10,600 personas de las cuales 3,260 que representan el 31 por ciento son niñas y niños, 2,179 mujeres y 5,165 hombres. El 85 por ciento de las deportaciones realizadas durante este año se realizaron vía área, según informes del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).

Los más de 10,600 hondureños, deportados en el 2024, proceden de casi una veintena de países de Europa, el Caribe, Suramérica y principalmente de los Estados Unidos en un 75 por ciento de los casos, mientras que, un 22por ciento venían procedentes de México.

Elsy Reyes, coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh declaró que la mayoría de hondureños deportados vienen de los Estados Unidos, lo que significa que las personas están llegando a su lugar de destino, pero están siendo deportados una vez que ingresan a ese país.

Explicó que las políticas migratorias, en Estados Unidos, son cambiantes y que, actualmente, están aplicando el Título 8, que faculta a las autoridades a poder hacer deportaciones inmediatas de las personas que van ingresando. OB/Hondudiario  

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