Tegucigalpa cumple 444 años de fundación bajo una sensación de desgaste y abandono

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*** Actualmente en la capital se percibe una sensación de desgaste y estancamiento en su desarrollo.

Tegucigalpa, Honduras

La capital de Honduras, Tegucigalpa, cumple este 29 de septiembre 444 años de fundación, mismos que vienen acompañados de mucha historia y actualmente arrastrando múltiples adversidades.

Tegucigalpa se fundó en el año de 1578 por los españoles; sin embargo, se convirtió en la capital del país hasta el 30 de octubre de 1880, bajo el mandato del presidente Marco Aurelio Soto.

La actual Constitución de la República, que se promulgó en 1982, nombra a las ciudades hermanas de Tegucigalpa y Comayagüela, como el municipio del Distrito Central y como servidoras permanentes de la capital nacional.

La capital llega a sus 444 años en medio de la superación de la pandemia del Covid-19, emergencias por deslizamiento en algunos puntos, inundaciones, y convertida completamente en una metrópolis urbana, muy diferente a lo que un día fue.

A Tegucigalpa la fundaron los colonizadores españoles y la bautizaron con el nombre de Real de Minas de San Miguel de Tegucigalpa, el 29 de septiembre del año 1578. Anteriormente, el sitio era un asentamiento nativo de los Pech, Tolupanes y Tawahkas.

El primer alcalde de Tegucigalpa fue Juan de la Cueva, quien llegó al cargo en el año de 1579.

Entre los primeros edificios que se construyeron en Tegucigalpa está la Iglesia Los Dolores, en el año 1735, la Catedral en honor al patrón San Miguel Arcángel en 1765, la Casa de la Moneda en 1780 y la Iglesia de la Inmaculada Concepción en 1788.

A través de la historia

Luego de casi 200 años, el 10 de junio de 1762, este pueblo minero pasó a llamarse Real de Villa de San Miguel de Tegucigalpa y Heredia. En ese entonces, estaba bajo el dominio de Alonso Fernández de Heredia, el entonces gobernador interino de Honduras.

Fue a finales de los años 1700 y principios de 1800 que ocurrió una interrupción en el gobierno local de Tegucigalpa, por haberse extinguido en 1788 para convertirse en parte de Comayagua en 1791 y ser autogobierno de la ciudad en 1817.

Ya para 1817, el entonces alcalde Narciso Mallol inició la construcción del primer puente, de mampostería de 10 arcos, que conecta ambos lados del río Choluteca. Una vez completado, cuatro años más tarde, vinculó a Tegucigalpa con su vecina y hermana ciudad de Comayagüela.

En 1821, Tegucigalpa legalmente se convirtió en una ciudad. En 1824, el primer Congreso de la República declaró que Tegucigalpa y Comayagua, entonces las dos ciudades más importantes del país debían de alternar la capital del país.

Los males de todos los años

Actualmente en la capital se percibe una sensación de desgaste, abandono y estancamiento en su desarrollo. En inverno la ciudad sufre por las lluvias e inundaciones, pero en verano las colonias, caseríos y barrios se quejan por la falta de agua.

También perduran las problemáticas de todos los años, desempleo y la inseguridad son males cotidianos y visibles en las diferentes calles y avenidas.

La ciudad tampoco escapa del horrible tráfico vehicular, pues alrededor de 600 automóviles recorren sus deterioradas calles y los proyectos de infraestructura construidos en años anteriores no son suficientes.

La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) anunció una inversión de 500 millones de lempiras para supuestamente reparar la red vial de la ciudad, pues la misma estimó que el 95 de las calles y bulevares está destruidos.

Tegucigalpa es la ciudad más importante de Honduras, por lo tanto, urge de desarrollo, pero el incremento de la población de la capital, lentamente asfixia a la metrópoli.

Es común escuchar comentarios de los propios capitalinos, quienes dicen que “en esta ciudad ya no cabemos” ante el crecimiento desordenado del Distrito Central.

La violencia igual es algo de todos los días. De acuerdo a datos de la Policía Nacional, unas 300 personas fueron asesinadas en lo que va del año. Además, al ser la capital política, Tegucigalpa concentra cientos de protestas y huelgas de hondureños que exigen justicia y pago de sus salarios, entre otras demandas.

La capital tiene más 900 barrios y colonias. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la urbe tiene una extensión territorial de unos 1,514 kilómetros cuadrados, cuenta con 43 aldeas y 538 caseríos. Su actual alcalde es Jorge Aldana.

A la fecha, las lluvias siempre desnudan la vulnerabilidad de la ciudad. La colonia Guillén y alrededores es el epicentro de la saturación del suelo que dejó al menos 160 viviendas dañadas y así 200 familias sin un lugar donde vivir.

Pobladores de la Guillén y alrededores siguen desesperanzados y afligidos debido a que los derrumbes en la zona continúan, mientras piden apoyo y no ser olvidados.

De acuerdo a los residentes del sector, los derrumbes y hundimientos siguen ocurriendo con el paso del tiempo. Unas 2 mil personas salieron de la zona de derrumbe en la colonia Guillén y que afectó a unas 300 casas.

La AMDC mantiene la evacuación y la atención de los albergues como prioridades para atender a los afectados en la zona declarada de desastre en la colonia Guillén y zonas aledañas.

Ante ello y para brindar una solución definitiva, la AMDC tendría el total respaldo del Gobierno Central, con el fin de ofrecer una solución integral a las familias que han perdido su hogar producto del deslizamiento generado en este sector.

Con lo anterior, se destinarán 120 millones de lempiras para el proceso de reasentamiento de las personas afectadas y al plan de respuesta para atender la emergencia. OB/Hondudiario 

 

 

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