Los árboles reducen la temperatura en las ciudades hasta 12 ºC y combaten el Cambio Climatico

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*** El árbol vivo más viejo del mundo tiene 4.847 años, se llama Matusalén, y está en el Bosque Nacional Inyo, en el centro de California, Estados Unidos.

Tegucigalpa, Honduras
Mario Renan Funes Caballero/MSc Cambio Climático

Mario Renan Funes Caballero/MSc Cambio Climático

El día del árbol, 30 de mayo (Decreto desde 1926), en las escuelas de Honduras era un acontecimiento de mucha importancia para maestros y estudiantes de la escuela, había fiesta; se sembraban arboles muy cerca de las fuentes de agua, por la mañana y por la tarde había acto cívico, comedias y poesías dedicado al árbol, un acto con verdadera conciencia de que significa el medio ambiente, y como los árboles necesita agua para sobrevivir alrededor de 2.000 litros de agua cada año.

2030 hay que hacer la renovación 13 millones de millas cuadrados de bosque, La Tierra cuenta con un 46% menos de árboles que 12.000 años atrás.

Los bosques absorben alrededor de 30% de las emisiones de dióxido de carbono del planeta 60,000 especies de árboles en el mundo, un 30% están amenazados de extinción en América latina y el caribe Honduras la pérdida anual de 78,000 hectáreas de bosque, en uso del suelo afecta 21,000 hectáreas y las otras 57,000 hectáreas por incendios forestales. Basándose en datos de satélites que monitorizan la temperatura de la superficie terrestre, un equipo de investigadores de Suiza ha encontrado evidencia de que los árboles aminoran el calor de las ciudades.

Cómo cambia un árbol la vida de la ciudad.

Sabemos que los árboles producen oxígeno, capturan CO₂ y nos proporcionan beneficios psicológicos muy positivos, como dar un paseo por el bosque (que mejora nuestro bienestar mental y previene la muerte prematura). Sin embargo, la práctica habitual de las urbes suele ser eliminar los árboles de las calles, parques o paseos como medio para ciertas intervenciones que se presentan, en teoría, como necesarias para aumentar la comodidad del día a día de sus ciudadanos.

Ahora, un equipo de científicos del Instituto de Ciencias Atmosféricas y del Clima, ETH Zúrich (Suiza), concluye en su estudio más reciente que los árboles tienen un efecto más que positivo en nuestras urbes, pueden reducir la temperatura de la superficie terrestre en las ciudades hasta 12 °C en verano.

Los árboles tienen un gran poder de enfriamiento

Las ciudades suelen ser más cálidas que las áreas circundantes debido a las enormes extensiones de asfalto y cemento que absorben el calor.

Los árboles urbanos son buenos para las personas y el clima, dado que refuerzan el vínculo entre el entorno urbano y la naturaleza

El análisis de los datos satelitales de temperatura de la superficie terrestre y de cobertura del suelo del estudio se basó en 293 ciudades de Europa y América con objeto de comparar las diferencias de temperatura entre áreas cubiertas por árboles, espacios verdes urbanos sin árboles, como parques, y tejidos urbanos como carreteras y edificios.

Hicieron lo mismo en entornos rurales cubiertos de prados y tierras de cultivo.

Los investigadores descubrieron que las áreas de las ciudades que estaban cubiertas de árboles tenían una temperatura de la superficie terrestre mucho más baja en comparación con las áreas circundantes.

Tres árboles colocados estratégicamente alrededor del hogar de una familia pueden recortar hasta en un 50 por ciento la necesidad de usar el aire acondicionado en el verano. Al reducir la demanda de energía para refrescar nuestros hogares, reducimos el dióxido de carbono y otros gases contaminantes producidos por las plantas de electricidad.

Cuánto exactamente

Las diferencias fueron entre 8 °C y 12 °C, evidenciando que el efecto de enfriamiento de los árboles es mucho más significativo de lo que se pensaba. Y los espacios verdes sin árboles tienen un efecto prácticamente inapreciable a tenor de los resultados. Esto se debe a que el efecto de enfriamiento de los árboles en las áreas urbanas proviene en gran parte de la sombra y la transpiración, el proceso por el que el agua dentro del árbol se libera como vapor de agua a través de las hojas de este.

Los árboles urbanos exhiben temperaturas más bajas que el tejido urbano en la mayoría de las ciudades europeas y de américa en verano y durante los extremos calurosos, Así, las áreas urbanas con árboles generalmente tienen temperaturas superficiales que son de dos a cuatro veces más bajas que áreas similares cercanas donde no hay presencia de árboles.

Plantar árboles para ayudar con el calentamiento global

Los árboles urbanos son buenos para las personas y el clima, poniendo sobre la mesa este efecto que refuerza el vínculo entre el entorno urbano y los árboles, gracias a la sombra proporcionada por los árboles que puede mantener fresco el suelo (y por ello reduciendo la temperatura de superficie), por lo que deberíamos considerar la plantación de árboles en las ciudades urbanas como herramienta efectiva para combatir el calentamiento global. Básicamente porque el calor extremo es un problema cada vez mayor en las ciudades, de Honduras en este caso, pero también en otros lugares del mundo a medida que el planeta se calienta.

La exposición al calor urbano extremo se ha triplicado en 40 años

Los efectos de estos hallazgos varían en las diferentes regiones y las estrategias para controlar la temperatura de la superficie deben adaptarse a cada ubicación para obtener los resultados más efectivos.

El estudio nos hace ver un aspecto relativo a las ciudades que quizá no habíamos tenido en cuenta: los árboles no solo son importantes para las ciudades por su capacidad para absorber el carbono que emiten los edificios y los carros buses y la industria; también son esenciales por su relación simbiótica con las ciudades y las personas que vivimos en ellas Los árboles juegan un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático a través de un proceso llamado fotosíntesis. Durante la fotosíntesis, los árboles absorben dióxido de carbono del aire y lo convierten en oxígeno. Este proceso ayuda a reducir la cantidad de gases de efecto invernadero en la atmósfera, lo que a su vez contribuye a mitigar el calentamiento global.

Los árboles también tienen la capacidad de almacenar carbono en su biomasa, lo que se conoce como secuestro de carbono. A medida que los árboles crecen, absorben más carbono del aire y lo almacenan en su estructura. Por tanto, la plantación y conservación de árboles son estrategias efectivas para reducir las emisiones de carbono y combatir el cambio climático.

Los árboles pueden contribuir a la lucha contra el cambio climático incluyen la protección de los suelos contra la erosión, la regulación de los ciclos hidrológicos y la creación de microclimas favorables. Los árboles desempeñan un papel crucial en la mitigación y adaptación de los efectos del cambio climático y su papel se ha vuelto cada vez más importante en la búsqueda de soluciones sostenibles para este problema ambiental.

Historia de los árboles en planeta tierra

Los árboles han existido en la Tierra durante millones de años y desempeñan un papel crucial en la vida en nuestro planeta. Se cree que los primeros árboles evolucionaron hace alrededor de 370 millones de años, durante el período Devónico. Estos primeros árboles eran similares a los helechos arborescentes y crecían hasta alturas de 30 metros.

A lo largo de los millones de años de evolución, los árboles han experimentado cambios significativos en su forma y tamaño. Durante el período Carbonífero, hace aproximadamente 300 millones de años, surgieron los árboles gigantes conocidos como licofitas, que podían llegar a medir más de 40 metros de altura.

A lo largo de la historia de la Tierra, los árboles han desempeñado un papel crucial en la evolución de la vida en el planeta. Han proporcionado hábitat y alimento para una amplia variedad de especies, así como oxígeno y regulación climática a través de la fotosíntesis.

En la actualidad, los árboles siguen siendo fundamentales para el equilibrio ecológico de la Tierra. Sin embargo, el aumento de la deforestación y el cambio climático representan una amenaza para la supervivencia de los árboles y la biodiversidad en general. Es crucial tomar medidas para proteger los bosques y garantizar la conservación de los árboles en nuestro planeta.

Un recuento interno de los árboles y su evolución

Los árboles han existido en la Tierra durante millones de años y han experimentado una evolución fascinante a lo largo del tiempo. Desde los primeros árboles primitivos, como las licopodias y los helechos arbóreos, hasta los árboles de hoy en día, como los pinos, robles y las encinas, la evolución de los árboles ha sido un proceso continuo de adaptación mitigación y diversificación a los incendios forestales producidos por mismo ser humano.

Los primeros árboles evolucionaron a partir de plantas terrestres que desarrollaron la capacidad de crecer en altura para competir por la luz solar. Estos primeros árboles primitivos tenían troncos simples y ramas con hojas pequeñas, y se cree que se parecían más a helechos y palmeras que a los árboles modernos. Con el tiempo, los árboles desarrollaron estructuras más sofisticadas, como la madera y las raíces profundas, que les permitieron crecer más alto y sobrevivir en una variedad de entornos.

La evolución de los árboles también ha sido influenciada por cambios en el clima y en el medio ambiente. Por ejemplo, durante la era de los dinosaurios, los árboles gigantes como las secuoyas Sequoia sempervirens, en California, Estados Unidos, prosperaron en un clima cálido y húmedo, mientras que, durante las glaciaciones del Pleistoceno, los bosques de coníferas se extendieron por todo el mundo en respuesta al clima frío y seco.

Los principales impactos de los incendios forestales son a nivel de las propiedades (físico, químico y biológica) y productividad del suelo. Estos impactos se traducen en: generación de erosión, pérdida de nutrientes, disminución de la materia orgánica, alteración de la vegetación pérdida de biodiversidad y la seguridad alimentaria.

Los árboles hablan entre ellos. Comentarios de científicos del laboratorio del árbol en Francia. Los árboles del bosque se comunican entre sí a través de su red interna, extendiendo su información entre individuos cercanos y otros ejemplares que se encuentran a grandes distancias. Esta habilidad les permite cuidarse y ayudarse entre ellos, formando una comunidad jerárquica en la que cada individuo tiene un papel importante.

El árbol es el organismo más optimo existente. Su alimentación es sofisticada y su organismo es simple y posee un gran potencial. Piénsenlo así, no mire al árbol, como una planta, siéntelo con un sentimiento y propósito para nuestras vidas.

El árbol no tiene desechos, por lo cual aprovecha la materia al máximo. Su rendimiento es máximo. Absorbe las proteínas y nutrientes y lo convierte todo en una enorme masa descomunal. Todo sin consumir materia en cantidad. Sólo absorbe lo que necesita y encima crea oxígeno. Los árboles son realmente fascinantes.

De hecho, los árboles son únicos, en el planeta tierra. Tienen sensibilidad e inteligencia en mundo vegetal. Viajan al cosmos, visitan planetas y no encuentran árboles.  Los arboles son armonía, tranquilidad y además nos da paz, nos produce agua, alimentos y oxígeno. Nada cuesta cuidarlos. Siembra un árbol. Dejas un hijo. Y además los árboles te enseñan a ver el bosque. Hondudiario

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