Angely Amaya; orgullosa garífuna que destaca con su empresa en EE.UU.

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***Su mamá fue la inspiración para iniciar su negocio, su propia marca basada en productos de belleza para el cuidado del cabello.

Por: Gabriel Ortiz
Tegucigalpa, Honduras

Aventurarse a emprender un negocio es una decisión que no cualquiera se atreve a tomar, mucho menos, en tierras lejanas y donde se llegó por falta de oportunidades en la nación que los vio nacer, pero, con las aspiraciones de un futuro mejor.

Angely Amaya de 35 años, es una mujer garífuna que hace 15 años decidió migrar hacia Estados Unidos, obligada por las pocas oportunidades que, desde aquel entonces, había en Honduras.

Originaria de la comunidad del Corozal, La Ceiba, Atlántida esta mujer es un ejemplo de lucha, amor, dedicación y que los sueños se pueden cumplir.

En entrevista con Hondudiario, relató parte de sus vivencias y como decidió de tierras estadounidense, comenzar su negocio basado en productos de belleza y que poco a poco ha ido creciendo y teniendo éxitos.

Amaya contó que creció en un ambiente muy familiar, hermanos, hermanas mis padres y muchos primos. “No lo teníamos todo, pero sobraba amor y eso era lo más importante, cómo extraño esos días”, dijo.

“Era muy destacada en la escuela, siempre me ponían a cantar el himno nacional en los actos cívicos puedo decir que era un poco popular en mi niñez y adolescencia. También trabajaba los fines de semana en el restaurante de mis padres”, añadió.

Pero a los 16 años, se convirtió en mamá, lo que la obligó a tomar decisiones importantes y pasar de ser una niña, a toda una mujer.

“En 2002 nació mi primera hija solo tenía 16 años, automáticamente me convertí de niña a mujer y como muchas madres adolescentes tenía dos opciones: quejarme y deprimirme o echar para adelante, pues escogí la opción”, señaló.

Es así que en 2006 decidió migrar con su hija, realizando la peligrosa ruta por México y cruzando el Rio Grande en Matamoros, pero que finalmente pudo ingresar a Estados Unidos y llegar a Brownsville, Texas.

“Decidí venirme por la falta de oportunidades en mi país, además tenía y aun sigo teniendo mucha ambición y lamentablemente si me quedaba, se me hubiera hecho súper difícil llevar mi visión a la realidad”, mencionó.

Dijo que, de las cosas más difíciles, fue el dejar a su madre. En aquel entonces gozaba de buena salud y, pero luego de dos años, recibió una llamada que cambió todo.

“Dos años después de haber migrado recibí la llamada más dura de mi vida con la trágica noticia del fallecimiento de mi mamá y yo aquí sin documentos para poder ir a darle el último adiós, eso ha sido lo más duro de vivir aquí y estoy segura que muchos se identifican conmigo”, lamentó.

Su negocio

Precisamente su mamá, fue la inspiración para iniciar su negocio, su propia marca basada en productos de belleza para el cuidado del cabello.

“Mi mamá siempre andaba bien arreglada, yo siempre le preguntaba ´ ¿mamá cuando te vas a dejar de teñir el pelo?´ y ella me decía ´hasta que no tenga pisto para comprar mi tinte o hasta que me muera´ ella era muy piquetera con su lipstick rojo, ella me introdujo a la belleza y es por eso que su imagen es el logo de nuestra compañía”, relató la catracha.

Y es que, como la mayoría de hondureños que llegan a EE.UU. en busca de mejores tiempos, Angely se dedicó a trabajar para sacar adelante su familia, dedicándose al rubro de la belleza, siendo estilista.

“Siempre me he enfocado en el cuidado del cabello, por años mis clientes me compartían su necesidad de usar productos 100 por ciento natural y es allí cuando empecé a introducirles mi producto, solo hacía muy poca cantidad ósea solo por pedido de unas 10 personas, vi que les gusto y seguí hasta hacerlo un poco más popular”, detalló.

De igual forma, agregó que el año pasado en marzo, el salón de belleza donde trabajaba tuvo que cerrar y a partir de allí, no se quedó de brazos cruzados y decidió llevar el negocio a otro nivel, teniendo excelente respuesta de las personas.

Es así que Amaya homenajea a su madre cuyo rostro es la imagen corporativa de su marca GarifunaXIV y que actualmente cuenta con 5 productos disponibles.

Estos son: el pre-conditioner, aceite para el crecimiento del cabello, vaselina, shampoo y acondicionador; siendo el aceite el más popular, ya que es fácil de aplicar, es seguro de usar en niños y el ingrediente principal es la Batana mezclada con otros aceites naturales.

Recordó que su primer cliente fue una haitiana hasta este día, sigue usando los productos.

“La diferencia en su cabello se notó de inmediato, paso de ser seco y sin brillo, a un cabello que parecía peluca, ella siempre me comenta cómo el tratamiento le deja el cabello frondoso a ella y a toda su familia y ahora que es una línea de cabello completa, está ansiosa por usarla toda, comentarios así me motivan a seguir trabajando”, comentó emocionada.

Los productos se venden por internet en su propia página web Garifunaxiv.com la gente ordena y entre ellas y sus hijas, se encargan de envasar y empaquetar cada orden para luego enviarla por correo, “es un proceso largo pero satisfactorio”, dijo.

Por ahora solo hacen envío adentro de Estados Unidos, pero esperan que próximamente lo puedan expandir al exterior.

“Estamos trabajando actualmente en hacer un evento de belleza en mi comunidad Corozal, donde vamos a invitar a diferentes talentos jóvenes a exponer su trabajo ya sea de cabello, repostería, construcción, cualquier persona que quiera emprender va estar invitado”, mencionó sobre sus próximos proyectos.

Actualmente dos familias viven de este negocio, 8 personas específicamente, pero entre sus aspiraciones está expandir su negocio para emplear otras personas en Houston y a la vez en Honduras, ya que es desde tierras catrachas donde importa el ingrediente principal de sus productos, la Batana.

La Batana es un aceite extraído de una palma en La Mosquita. “Los Misquitos merecen el reconocimiento por su arduo trabajo. Me llena de orgullo saber que mis productos están teniendo un buen impacto en personas que no son honduras”, enfatizó la talentosa mujer.

Sobre cómo definiría su negocio en una frase, Angely dijo: “Empezar pequeño, pero soñar en grande”

También comento sentirse orgullosa de sus raíces garífunas y todo lo que representa para Honduras y el mundo.

“Mi cultura Garífuna es lo represento, lo que le enseño a mis hijos a diario, está en mi sangre. Creo que, si uno no representa con orgullo lo que es, no sabe su propósito en la vida”, señaló.

Finalmente, decidió enviarles un mensaje a todos los lectores de este articulo y a los que han confiado en su trabajo y productos.

“Primeramente agradecerles por tomarse el tiempo para leer este artículo, y espero que de alguna manera los haya inspirado a emprender, el miedo fracasar nos impide explorar y explotar nuestro talento, todos nacimos con una estrella, encuentra la tuya. Muchas gracias”, concluyo.

URL Corta: https://bit.ly/3alDzkh
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