Cinco claves para entender la división y crisis en el Congreso Nacional

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*** Explicamos en cinco claves la nueva crisis en el Parlamento. 

Tegucigalpa, Honduras

La nueva crisis en el Parlamento hondureño, que no celebra sesiones ordinarias desde hace dos meses y medio, sigue sin visos de solución por las posiciones cerradas entre las bancadas del gobernante partido Libertad y Refundación (Libre) y los opositores Nacional, Liberal y Salvador de Honduras. 

De hecho, Honduras tiene dos Parlamentos, uno que rige una Comisión Permanente, creada el 1 de noviembre con nueve diputados de Libre, y otro compuesto por 74 de las tres principales bancadas de oposición, que convocan a sesiones (fuera del Legislativo) para rechazar lo que aprueban los oficialistas. 

Explicamos en cinco claves la nueva crisis en el Parlamento, cuyo presente período se inició el 25 de enero de 2022, dos días antes de que asumiera la presidenta hondureña, Xiomara Castro. 

Polémica elección del presidente del Parlamento   

La presente legislatura comenzó en enero de 2022 con dos juntas directivas: una electa en la sede del Parlamento en medio de un zafarrancho y que preside Luis Redondo, y otra, elegida vía videoconferencia, encabezada por Jorge Cálix, diputado disidente de Libre, que fue efímera. 

Desde entonces, cuando surgió la primera crisis de la presente legislatura, los diputados de las principales fuerzas opositoras, entre los 128 que conforman el poder Legislativo, califican a la actual junta directiva como “ilegal” por las irregularidades que se dieron en su elección. 

La situación tiene en apuros a Redondo, que llegó a la presidencia del Parlamento de la mano del Partido Salvador de Honduras (PSH), pero se alió a Libre, que solo sacó 50 diputados en las elecciones de 2021, lo que obliga al partido del oficialismo a negociar con la oposición, cuya primera fuerza es el Partido Nacional, con 43 diputados. 

Primeros años de sesiones marcados por la violencia   

Los primeros dos años de la presente legislatura, que se cumplirán el 25 de enero de 2024, han sido marcados por muchas sesiones que terminaron con violencia por el rechazo de la oposición a algunas iniciativas de Libre, como la polémica elección de los 15 magistrados de la Corte Suprema de Justicia. 

La elección de los 15 magistrados debió ser el 25 de enero de este año, pero solo fue posible el 16 de febrero. 

La segunda crisis en la presente legislatura   

Honduras vive una crisis política y social desde el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 al entonces presidente, Manuel Zelaya, quien ahora es asesor de su esposa, la actual presidenta Castro. El golpe de Estado, que dejó muertos y lesionados, también dividió a los hondureños entre “golpistas” y “golpeados”. 

Muchos hondureños abrigaban la esperanza de que la crisis de 2009, que se agudizó en 2017 con la reelección irregular de Juan Orlando Hernández, quien desde 2023 enfrenta juicio por narcotráfico en Estados Unidos, sería superada con la llegada de Xiomara Castro al poder, pero eso no ha ocurrido. 

La segunda crisis surgió luego de que el 31 de agosto no hubo consenso entre las bancadas oficialista y de la oposición para elegir al nuevos Fiscal General del Estado y Fiscal Adjunto, que debieron asumir el 1 de septiembre. 

Entre la polémica y los reclamos de la oposición transcurrieron dos meses sin consenso y sin convocatoria a sesiones, hasta llegar al 31 de octubre, cuando finalizaba el período de sesiones ordinarias. 

Elección de una Comisión Permanente del Parlamento   

El 1 de noviembre, Redondo creó una Comisión Permanente del Parlamento con nueve diputados de Libre para que pueda celebrar sesiones extraordinarias, y un día después eran elegidos los dos nuevos fiscales del Ministerio Público, ante el rechazo de la oposición, que en las afueras del Legislativo se autoconvocó, prolongó el período de sesiones ordinarias y rechazó la elección de los dos nuevos funcionarios judiciales. 

El día de la elección de los dos fiscales, para lo que se requería una mayoría calificada de 86 votos, también hubo violencia en los bajos del Parlamento, que dejó varios lesionados. 

La Comisión Permanente y la oposición siguen celebrando sesiones por separado sin que se avizore una salida a la crisis, mientras en el Parlamento esperan asuntos importantes como la aprobación del Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República para 2024, antes de que finalice el 31 de diciembre. 

No atienden llamados al diálogo   

A dos meses y medio de la nueva crisis, oficialistas y opositores no logran consenso para que se reanuden las sesiones ordinarias del Parlamento con todos sus miembros, y han hecho caso omiso a los múltiples llamamientos de sectores nacionales y la comunidad internacional para que cese la violencia y busquen una salida mediante el diálogo, por el bien de la frágil democracia hondureña. 

Los opositores han rechazado esta semana una convocatoria a los jefes de bancada de los partidos, hecha a través de una Comisión Especial de Diálogo Legislativo, creada por Redondo, que preside la Comisión Permanente, con cuatro diputados de los partidos Liberal y Libre para retomar el tema del retorno a las sesiones ordinarias. 

Los líderes de las bancadas de oposición han rechazado la convocatoria aduciendo que no reconocen a la Comisión Permanente, ni a la Comisión Especial de Diálogo Legislativo y que quien debe convocar a sesiones a los diputados es el titular del Parlamento. EFE 

 

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