Libre y políticos “secuestran” la celebración del Día del Trabajo

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

*** Todos los políticos aprovecharon las cámaras y los micrófonos para hablar de lo que mejor saben hacer, opacando la conmemoración del 01 de mayo, Día Internacional del Trabajador.

Tegucigalpa, Honduras

Varios precandidatos presidenciales, así como altos funcionarios del Gobierno, se hicieron notar en la marcha del Día Internacional del Trabajo, captando la atención de los medios de comunicación y desviando el foco de atención de los trabajadores, quienes son los verdaderos protagonistas de la conmemoración.

A pesar del propósito original de la marcha, la presencia de figuras políticas como Rixi Moncada, Jorge Zelaya, Rasel Tomé, y los funcionarios Eduardo Enrique Reina, canciller de Honduras y Rodolfo Pastor de María, ministro de la Presidencia, acaparó los reflectores y “secuestró” la celebración, relegando a un segundo plano las demandas y reivindicaciones laborales.

Resulta evidente que estos políticos vieron en la marcha una oportunidad para hacerse notar ante el público, sin importarles demasiado el motivo de la celebración. Su naturaleza política los impulsó a buscar visibilidad y protagonismo en un evento que debería ser exclusivo para los trabajadores.

La presencia masiva de funcionarios estatales en las marchas, tanto en las metrópolis como en otras ciudades del país, plantea interrogantes sobre la verdadera intención de su participación: ¿Fue una elección voluntaria o estaban obligados a asistir?. En el sector público, la asistencia podría haber sido sugerida, mientras que en el privado quedaba como una opción.

No contentos con simplemente marchar junto a los trabajadores, los políticos aprovecharon los espacios mediáticos para hablar de lo que mejor saben hacer, desviando así la atención de las demandas laborales.

Desde Fausto Cálix, director de Aduanas Honduras, hasta el propio José Manuel Zelaya Rosales, asesor presidencial, todos encontraron oportunidades para hablar sobre temas políticos que poco tenían que ver con la conmemoración.

La participación activa del expresidente Zelaya, quien afirmó que su partido siempre estuvo de acuerdo con la renuncia de Salvador Nasralla como designado presidencial, refleja cómo la política permeó incluso en un evento destinado a celebrar y reconocer el trabajo.

El discurso del expresidente Zelaya, donde abogó por vencer el golpismo y el capitalismo asociado con la elite, y promovió un sistema democrático socialista, revela una vez más cómo los políticos tomaron el protagonismo en una jornada que debería ser de los trabajadores.

En contraste, Rodolfo Pastor de María, secretario de la Presidencia, intentó abordar temas relacionados con el empleo y la instalación de la CICIH, pero su mensaje quedó opacado por la saturación mediática de temas políticos.

En resumen, la presencia y protagonismo de los políticos en la marcha del Día Internacional del Trabajo eclipsó la conmemoración y desvió la atención de las demandas laborales, dejando en segundo plano a los verdaderos protagonistas: los trabajadores. OB/Hondudiario 

En nuestra Portada...