Son bastantes los hondureños que al final se arrepienten y buscan removerse un tatuaje  

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*** Las sesiones son cortas de al menos 10 minutos por paciente, pues buscan removerse tatuajes pequeños y rara vez se presentan piezas más elaboradas. 

Tegucigalpa, Honduras

Doctora Rina Margarita Midence.

Son muchos los hondureños que al final se arrepienten y buscan removerse un tatuaje o quitarse una marca que en un momento “se consideró que era permanente”, explicó a Hondudiario la doctora Rina Margarita Midence.  

Midence contó en entrevista con este medio que la aceptación en la clínica en donde ella aplica los procedimientos para remover tatuajes es “muy importante”, con consultas de lunes a sábado y “todos los días tengo pacientes de diversa edad”.  

La galena relató que incluso recibe pacientes menores de edad acompañados de sus padres que buscan removerse la marca “no solo por el estigma de que el tatuaje significa una pandilla”. 

Muchos pacientes se remueven un tatuaje porque quieren hacerse otra pieza, quieren “cerrar un ciclo”, o simplemente ya nos les gusta el tatuaje, pero “si la demanda es bastante y gracias a Dios tenemos buena aceptación”, indicó.  

La especialista, con 10 años de experiencia profesional, estimó que ya han atendido unos 160 pacientes, aunque algunos son repetitivos, pero que hayan terminado sus sesiones son entre 15 y 20, pues el proceso “sí lleva tiempo”, de al menos de unos seis meses para que concluya y quede la piel sana y sin tinta. 

La doctora explicó que el tratamiento es aplicado en la piel con láser (pico láser) sin dañarla, descartó que se dejen cicatrices, hoyos, manchas o similares, ya que el objetivo es “aplicarlos de manera profesional con un espacio seguro” y todos los métodos de higiene necesarios para que el paciente se sienta tranquilo.  

Además, aclaró que el procedimiento es por varias sesiones mensuales y “no una sola”, donde se aplica el láser justo en la marca del tatuaje o pigmento y con varias citas se va removiendo la tinta “de manera segura y vamos dando tratamiento posterior para que la piel sane, intacta y sin tatuaje”.  

Las sesiones son cortas de al menos 10 minutos por paciente, pues buscan removerse tatuajes pequeños y rara vez se presentan piezas más elaboradas.  

Así también, refirió que el paciente debe tener el cuidado con su piel, de como si fuera una quemadura solar y se dan los insumos (cremas y otros) necesarios para que la piel pueda curarse, pero los cuidados al final no son tan específicos ni incapacitantes, según mencionó.  

La doctora comentó que quitarse un tatuaje también implica una responsabilidad y como médicos especialistas en el procedimiento quieren concientizar que se puede trabajar en la piel, porque aseguró “queda sana”. OB/Hondudiario  

 

 

 

   

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